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Alternativa a prestación castrense


Servicio civil, posible también fuera de Suiza




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Quince mil jóvenes suizos aptos para el servicio militar, en lugar de unirse a las filas del ejército helvético en 2012, sustituyeron esta tarea por una de carácter civil. Ciento sesenta y dos de ellos, fuera de las fronteras helvéticas.

Se trata de una opción poco conocida. Los jóvenes pueden participar en diversas actividades, como por ejemplo, laboratorista en alguna de las tareas del Instituto Suizo Tropical en el extranjero o chofer de un camión de la organización Médicos Sin Fronteras, o, tal vez, como matemático o instructor de desinfección solar acuífera en algún país donde Suiza colabora en tareas de desarrollo social.

Es necesario que el candidato haya concluido su formación profesional o haya realizado al menos dos años de estudios universitarios para ocuparse en el extranjero en este desempeño.

También debe conocer la lengua del lugar y poseer experiencias sobre la vida diaria allí. “Esto no quiere decir solo haber pasado las vacaciones en Brasil, sino conocer bien el idioma y las costumbres del sitio”, indica Samuel Werenfels, director de la Oficina de Servicio Civil, con sede en Thun, Berna.

Las exigencias para este desempeño son tales, que pocos de los interesados llegan a ser aceptados, comenta Werenfels, precursor del servicio civil. En 1996 recibió personalmente la primera solicitud formal.  El número de plazas para acoger a jóvenes en el exterior era entonces era muy reducido.

Ahora hay un buen número de instituciones implicadas. Y si bien desde hace cuatro años estas participaciones en el extranjero se han duplicado, apenas significan 1% del total (15.000).

Una de las razones del reducido número de servidores civiles en el extranjero, además de los severos criterios de selección, es el desconocimiento de esta posibilidad. “Somos deliberadamente discretos, pues desde que fue abolido el examen de consciencia para justificar la participación en este desempeño civil, el número de interesados ha aumentado”, detalla Werenfels.

Thomas Anderegg lamenta tal prudencia y el complicado trámite para acceder a esta opción. Por eso este oficial del ejército, de 22 años de edad, fue uno de los jóvenes que apoyó la petición dirigida al Parlamento para aumentar la oferta del servicio civil en el sector de la cooperación al desarrollo.

“Es mejor el envío de personas, en lugar de dinero, lo que también contribuiría a fortalecer la imagen de Suiza en el exterior. Por eso se debe informar más sobre esta opción al momento de llamar a filas en el ejército y también se debe facilitar el acceso a esta posibilidad”, opina Anderegg.

El servicio civil es muy apreciado por la juventud, constata también la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE). “Se trata de jóvenes que se interesan por otras culturas y países y están dispuestos a trabajar en un contexto particularmente difícil”, afirma el servicio de comunicación del Ministerio de Asuntos Exteriores.

Demanda de especialistas

Una institución o empresa requiere del reconocimiento de las autoridades suizas para poder ofrecer puestos del servicio civil en sus tareas en el extranjero. Tal es el caso de ONG como Helvetas, Caritas o Terre des Hommes, o en las oficinas de COSUDE en el exterior y su organizaciones asociadas.

“Nuestro credo es: enviamos a personal especializado, pues en esos países hay suficiente mano de obra que puede ocuparse, lo que normalmente falta es conocimiento”, advierte Samuel Werenfels.

Y si la tarea se desempeña en un país cuyo contexto es calificado como riesgoso, el joven que prestará sus servicio civil allí debe realizar un curso de seguridad y otro para aprender a lidiar pacíficamente en situaciones conflictivas.

“Consultamos sistemáticamente los señalamientos del Ministerio de Exteriores sobre los países a donde se viajará y, en caso de duda, controlamos la situación a través de nuestras embajadas in situ. Cuando en un país se anuncia el mayor grado de riesgo, no enviamos a nadie allí”, sentencia Werenfels.

Servicio civil

162 servicios civiles en el extranjero se llevaron a cabo en 2012 (En 2011, 171; en 2010, 131; en 2009, 97; en 2008, 73).

Apenas 1% de los15.000 servicios civiles emprendidos por jóvenes que decidieron sustituir su servicio militar, por este empeño en el ámbito civil.

En total, se trata de un millón 200 mil días de tareas realizadas en hospitales, asilos, instituciones infantiles, juveniles o de incapacitados o en actividades de protección de la naturaleza.

Desde 1996 es posible en Suiza sustituir el servicio militar por el servicio civil . Al inicio se requería un examen de consciencia para que la solicitud fuese acepada, pero desde 2009 solo es necesario explicar las razones para no querer realizar el desempeño militar.

El servicio civil, de una duración de 390 días, es 50% mayor al tiempo del servicio anual en el ejército.

Servicio civil en transformación

Debido a que la situación de seguridad en diversos países se ha vuelto más difícil, los responsables del servicio civil suizo quieren reevaluar el valor de estas tareas. “¿Debemos también asumir tareas de manutención de la paz? ¿Sería posible imaginar funciones de observación en las elecciones, por ejemplo? ¿Dónde se observan los límites de este desempeño? Todas estas cuestiones están aún abiertas“, explica.

“Nos encontramos en el principio de este proceso de reflexión y debemos realizar un análisis de riesgos. Además, hay que reevaluar los objetivos del servicio civil. Existen varias opciones relacionadas con las acciones en el exterior, pero ahora debemos verificar su sentido, si queremos continuar en esa dirección”.


Traducción, Patricia Islas , swissinfo.ch



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