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El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, lo dijo alto y claro: La libre circulación de personas "no es negociable". (Keystone)

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, lo dijo alto y claro: La libre circulación de personas "no es negociable".

(Keystone)

La decisión del pueblo suizo de reestablecer los cupos para los trabajadores extranjeros genera gran incertidumbre y pesa sobre las relaciones entre Berna y Bruselas. Muchos lectores de swissinfo.ch se preguntan qué alcance tiene esta decisión. Intentamos responder a algunas de sus preguntas.

¿A quién afecta la restricción de la inmigración?

La iniciativa inscribe en la Constitución suiza la obligación de frenar la inmigración mediante cupos máximos y contingentes anuales. Las nuevas medidas podrían afectar a todos los extranjeros que quieran entrar en Suiza: ciudadanos de la Unión Europea, de terceros países (extracomunitarios), trabajadores transfronterizos y solicitantes de asilo.

¿Tendrá consecuencias para los extranjeros que residen en Suiza?

Para la población extranjera residente en Suiza, los derechos adquiridos siguen siendo válidos. Los permisos emitidos hasta ahora no se verán afectados y entrarán en los contingentes.

Algunas de las disposiciones que prevé la iniciativa, no obstante, podrían tener repercusiones incluso para los extranjeros que hoy viven en Suiza. El artículo constitucional 121a contempla la posibilidad de limitar el acceso a las prestaciones sociales, a la reagrupación familiar y a un permiso de estancia de larga duración.

¿Los extranjeros que pierdan su empleo tendrán que abandonar Suiza?

El nuevo artículo constitucional no prevé medidas en este sentido. Antes de la votación, no obstante, el Gobierno adoptó medidas para intensificar los controles y esclarecer las condiciones en las que un ciudadano de la UE/EFTA puede perder el permiso si estuviera en el paro.

Actualmente, los ciudadanos de la UE/EFTA residentes en Suiza (con un permiso L o B) pueden solicitar una prestación por desempleo bajo determinadas condiciones. Una vez que hayan agotado el derecho a la prestación, disponen de al menos seis meses para encontrar un nuevo trabajo. Si no lo consiguen, corren el riesgo de perder el permiso, a menos que puedan demostrar que disponen de recursos suficientes para su manutención. Estas normas no afectan a los ciudadanos con permiso de residencia (C).

Población extranjera en Suiza

A fines de 2013, residían en Suiza 1.886.630 ciudadanos, un 3,4% más que el año precedente. El 66% son ciudadanos de un país miembro de la Unión Europea (UE) o de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA).

Los italianos forman la principal comunidad extranjera, con cerca de 301.254 personas (16%), delante de los alemanes (293.156), portugueses (253.769) y franceses (110.190). La española (75.387) es la séptima colonia (4%) más numerosa.

El balance migratorio para el año 2013 es positivo, con 81.000 nuevas llegadas, un 10,6% más que el año precedente.

Los grupos de ciudadanos de la UE/EFTA que más aumentaron en 2013 son:

-Portugueses: 15.703

-Alemanes: 7.777

-Italianos: 6.895

-Franceses: 6.261

¿Qué va a ocurrir con los trabajadores transfronterizos?

El estatuto del trabajador pendular transfronterizo (permiso G) seguirá existiendo. No obstante, a diferencia de hoy, se regirá por el sistema de contingentes y el principio de la preferencia de los trabajadores nacionales. Con base en el acuerdo de libre circulación, no deberían retirarse los permisos emitidos hasta ahora.

¿Los trabajadores extranjeros podrán traer a su familia a Suiza?

El artículo constitucional 121a contempla la posibilidad de limitar el derecho a la reagrupación familiar. En 2013, de los más de 155.000 nuevos inmigrantes el 32,2% llegaron a Suiza gracias a este instrumento. De ellos, más la mitad eran ciudadanos de la UE.

