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Historia del turismo





Suiza es un destino turístico desde el siglo XIX, gracias a los poetas y escritores del Romanticismo, y los aficionados a la Naturaleza.

Suiza es un destino turístico desde hace apenas un siglo y medio. Los únicos visitantes que anteriormente se atrevían a pasar por el país eran peregrinos de viaje a Italia o España, comerciantes con sus mulas de carga y algunos naturistas pioneros empeñados en explorar los Alpes, su flora y su fauna.

Hoy el país cuenta con más de 5 100 hoteles con un total de 272 000 camas. Actualmente las pernoctaciones rondan los 36 millones al año. Y el 45% de las pernoctaciones registradas en 2014 corresponden a turistas nacionales.

El Gran Recorrido (Grand Tour)

En el siglo XVIII estuvo de moda entre los jóvenes caballeros ingleses completar su educación viajando por la Europa continental y viendo paisajes y ciudades históricas. El viaje era conocido como el Gran Recorrido.

Uno de los ‘turistas’ más famosos del siglo XVIII fue James Boswell, quien algún tiempo después sería el biógrafo de Samuel Johnson. Suiza formaba parte del Gran Recorrido al ir y volver de Italia.
 
En el siglo XIX poetas y escritores románticos como Lord Byron, Percy Shelley y su esposa Mary, en el marco de sus viajes a través de Europa, pasaron algún tiempo en la región del Lago Lemán y los Alpes y transformaron lo visto en espléndida poesía. Fue aquí donde Mary Shelley se inspiró para su famosa novela Frankenstein.

La conquista de los Alpes

Los exploradores suizos del siglo XVIII, como Horace-Benedict de Saussure, comenzaron a escalar los Alpes.

Las cumbres del Jungfrau y Faulhorn fueron las primeras alcanzadas en 1811 y 1812, respectivamente; el primer ascenso y trágico descensodel Monte Cervino (Matterhorn, en alemán) tuvo lugar en 1865.

Desde mediados del siglo XIX cima tras cima de los Alpes fue conquistada por los visitantes británicos que fundaron el Club Alpino Suizo (CAS). Esta organización aún existe en la actualidad y mantiene una red de chalets de montaña.

Llegada del turismo colectivo

En realidad el turismo suizo comenzó en 1858 con el empresario británico Thomas Cook, que organizó el primer paquete vacacional por Europa.

Un veraneante precursor en Suiza fue Sir Arthur Conan Doyle, quien al ver la catarata de Reichenbach, cerca de Meiringen, decidió que su héroe Sherlock Holmes desapareciera en ese mismo lugar en la novela El problema final.

Comenzó entonces la construcción de caminos a través de los pasos de montaña y los transportes, especialmente los ferrocarriles, abrieron los Alpes al turismo. La invención de los trenes de cremallera fue concebida para facilitar el ascenso por las laderas más inclinadas. Una necesidad que aprovecharon los constructores de los ferrocarriles suizos.

El final del siglo XIX contempló no sólo la llegada del ferrocarril, sino también de los hoteles , que se esmeraron en satisfacer las necesidades de los turistas.

Este mismo periodo presenció la evolución del arte del cartel para anunciar los destinos turísticos en Suiza, y de esa actividad artística nació la tarjeta postal.

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