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Peligros y oportunidades en un mundo de ancianos



¿El envejecimiento de la población genera sólo problemas a la sociedad o también tiene ventajas? Es un interrogante que preocupa a unos 400 expertos de todo el mundo, reunidos en San Gall.

El World Ageing & Generations Congress 2005 es uno de los eventos interdisciplinarios más importantes en materia de la tercera edad.

La natalidad en los países occidentales baja, y al mismo tiempo, aumentan las expectativas de vida. Por cada mujer en edad fértil nacen en promedio 1,4 niños. Demasiado pocos para asegurar el porvenir y las rentas de las futuras generaciones. Para mantener el equilibrio del sistema social y de pensiones, la tasa de natalidad mínima debería situarse en el 2,1%.

La inmigración eleva los índices de natalidad, ya que las mujeres extranjeras tienen más hijos que las suizas. Pero el problema surge tan pronto los inmigrantes se integran en la sociedad. Las estadísticas demuestran que la segunda y tercera generación de extranjeros se procrean menos.

Así, la baja tasa de natalidad y el envejecimiento de la sociedad, con la disminución progresiva de la población activa con respecto a los jubilados, no son problemas pasajeros, sino uno de los mayores desafíos que enfrenta el mundo occidental.

Efectos sobre la economía y sus necesidades reales

Alemania, por ejemplo, tendrá unos 15 millones menos de habitantes dentro de 40 años. El efecto de esta evolución demográfica repercutirá no sólo en la economía, sino también en la infraestructura: guarderías, escuelas, trenes, apartamentos, actividades culturales y deportivas. En Suiza, las personas mayores de 65 años (15% de la población en el 2000) representarán el 25% en el 2040.

El congreso y el foro de San Gall, organizado por viva50plus – una asociación suiza que se ocupa de temas demográficos y generacionales – aborda del tema de la tercera edad desde varios enfoques: sociológico, político y mediático. La interdisciplinariedad es el punto fuerte de este congreso, explica a swissinfo Marcel Bischof, presidente de viva 50plus.

Uno de los temas clave es, naturalmente, el de la futura financiación de la previsión social. "Cuando el AVS (seguro de vejez) entró en vigor (1948), las expectativas de vida, cumplidos los 65 años, eran de aproximadamente tres años. Hoy la población supera tranquilamente los 80 años", puntualiza Bischof.

"A partir de los años 90 surgió una tendencia a la prejubilación", prosigue. Un derecho en el que insisten los sindicatos, pero que el mundo político y económico quieren redimensionar.

"No cabe duda. Quien ha realizado un trabajo duro durante 30 años no debe ser obligado a seguir en activo eternamente. Pero muchos se jubilan demasiado pronto".

La opinión de Bischof y de muchos otros expertos es que se desperdicia un capital humano rico en experiencia y conocimientos y que es una pena no aprovecharlo:

"¿Qué hacen los hombres jubilados que tienen menos de 60 años? Van a ver las obras y daan dolores de cabeza a sus esposas", dice en tono irónico Marcel Bischof.

"No podemos permitirnos que una persona realice estudios y una formación hasta casi cumplidos los 30 años, trabaje 20 o 25, y viva otros 30 años ya jubilado".

Manía de la eterna juventud

Otro aspecto que aborda el congreso de San Gall es el cambio generacional de mentalidad que deben enfrentar las sociedades occidentales ante las crecientes expectativas de vida.

En los países industrializados se producen cada vez más situaciones paradójicas: un trabajador tiene que ser flexible toda la vida, estar dispuesto a cambiar de profesión o de actividad. Pero al mismo tiempo, a los 46 años, ya es considerado viejo en el mercado laboral.

Más absurdo aún, según Bischof, es el juvenilismo preponderante que se impone en la sociedad de consumo. Todo está pensado en función de los jóvenes: desde los espacios habitacionales, hasta la recreación, los coches, el diseño, la publicidad, la televisión. "Es fundamental integrar mejor a los ancianos en la sociedad, pero también reducir esta manía de juventud eterna."

El futuro del planeta provoca opiniones muy divergentes sobre fenómenos como el cambio climático o el abastecimiento energético. Hay quienes afirman, por ejemplo, que los recortes de petróleo sólo podrán cubrir las necesidades durante una decena de años; otros hablan de un centenar de años. Para Bischof la demografía, en cambio, es una disciplina mucho más exacta.

No obstante, los políticos tienen una visión miope del futuro: "Un político que promete que el AVS es seguro y que no se elevará la edad de jubilación en los próximos 50 años, está haciendo una afirmación populista y muy, muy peligrosa."

swissinfo, Raffaella Rossello
(Traducción del italiano: Belén Couceiro)

Datos clave

A fines del 2004, Suiza tenía 7.418.400 millones de habitantes, un 07% más que en el año precedente.
Según los últimos estudios demográficos, dentro de 50 años Suiza podría tener 2 millones menos de habitantes.
En 1948, cuando entró en vigor la previdencia social, la relación entre población activa y jubilados era de 9:1.
Hoy esa proporción es de 4:1.
En el 2040, con cerca del 25% de población mayor de 65 años, la relación podría reducirse a 2:1, un jubilado por cada dos trabajadores.

Contexto

World Ageing & Generations Congress 2005 se celebra del 29 de septiembre al 1 de octubre en San Gall.

Se trata de un congreso científico internacional sobre el envejecimiento de la población, en el que participan cerca de 400 expertos de 35 países, entre ellos 10 ex ministros, parlamentarios, profesores universitarios, representantes de la ONU y de diversas ONG.

Unas mil personas se han inscrito para el foro público ¿La pirámide de la edad arruina nuestra vida? (viernes 30 de septiembre).



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