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Mauro Moruzzi en México “Formar a los jóvenes es una inversión, no un gasto”

Mauro Moruzzi

Mauro Moruzzi participó en México en el IV Encuentro de Jóvenes de la Alianza del Pacífico, que busca fortalecer esquemas que doten de competencias laborales sólidas a jóvenes de México, Chile, Colombia y Perú (Foto: Andrea Ornelas).

(swissinfo.ch)

Apoyado por Suiza, México concluyó recientemente su primer programa piloto de formación dual: 3 000 jóvenes fueron capacitados en empresas suizas durante el último trienio. El embajador Mauro Moruzzi, jefe de Relaciones Internacionales de la Secretaría de Educación, Investigación e Innovación de Suiza (SERI) considera que el balance es muy positivo. Entrevista.

swissinfo.ch: Embajador Moruzzi, su visita a México en junio cumplió un doble objetivo: fue invitado a participar en el ‘IV Encuentro de Jóvenes de la Alianza del Pacífico’ y vino también a realizar un recuento sobre el programa piloto de formación técnica profesional iniciado en México en 2016. ¿Cuáles son sus conclusiones con respecto a este último?

Mauro Moruzzi: Efectivamente, en 2016, el entonces presidente de Suiza (Johann Schneider-Ammann) firmó una carta compromiso con su homólogo mexicano (Enrique Peña Nieto) para iniciar una colaboración de tres años en el marco de la formación dual.

Creo que el balance es muy positivoEnlace externo por dos razones: las empresas suizas en México están refrendando su compromiso de seguir adelante y están abiertas a dialogar con el nuevo Gobierno para dar continuidad al programa.

Los logros son claros, las empresas integrantes de la Cámara Suizo-Mexicana de Comercio e IndustriaEnlace externo (SwissCham México) formaron a 3 000 aprendices. El dato puede parecer modesto, pero nos genera un gran optimismo porque se trató de un programa piloto que no se implementó en todo el país ni en todas las áreas industriales o de servicios.

El último compromiso del acuerdo era que, una vez transcurridos los tres años del piloto, una delegación suiza vendría a México para hacer un balance del programa. Participar en el encuentro de la Alianza del Pacifico[MMS1]  dedicado a los jóvenes nos permitió también hacer un balance sobre el programa de formación dual mexicano.

swissinfo.ch: México y Suiza tienen una percepción muy distinta sobre la formación técnica profesional. En Latinoamérica esta última es vista con recelo, se le considera menos importante. Las familias siguen aspirando a que sus hijos vayan a la universidad, aunque al egresar carezcan de empleo. ¿Tenemos sobrevaluada a la educación universitaria?

M.M.: En Suiza, la educación se sustenta sobre dos pilares: las universidades y la formación dual. Y ambas tienen el mismo valor ante nuestros ojos.

Pienso que si la formación universitaria es la única que tiene prestigio en un país, sí hay un problema, ya que las universidades, debido a su vocación abstracta, no pueden responder a todas las necesidades del mercado laboral ni valorar los talentos prácticos, que no corresponden a un perfil exclusivamente académico.

En muchos países, las familias desean enviar a sus hijos a las universidades porque lo consideran algo democrático. Pero creo que no es así. Democracia es dar oportunidad a todos a acceder a una educación que corresponda a sus deseos, talentos y habilidades, para luego tener un empleo que guste a los jóvenes y que esté bien remunerado.

Debemos valorizar también el talento de la gente que no es universitaria. Nada menos en Suiza, cuatro de los siete ministros que conforman el Gobierno actual no cursaron una carrera universitaria, sino una formación técnica profesional.

swissinfo.ch: En Suiza, la formación dual no es un “techo” para las aspiraciones de los jóvenes. ¿Cómo se logra este objetivo?

M.M.: En Suiza, nos aseguramos siempre de que la formación dual sea de la más alta calidad y de que no existan ‘callejones sin salida’. Es decir, la obtención de un diploma siempre abre nuevas oportunidades a seguir estudiando, no es el final de algo, sino que puede ser el principio de nuevos estudios o formaciones.

Pero, como la formación técnica profesional siempre está vinculada al mercado laboral, no es teórica, al salir bien preparados y conociendo la operación de las empresas, los jóvenes saben que obtendrán trabajo, si lo que desean es incorporarse ya de forma definitiva al mercado laboral.

swissinfo.ch: Las diferencias entre Suiza y, por ejemplo, América Latina, son muy grandes. ¿Podemos hablar de un modelo suizo de formación dual realmente exportable?

