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Derechos de la infancia “Suiza es uno de los pocos países que tolera el castigo corporal”

El psicólogo ginebrino Philip Jaffé sentado a una mesa verde

El psicólogo ginebrino, Philip Jaffé, es el candidato de Suiza para el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas.

(zVg)

Suiza propone a Philip Jaffé para renovar a los expertos independientes del órgano de seguimiento de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño. Conversamos con el psicólogo ginebrino, durante su campaña electoral.

Philip JafféEnlace externo, psicoterapeuta especializado en psicología forense, es director del Centro de Estudios sobre los Derechos del Niño de la Universidad de GinebraEnlace externo, en el Campus de Sion, en el cantón del Valais. En la década de 1980, este experto –muy solicitado por los medios de comunicación– fue gerente de una clínica en el Hospital Estatal de Bridgewater, cerca de Boston: un centro de alta seguridad para delincuentes necesitados de seguimiento psiquiátrico. 

Posteriormente, dio clases en la Universidad de Ginebra y dirigió la Unidad de Derechos del Niño en el Instituto Universitario Kurt BöschEnlace externo de Sion. Cuenta con una gran experiencia que el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas espera poder aprovechar.

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swissinfo.ch: ¿Cómo va su campaña electoral?

Philip Jaffé: Bien. Es una experiencia muy interesante y comprometida que me permite descubrir el funcionamiento de la diplomacia suiza que se activa para las candidaturas suizas en las organizaciones internacionales.

swissinfo.ch: Es de imaginar que tendrá que estrechar mucho la mano…

P.J.: La mayor parte de la campaña se lleva a cabo en Nueva York, con algunos eventos en Ginebra y evaluaciones en Berna. Se trata de convencer a la mayoría de los Estados Parte en la Convención sobre los Derechos del NiñoEnlace externo de que en la votación del próximo 29 de junio apoyen mi candidatura. Al igual que en las citas rápidas, como el resto de candidatos, estoy detrás de una pequeña mesa, para entrevistarme de 15 a 30 minutos con cada uno de los representantes de los Estados Parte.

Te miran de arriba abajo, escuchan tu defensa, hacen preguntas. Es un ritual que se realiza de manera seria con el apoyo de un miembro de la misión suiza. La mayoría de los diplomáticos hacen buenas preguntas y muestran un verdadero interés en los candidatos. Pero no es posible conocer su preferencia ya que dan cuenta a su gobierno, que es el que toma la decisión final.

También se organizan reuniones en Ginebra con misiones de países clave, incluyendo miembros de la Organización de la Francofonía [de la que Suiza es miembro].

swissinfo.ch: ¿El factor suizo juega un papel importante en el campo de los derechos del niño?

P.J.: En este comité Suiza ya ha tenido un miembro ilustre: Jean ZermattenEnlace externo. Este ex juez de menores sigue siendo muy apreciado a nivel internacional. Suiza y Ginebra también son la cuna de los derechos del niño. El primer tratado referente a los derechos del niñoEnlace externo se ratificó en Ginebra en 1924, bajo los auspicios de la Sociedad de las Naciones. La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño también se redactó y negoció en Ginebra. Y el Comité de los Derechos del Niño, su órgano de supervisión, se reúne allí tres veces al año. 

Histórica y académicamente Ginebra y Suiza también tienen un patrimonio particular. Ya sea el pedagogo Pestalozzi, el psicólogo Jean PiagetEnlace externo o el filósofo Jean-Jacques Rousseau siempre son referencias en torno a la infancia.

Como psicólogo, a través de mi candidatura, también aporto las contribuciones que estas figuras ilustres han hecho al conocimiento del desarrollo infantil, en particular las de Jean Piaget en el campo de la psicología infantil. En cuanto a Rousseau, fue el primer autor que presentó la personalidad del niño como diferente a la del adulto.

Una convención (casi) universal

El ComitéEnlace externo de los derechos de la infancia de las Naciones Unidas se encarga de supervisar la aplicación de la Convención sobre los Derechos del NiñoEnlace externo y sus dos protocolos facultativos.

El Comité lo forman 18 expertos independientes, que se reúnen en Ginebra tres veces al año durante tres semanas. La función de este comité es supervisar los informes presentados por los Estados Parte. Con la entrada en vigor (el 14 de abril de 2014) del tercer protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño, el Comité tiene jurisdicción para tratar quejas individuales.

Los Estados Parte en la Convención sobre los Derechos del Niño, cada 2 años, renuevan 9 de estos 18 miembros.

El conjunto de los Estados miembros han ratificadoEnlace externo la Convención, a excepción de los Estados Unidos, que la firmó pero no la ratificó.

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swissinfo.ch: ¿Rousseau, por tanto, desempeñó un papel importante en el reconocimiento del niño como persona con derecho propio?

P.J.: En un nivel educativo, así es. Aunque, desde el punto de vista jurídico, hay que esperar hasta 1989 y la Convención sobre los Derechos del Niño para que sea reconocido oficialmente como un sujeto de derecho y no como un objeto de derecho.

swissinfo.ch: ¿Está Suiza a la altura de este patrimonio en lo que se refiere al respeto de los derechos del niño?

P.J.: Suiza está en una buena media mundial. Se enfrenta a los mismos problemas a los que se enfrentan otros países.

Pero también tiene deficiencias relacionadas con los modelos de sociedad. Pongamos por caso, por ejemplo, la pobreza. Como ciudadano suizo, saber que unos 250 000 niños sufren pobreza en el país me indigna. Es un auténtico sinsentido.   

Los niños en Suiza –el 18% de la población también sufren abusos en un porcentaje alarmante. Cada año una de cada cinco niñas y uno de cada diez niños es abusado sexualmente. Decenas de miles de niños y niñas sufren maltrato físico; algunos, hasta la muerte. Y Suiza es uno de los pocos países de Europa que tolera el castigo corporal.

Para hacerle frente, Suiza tiene el obstáculo del federalismo. Los cantones son todopoderosos. No existe un órgano nacional específico dedicado a la protección de la infancia y sus derechos. Esto provoca disparidades entre los cantones. Muchos países han nombrado un ombudsman [defensor] a nivel nacional. Esta podría ser una idea para Suiza.


Traducción del francés: Lupe Calvo

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