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Las voleibolistas sudamericanas brillan en Berna

Yaseidy (izda), Verónica y Patricia con sus respectivos novios.

(swissinfo.ch)

Dejaron atrás familia, amigos, estudios y el calor tropical por el deporte. Sienten nostalgia, pero no lamentan su decisión.

Y es que en Berna cosechan un triunfo tras otro en uno de los clubes más exitosos de voleibol suizo: Zeiler Köniz.

“Mis arepas”, responde Yaseidy Castañeda cuando se le pregunta qué es lo que más extraña de su país. Con 194 centímetros de estatura, esta venezolana que juega en posición central es la más alta del equipo.

Su compatriota Verónica Gómez (19), en cambio, siente más la ausencia de su madre. “Es la primera vez que me separo de ella por tanto tiempo. Eso me ha golpeado, pero con el tiempo lo estoy asimilando”.

Verónica, la atacante más contundente de Zeiler Köniz (ZK), llegó junto con Yaseidy sólo en septiembre pasado y ya se han vuelto piezas claves del equipo.

La peruana Patricia Soto, a su vez, extraña a la familia, a los amigos, el clima de Lima y la comida. Pero es evidente que en el año y medio que lleva en Berna su nostalgia ha disminuido.

Patricia llegó a la capital suiza luego que Marc Gerson la viera jugar en un video. El ojo del entrenador del ZK no se equivocó: la peruana es una de las jugadoras más completas del equipo, tiene buena defensa y bloqueo, aún mejor ataque.

“La pasada temporada jugué todo el torneo, logramos el Campeonato Suizo, obtuvimos el Campeonato de la Liga y además jugamos la Champions League. Fue un año muy bueno”, expresa Patricia, quien juega en posición diagonal.

No se puede tener todo

Yaseidy no encuentra en Berna esa harina especial de maíz para preparar sus arepas y Verónica, que recién en Suiza conoció la nieve, se queja del intenso frío. “En Venezuela tenemos un verano eterno”.

El cambio ha sido brusco, pero ha valido la pena. Las venezolanas llegaron al ZK gracias a un amigo voleibolista que juega en Alemania. Hoy disputan, entre otros torneos, la Copa ‘Top Teams’ con los mejores equipos europeos.

“Es la primera vez que salgo a jugar al extranjero”, manifiesta Verónica, quien está en Berna con su novio Mohamed Rivas. “El también es voleibolista. Pronto tendrá una prueba para ver si puede jugar aquí”.

El novio de Yaseidy, David Aranguren, también quiere enrolarse a un equipo de voleibol suizo. En cambio, el basquetbolista Sergio Durán, novio de Patricia, vive en Perú y siempre que puede cruza el Atlántico para estar al lado de ‘Paty’.

La barrera idiomática

Las venezolanas aún no hablan alemán. Gerson, felizmente, también habla inglés. Yaseidy traduce al español las explicaciones del entrenador para Verónica.

La barrera idiomática ha dificultado la integración de las latinoamericanas en el equipo.“Sólo me comunico con las chicas que hablan español; a las otras casi no las entiendo”, refiere Yaseidy, quien jugó antes en España.

Para mejorar esta situación siguen un curso de alemán una vez por semana. “Vamos a ver si poniéndole un poquito de empeño aprendemos este idioma. La verdad es que nos falta hablar con nuestras compañeras”, agrega Verónica.

Patricia, con más tiempo en Berna, ha hecho progresos en alemán y ya sabe el vocabulario técnico indispensable del voleibol. “El año pasado era la única latinoamericana en el equipo, me comunicaba en inglés e italiano”, recuerda.

Hoy la peruana entiende y se hace entender. “Como en todo deporte colectivo, en el volei hay que hablar. No tengo problemas en un partido porque allí discutimos puntos breves y precisos. En una conversación, entiendo menos”, reconoce.