Actualmente, en virtud de los acuerdos de libre circulación, los ciudadanos de la UE/EFTA tienen derecho a la reagrupación familiar. Pero no es automática. Deben acreditar que disponen de una vivienda que cumpla los “estándares suizos” y, en caso de los trabajadores autónomos, que pueden asegurar la manutención de su pareja y/o hijos.

Las normas para la reagrupación familiar son más estrictas para los ciudadanos de terceros países.

¿Las eventuales restricciones de la reagrupación familiar pueden afectar a los ciudadanos suizos?

El derecho a la reagrupación familiar no concierne solo a los extranjeros, sino también a los suizos cuyo cónyuge o hijos viven en el extranjero y no tienen la nacionalidad helvética. Para ellos no existen disposiciones específicas. Están sometidos a las mismas reglas que los ciudadanos extranjeros. La restricción del derecho a la reagrupación familiar para los extranjeros también podría afectar a los ciudadanos suizos.

¿Qué consecuencias puede tener la limitación de la inmigración para los suizos en el exterior?

En principio, los derechos que han adquirido los suizos residentes en el extranjero siguen válidos, a menos que se renegocie el acuerdo de libre circulación de personas con la UE y se establezcan normas diferentes. Pese a las declaraciones reconfortantes del ministro de Exteriores, Didier Burkhalter, la Organización de los Suizos en el Extranjero (OSE) se dice preocupada por las repercusiones que pueda tener la iniciativa de la UDC.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, ha manifestado que, por una cuestión de reciprocidad, los suizos podrían perder el derecho de trabajar y vivir en la UE. Actualmente, más de la mitad de los 732.000 suizos en el extranjero viven en un país de la UE.

¿Qué va a cambiar para los empresarios? ¿Podrán contratar mano de obra extranjera?

Con base en el nuevo artículo constitucional, tendrán que respetar el principio de la preferencia por el trabajador nacional. Significa que para contratar a personal extranjero, una empresa tendrá que demostrar que intentó encontrar, sin éxito, un candidato ideal en Suiza. Se trata de un sistema análogo al que se utiliza hoy para la contratación de trabajadores de terceros países y que implica una notable carga burocrática, sobre todo para las pequeñas y medianas empresas.

Hoy, los ciudadanos suizos y comunitarios tienen preferencia en el mercado laboral. Desde el 1 de enero de 2004 están en igualdad de condiciones.

La iniciativa prevé un cambio y la renegociación de los acuerdos de libre circulación.

Contingentes actuales

En Suiza ya existe un sistema de contingentes para regular la inmigración. Cada año, el Gobierno establecer un cupo máximo de permisos de trabajo para los ciudadanos de terceros países (extracomunitarios).

Para el periodo de junio de 2013 a mayo de 2014 están previstos 5.000 permisos L (corta duración) y 3.500 permisos B.

La inmigración de la UE está parcialmente sometida a contingentes. El acuerdo de  libre circulación de personas concede a Suiza durante diez años el derecho a frenar la llegada de trabajadores comunitarios. Berna no podrá invocar la denominada cláusula de salvaguarda después del 31 de mayo de 2014.

Entre junio de 2012 y mayo de 2013, el número de permisos B para los ciudadanos de la UE-17 fue de 53.712 y de 2.180 para el resto de los ciudadanos comunitarios (Europa del Este). Este último cupo se ha agotado regularmente.

¿Cuándo entrarán en vigor las normas para frenar la inmigración?

Con base en el artículo constitucional, los cupos máximos y los contingentes anuales de extranjeros tendrán que aplicarse a más tardar tres años después de la votación del 9 de febrero. El Gobierno tiene previsto presentar de aquí a fines de año un proyecto de ley que se someterá al Parlamento el próximo año.

A Suiza le conviene decidir cuanto antes las medidas para frenar la llegada de inmigrantes: la incertidumbre actual repercute negativamente en las relaciones con los Veintiocho y amenaza con debilitar la posición de Berna en las negociaciones con Bruselas sobre la prolongación de los acuerdos bilaterales vigentes y la conclusión de nuevos tratados.

