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El oceanógrafo


Jacques Piccard: adiós al gran científico


Jacques Piccard, un ecologista apasionado de la sapiencia. (Keystone)

Jacques Piccard, un ecologista apasionado de la sapiencia.

(Keystone)

Centenares de dolientes asisten el viernes a los funerales de Jacques Piccard en la Catedral de Lausana. Sus hijos Bertrand y Thierry rinden homenaje al oceanógrafo que queda para la posteridad como el primer hombre en alcanzar lo más profundo de los mares.

"De Niños, con frecuencia solíamos ver partir a nuestro padre para zambullirse en el fondo de las aguas de las Islas Marianas, el Golfo de Stream o del Lago Lemán. Sabíamos que se iba para volver aún mejor. El sábado, cuando se durmió, sus hijos lo vieron irse sin comprender muy bien a dónde iba. Es el misterio de la vida y de la muerte", señaló su hijo Bertrand, el primer hombre en dar la vuelta a la Tierra en globo.

Fallecido la madrugada del 1 de noviembre, a la edad de 86 años en Tour-de-Peilz, al borde de ese Lago Lemán que tanto amó, el oceanógrafo Jaques Piccard fue objeto de un emotivo homenaje.

Presidente del gobierno del cantón de Vaud, Pasca Broulis evocó el brillo único de un gran hombre de ciencia que permitió incrementar los conocimientos sobre nuestro mundo. "Con su padre, Auguste, llevó la bandera suiza a ambas extremidades del mundo".

Una página de la historia científica suiza concluye con la desaparición de un sabio que supo poner en práctica sus conocimientos científicos y dar prueba de una gran valentía descendiendo hasta lo más hondo de los mares: "Se requería también una confianza sólida en la precisión de los cálculos", comentaba el oceanógrafo.

¿Precursor? "Modesto, mi padre solía decir: ¡tampoco es mi culpa si nadie lo pensó antes!"

Pionero ecologista

Si Auguste es "el hombre de la estratósfera", su hijo Jacques es "el hombre de las profundidades". A bordo del Trieste viaja a las Marianas en cuya fosa desciende a 10. 916 m en 1960. No puede creer lo que ven sus ojos: un pescado plano a la luz de los proyectores: "era un signo muy claro de que es irracional pretender deshacerse de los residuos radiactivos en el océano".

Más tarde Jacques Piccard va a navegar 2800 km - cerca de 100 km por día - por la corriente caliente del Golfo de Stream: "podemos decir que recorrí cerca de 3000 km gracias a la energía solar", comentaba el padre del Mesoscafo de la Expo 64 y del submarino F.A.-Forel que contribuyeron ampliamente a sensibilizar la opinión sobre la protección de las aguas.

Es esta imagen de "ecologista tempranero" la que retendrá la historia.

Hijo de 'Tournesol'

Con sus pequeñas gafas y su frente desguarnecida, Auguste Piccard, el padre de Jacques, es el profesor Tournesol que inspiró a Hergé.

"El padre de Tintin cruzó a mi padre en las calles de Bruselas donde enseñaba. Pero jamás se dirigieron la palabra", precisa Jacques Piccard.

"Lejos de estar sordo (como el personaje de Hergé), mi padre tenía un muy buen oído y podía seguir dos conversaciones simultáneas en dos lenguas diferentes".

Pero era distraído. Cuentan que un día cruzó a uno de sus estudiantes y le preguntó de qué lado de la calle había llegado. "De la derecha", respondió el joven. "Entonces ya cené", había constatdo el sabio.

Contaba con una fenomenal capacidad didáctica y dictaba sus cursos sin la menor nota. El padre de los gemelos Auguste y Jean, Jules Piccard, muerto en 1933, fue un hombre asombroso. Ingeniero químico de la Escuela Politécnica Federal de Zurich (EPFZ), se interesaba en las nuevas tecnologías.

Sabiendo que un escocés nombrado Graham Bell había inventado en 1876 un aparato para comunicar a distancia por medio de un hilo y de dos auriculares, había hecho colocar una instalación semejante y convidado a los científicos de Basilea a ese experimento.

"¡Mi querido Piccard, es divertido, pero esta invención no tiene ningún futuro!", le había dicho uno de ellos.

Los Piccard de América

Jean Piccard, gemelo de Auguste, atravesó el Atlántico en 1926 para ganarse el pan en Estados Unidos. A los 42 años enseñaba aerodinamismo en la Universidad de Minneapolis. Con su mujer Jeannette, una estadounidense, se lanza tras la huella de Auguste en el cielo estadounidense y bate todos los récords de viajes en globo.

Dos años después Augusto, Jean y Jeannette alcanzan, en el cielo de Michigan, la altitud récord de 17.672 metros: "Mi tía Jeannette se convertirá en la primera mujer que alcanza la estratósfera antes de la cosmonauta rusa Valentina Terechkova en 1963", recordaba de buena gana Jacques Piccard.

Dos años después de Auguste, Jean y Jeannette alcanzan, en el cielo de Michigan, la altitud récord de 17.672 metros: "Mi tía Jeannette se convertirá en la primera mujer que alcanza la estratósfera antes de la cosmonauta rusa Valentina Terechkova en 1963", recordaba de buena gana Jacques Piccard.

Jean inventó el envoltorio del globo en plástico. Jeanette, que tenía ya tres hijos, hasta llegó a verse amenazada de que le suspendieran los subsidios de la 'National Geographic Society' debido a los "riesgos irrazonable" que corría como madre de familia. Pero no bajó los brazos.

"Era una mujer muy autoritaria que no se dejaba amedrentar", recordaba el oceanógrafo.

swissinfo, Olivier Grivat
(Traducción, Marcela Águila Rubín)

Jean y Auguste Piccard, gemelos perfectos

"Cuando mi padre Auguste y su hermano Jean nacieron, en Basilea, el 28 de enero de 1884, su padre Jules estaba agonizando en la pieza de al lado. Padecía de neumonía, una enfermedad la que se curaba raramente en la época. ¡Pero oyendo el llanto de los pequeños, recuperó las ganas de vivir y permaneció en vida 49 años más!", contaba Jacques Piccard.

Gemelos tan perfectos que sólo su madre no los confundía. Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los hermanos estaban separados por el Atlántico, no pudieron comunicarse durante meses. Pero, cuando pudieron reanudar contacto, los gemelos se escribieron exactamente al mismo tiempo sin concertarse, develando invenciones idénticas de cada uno por su parte, particularmente un sistema de eliminación del vaho de los cristales de avión.

Contaban una broma que solían hacer al peluquero al ir uno 24 horas después que el otro: "¡Señor, usted hizo mal el trabajo, mis cabellos crecieron muy pronto!".



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