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10 años del Zentrum Paul Klee


Klee y Kandinsky recuperan el brillo del centro cultural


Por Andreas Keiser


Paul Klee y Wassily Kandinsky en 1929, en Dessau. (reproduction Bruno Descout/Centre Pompidou)

Paul Klee y Wassily Kandinsky en 1929, en Dessau.

(reproduction Bruno Descout/Centre Pompidou)

Diez años después de su apertura, el Zentrum Paul Klee de Berna ha superado sus padecimientos de juventud, y esto, en buena medida, gracias a su red internacional. Para su aniversario, propone la exposición más completa del mundo de dos contemporáneos, Paul Klee y Wassily Kandinsky.

“Queremos tener una exposición esencial cada año, y no sólo cada dos o tres. Tenemos una gran infraestructura y debe mantener su vigencia", dice Peter Fischer a swissinfo.ch.

El director del Zentrum Paul Klee resume la tarea que lo ha ocupado desde que asumió su puesto, hace tres años y medio: el centro es demasiado grande y su funcionamiento es demasiado caro para que pueda funcionar como un museo monotemático, aunque Paul Klee se encuentre entre los mayores íconos del arte moderno.

"En lo que respecta al número de visitantes, estamos todavía en el extremo inferior", detalla Fischer. Su objetivo es lograr 200 000 entradas anuales. En 2014, fueron 166 000.

“Creo que se aprovecharon muy bien los esfuerzos en la primera década de la institución para fortalecer el perfil del centro. Era una nueva creación”, recuerda el director. “Desde el principio, hemos conseguido posicionarnos internacionalmente, en primer lugar en la comunidad de museos especializados, y también en el mundo de la investigación. Hemos coorganizado numerosas exposiciones en relación con Paul Klee en el extranjero".

Colaboración que da frutos. Así, han tenido lugar la exposición actual de Klee en la Tate Gallery de Londres, abierta desde hace más de un año; y la de Leipzig, que inició a principios de 2015. Ambas han tenido un gran impacto en el público y los medios de comunicación.

Prácticamente a cambio de esa exposición en la Tate Gallery, el Zentrum Paul Klee ha  introducido a principios de este año las obras de Henry Moore (1898-1986), uno de los escultores más importantes del siglo XX, pertenecientes a las colecciones del famoso museo de Londres.

Klee, en Japón, asunto de cultura general

El Zentrum Paul Klee, en Berna, también mantiene una estrecha colaboración con museos japoneses. Así, las dos principales ciudades de Utsunomiya y Kobe verán este verano sendas retrospectivas de las obras de la colección del centro. "La recepción de las obras de Klee en Japón es fenomenal. Es muy conocido y muy popular allí. Participa en  la misma liga de artistas que Claude Monet, Vincent van Gogh y Pablo Picasso", explica Peter Fischer. Los japoneses también son numerosos entre el público que visita la institución bernesa. Un tercio del total de los visitantes (y hasta la mitad, durante los meses de verano) son extranjeros.

La actual exposición de Klee & Kandinsky también es el resultado de la colocación internacional del Zentrum Paul Klee. Las obras de Kandinsky provienen, en su mayoría, del Museo Lenbachhaus, de Múnich, que posee importantes pinturas de la época del “Jinete azul”. El centro Georges Pompidou de París, la Galería Nacional de Berlín y el Museo Guggenheim de Nueva York también prestaron piezas para la exposición de Berna.

El mecenas y la política local

Si las conexiones internacionales funcionan bien, el proceso necesario a nivel local para establecer y asegurar bases sólidas al Zentrum fue particularmente difícil, debido al género de proyecto, impulsado por un mecenas.

Maurice Edmond Müller, pionero de la ortopedia, inventor de la articulación artificial, y coleccionista de obras de arte, quien murió en 2009, decidió donar 125 millones de francos suizos para la construcción de este proyecto, parte del terreno donde fue edificado y la mitad de las obras. Pero estableció condiciones: quería ver el Zentrum desde el salón de su casa -por ello debió erigirse en las afueras de Berna-, y pidió que Renzo Piano fuese el arquitecto.

Müller conocía a Piano -creador con Richard Rogers y Gianfranco Franchini del Centre Pompidou de París, y autor del edificio de la Fundación Beyeler en Basilea- a través de un amigo mutuo, el pianista milanés Maurizio Pollini, a quien el cirujano salvó la vida tras un accidente.

La exposición 'Klee & Kandinsky’

Abierta hasta el 27 de septiembre de 2015, la muestra presenta más de 180 obras de Paul Klee (1879-1940) y de Wassily Kandinsky (1866-1944).

Nunca antes se había dedicado una exposición al estudio a fondo de la relación entre los dos cofundadores del movimiento Moderno Clásico, con cuadros de tal calidad. El curador Michael Baumgartner pudo ilustrar con ejemplos brillantes, el desarrollo individual de los amigos, pero también rivales en el ámbito de sus creaciones.

Tras la euforia, la resaca

En consecuencia, Piano construyó el Zentrum en tiempo récord, y Müller pagó los costos. "La construcción es sensacional. Una oportunidad así en una pequeña ciudad como Berna sucede una vez en cien años”, indicaba, emocionado en julio de 2005 el alcalde de Berna, en el discurso de apertura. Otros, entonces, hablaron Berna como la futura “capital cultural de Suiza”, por este “nuevo símbolo", y "faro", cuyo luz atraería a multitud de turistas de todo el mundo.

La euforia se desvaneció rápidamente. Las corrientes de turistas resultaron ser mucho más modestas de lo esperado. Müller había pagado la construcción, pero los costos del funcionamiento, cuidado y mantenimiento del sitio y de las obras de Klee quedaban en manos de las autoridades públicas locales. La ciudad y el cantón de Berna pusieron en marcha programas de austeridad, los políticos comenzaron a disputarse por la repartición de los costos y las exigencias de ahorros en los costos del Zentrum. El “faro” comenzó a iluminar menos, en medio de turbulencias financieras y sufrió problemas de imagen.

Concepto estable

Cuando Peter Fischer asumió su puesto como director en el otoño de 2011, tuvo que comenzar por llevar a cabo un programa de reestructuración y consolidación de las finanzas. El centro mostró por tercer año consecutivo en 2014 que podía obtener un balance sin números rojos. En 2014, el cantón es el único que lo subvenciona, con 6 millones de francos anuales, y un suplemento para mantenimiento del edificio. A esto se suma un pago único de 4 millones de francos, otorgados por la comuna de Berna como contribución a la consolidación de las finanzas del Zentrum.

El director ve así el futuro con confianza, con su concepto que consiste en profundizar la mirada en la obra de Paul Klee, por una parte, y por la otra, en  lograr un impacto amplio con relevantes exposiciones. "Como ha sido el caso en los últimos años, esta programación puede ser un concepto viable a largo plazo”.

En el futuro, Peter Fischer también quiere buscar, de forma más activa, el apoyo de sectores económicos. "Cuando estás en una espiral de éxito, hay más fácilmente respaldo. ''Nadie quiere patrocinar a una institución que ocupa los titulares con sus problemas financieros. Fue el caso hace unos años, pero hemos sido capaces de cambiar esto. De repente sentimos por parte de la economía un interés en unirse a nuestros esfuerzos para fortalecer el sitio cultural de Berna".


Traducción del alemán: Patricia Islas, swissinfo.ch

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