¿Qué efectos inmediatos ha tenido la votación del 9 de febrero?

Hay una disposición que entró inmediatamente en vigor: Suiza no puede concluir tratados internacionales que vayan en contra del nuevo artículo constitucional. El Gobierno ha decidido no firmar el acuerdo previsto con Croacia sobre la ampliación de la libre circulación de personas a este nuevo miembro de la UE. El futuro de este acuerdo es incierto.

¿En qué medida se restringirá la mano de obra de la UE?

El nuevo artículo constitucional no menciona cifras, sino solamente que deberán establecerse contingentes “en función de los intereses económicos globales de Suiza”. Según los promotores de la iniciativa, actualmente es deseable reducir la mano de obra extranjera al menos a la mitad, lo que equivale a una media de 77.000 personas al año entre 2007 y 2012.

Tampoco está definido el carácter de los contingentes. Podrían establecerse conforme a las necesidades de mano de obra de las diferentes regiones helvéticas, del sector económico o de las categorías profesionales. En cualquier caso, ya se prevén desacuerdos entre las partes concernidas.

Relaciones económicas

La UE es el principal socio comercial de Suiza. En 2012, absorbió el 56% de las exportaciones helvéticas y proporcionó el 76% de los bienes que importó Suiza.

Suiza es, detrás de Estados Unidos, China y Rusia, el cuatro socio comercial de la UE: absorbe el8% de las exportaciones de los Veintiocho y el 6% de los bienes que importa la UE procede del país alpino.

La UE es además el principal socio de Suiza en materia de inversiones directas: el 77% del capital invertido en Suiza proviene de los Veintiocho (casi 500.000 millones de francos) y el 40% de las inversiones suizas en el extranjero van destinadas a la UE (más de 400.000 millones).

¿La UE podrá aceptar restricciones a la libre circulación de personas por parte de Suiza?

La Comisión Europea ha recalcado que la libre circulación de personas “no es negociable”. Si Suiza establece contingentes de trabajadores comunitarios, se activará la llamada cláusula de guillotina: se rescindirán los siete acuerdos bilaterales I, en vigor desde 2002 (libre circulación de personas, obstáculos técnicos al comercio, mercados públicos, agricultura, investigación transportes terrestre y aéreo).

Estos acuerdos establecieron el acceso recíproco a los respectivos mercados internos. Actualmente, los Veintiocho absorben el 56% de las exportaciones helvéticas y Suiza importa el 8% de los bienes que produce la UE.

¿Cómo ha reaccionado la UE a la decisión del pueblo suizo?

La UE espera a conocer cómo se aplicará el nuevo artículo constitucional. Tras la negativa de Berna a firmar el acuerdo de libre circulación con Croacia, Bruselas ha decidido congelar las negociaciones sobre la participación de Suiza en los programas Horizon 2020 (investigación científica), Erasmus+ (intercambio de estudiantes) y MEDIA (promoción cinematográfica) para el periodo 2014-2020.

Los investigadores suizos podrían ser excluidos de proyectos financiados por un total 80.000 millones de euros, mientras que los estudiantes suizos perderían las ayudas para costear un semestre de estudios en el extranjero. La UE ha suspendido, además, las negociaciones de un acuerdo sobre la inclusión de suiza en el nuevo mercado europeo de la electricidad.

¿Qué otros acuerdos importantes peligran?

Berna y Bruselas han entablado conversaciones o negociaciones con miras a concluir varios acuerdos bilaterales. Entre ellos, uno sobre la participación de Suiza en la navegación por satélite (Galileo o EGNOS), en el marco regulatorio de gestión de productos químicos (REACH) o en el comercio de los derechos de emisión de CO2.

Otros acuerdos previstos interesan principalmente a la UE, por ejemplo, los relativos a las cuestiones institucionales, la imposición de las empresas y la fiscalidad del ahorro. De este último acuerdo podría depender también el acceso de los bancos suizos al mercado único europeo.


Traducción del italiano: Belén Couceiro, swissinfo.ch



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