M.M.: Si pensamos simplemente en replicar el modelo en otros países, seguramente no funcionará igual de bien. Pero es interesante analizar cómo funciona en Suiza, identificar los factores que pueden cambiarse o mejorarse, y después, implementarlo en otros lugares. Para ello, es útil dialogar con expertos y obtener consejos con respecto a los elementos que son compatibles.

No perdamos de vista que en muchos países las empresas penan para encontrar a jóvenes bien capacitados para el mundo laboral. En vez de quejarse de la falta de mano de obra cualificada, las empresas pueden dar oportunidad a los jóvenes de ir a sus oficinas o talleres a aprender y formarse en diversos oficios y profesiones. La formación dual es válida para la carpintería, pero también para capacitarse como empleado bancario.

swissinfo.ch: El modelo suizo de formación dual requiere que las empresas absorban los costos de formar a los jóvenes. ¿Cómo evitar que una empresa invierta en un grupo de aprendices que después migrarán a buscar empleo en otra compañía?

M.M.: Formar a los jóvenes es una inversión, no un gasto. A veces se van, cierto. Pero es importante que sean muchas las empresas que se adhieren a esta dinámica. En Suiza hay un diálogo constante entre el Gobierno, las empresas, los sindicatos, los cantones, a la hora de diseñar la formación. Se busca siempre que las materias impartidas respondan a las necesidades del mercado y que los títulos obtenidos sean válidos en todo el país.

Con respecto al gasto, múltiples análisis muestran que formar a un aprendiz es poco redituable durante los dos primeros años de su formación, porque necesita un tutor y mucha atención. Pero a partir del tercer año, las cosas cambian. Los aprendices comienzan a generar a las empresas beneficios que superan largamente el pago que reciben.

swissinfo.ch: En un mercado laboral global que se transforma a una velocidad vertiginosa, ¿qué ha cambiado en el sistema de formación dual suizo durante los últimos 10 o 15 años?

M.M.: En su esencia y principios, poco ha cambiado. Es decir, el espíritu de la formación dual es una herencia de la Edad Media, cuando existían obreros, maestros y aprendices.

Lo que sí se transforma todo el tiempo son los planes de estudio. Representantes de las distintas profesiones y oficios se reúnen y fijan las prioridades de su gremio y nuestra misión, como autoridad, es validarlas. Con ello se logra que las técnicas enseñadas y los exámenes sean los mismos en todo el país.

swissinfo.ch: En México, en particular, durante su gira de trabajo usted sostuvo múltiples reuniones con los jóvenes. ¿Qué temas inquietan a las nuevas generaciones?

M.M.: Ha sido muy valioso conversar con los jóvenes.  Todos ellos me hablaron de las cosas que aprenden en la formación dual, detalles que parecieran irrelevantes y que las escuelas no abordan, pero que revisten una gran relevancia en el mercado laboral.

Por ejemplo, aprender a llegar a tiempo o cómo deben vestir durante una reunión de trabajo, o la manera en la que deben tratar a sus superiores y subordinados. Los jóvenes se sienten orgullosos de ser merecedores de la confianza de una empresa y, especialmente, de poder compartir sus habilidades con colegas que tienen más años que ellos.

swissinfo.ch: Suiza tiene una de las tasas de desempleo más bajas del mundo. ¿Se lo debe directamente a la solidez de su sistema de formación técnica profesional?

M.M.: Creo que no es fortuito que Suiza, Alemania y Austria sean los tres países de la OCDE con menos niveles de paro. La educación técnica profesional es la principal explicación. Los jóvenes deben obtener un diploma que les permita trabajar, pero también deben preservar siempre el derecho y la oportunidad de seguir estudiando o formarse si eso es lo que desean.

Tres años de formación dual en México

El embajador Mauro Moruzzi, jefe de Relaciones Internacionales de SEFI, se reunió en México entre el 18 y el 21 de junio con directivos de empresas suizas mexicanas, y con la ministra del Trabajo, Luis María Alcalde, y el viceministro de Educación, Juan Pablo Arroyo, para hablar sobre las bondades del programa piloto de formación dual que inició México hace tres años sustentado en los principios suizos.

Moruzzi participó además, en nombre de Suiza, en el “IV Encuentro de Jóvenes de la Alianza del Pacífico” y sostuvo encuentros con autoridades mexicanas relacionadas con la innovación y la investigación, a nivel federal y local en la Ciudad de México.

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