Suiza y los suizos

A Yaseidy no deja de llamarle la atención el estilo de vida en Suiza. “Aquí todo es muy tranquilo, demasiado. En Venezuela todo va muy rápido, todo el tiempo hay que andar pendiente de todo”.

Interrogada sobre la percepción que tienen los suizos de Venezuela, Yaseidy responde: “La verdad es que mi país casi no existe para Suiza. Cuando nos preguntan de dónde venimos, sólo comentan ‘Venezuela, qué bien’. No intentan seguir la conversación. Latinoamérica no les importa mucho”.

Verónica tampoco dice mucho de los suizos o de sus compañeras de equipo. “Además de los entrenamientos y los partidos, no hacemos cosas juntas. Sólo el primero de noviembre hicimos una cena en casa y quedó excelente”.

Patricia, por su parte, reconoce haber encontrado “tan buenos amigos suizos que a veces reemplazan a mi familia. Disfrutamos del tiempo libre, me invitan a sus casas y preparan papas gratinadas, el plato suizo que más me gusta”.

Los suizos, según la peruana, tratan de hacer las cosas perfectas, son educados, correctos. “En la calle todo está en orden, no hay problemas, no tengo miedo. Esa seguridad es importante para mí. Además Berna es bonita, más aun si está cubierta de nieve. Del centro histórico, lo más bello es el Zytglogge”, la emblemático torre del reloj.

Falta la euforia latina

La deportista peruana, cuya foto aparece a menudo en los diarios de Berna, no quiere confirmar su popularidad, simplemente se limita a decir “que los berneses están bien informados, también del deporte”.

Algunos hinchas la saludan en la calle. ¿Y en las tribunas? “Después de los partidos, son sobre todo los niños los que piden autógrafos. En realidad, los hinchas son leales, nos apoyan, pero les falta la euforia latina, eso de gritar como locos”, dice Patricia.

Ella ve lo negativo por otra parte. “Un entrenamiento diario de sólo dos horas para mí es corto. Me gustaría hacer algo más que deporte, como mis compañeras, que tienen una agenda llena, van al colegio, a la universidad, trabajan”.

Suiza, país caro

Si en algo coinciden las latinoamericanas es en su percepción del costo de vida. “Para nosotras este país es carísimo. Lo que gano no me alcanza para mucho, pero se puede vivir”, expresa Yaseidy. Verónica lo confirma: “La vida en Suiza es cara. Trato de ahorrar, hay que saber administrarse”.

No obstante, estas deportistas quieren seguir jugando para ZK. “En abril próximo iré a Venezuela para estar con mi familia. Si es posible, volveré. Tengo un contrato con opción a renovarse por dos años”, señala Verónica, quien, pese a su nostalgia, quiere ver cómo es la Navidad en Suiza.

Para Patricia el futuro es aún incierto. “Terminaré la temporada en ZK y después iré a Perú a tomar una decisión. Quisiera terminar mis estudios de Relaciones Industriales y fundar una familia”.

Pese a su juventud, ha pensado alejarse del voleibol. “Cuando acabó la temporada anterior me operaron del hombro y hace días tuve una fuerte inflamación en los meniscos. Tengo tantas operaciones en la rodilla y no quiero arriesgar, sino retirarme con salud”.

swissinfo, Rosa Amelia Fierro, Berna

Contexto

El club Zeiler Köniz se fundó en 1970. En 1977 ascendió el equipo femenino a la Liga Nacional B. El año 2000 ganaron por primera vez el título de Campeonas de Suiza.

Patricia Soto, peruana, 24 años, 182 cm., atacante, 50 partidos con la selección de su país, campeona suiza y ganadora de la Copa 2003/2004.

Yaseidy Castañeda, venezolana, 23 años, 194 cm., atacante y bloqueadora central, 46 partidos con la selección de su país.

Verónica Gómez, venezolana, 19 años, 184 cm., atacante, 17 partidos con la selección de su país.

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