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Relaciones Suiza-Turquía


Un alto diplomático suizo defiende la respuesta turca al golpe




Al presidente turco, Recep Tayyip Erdogán le han llovido críticas por parte de Estados Unidos y la Unión Europea por lo que consideran una falta de solidaridad con Turquía. (Keystone)

Al presidente turco, Recep Tayyip Erdogán le han llovido críticas por parte de Estados Unidos y la Unión Europea por lo que consideran una falta de solidaridad con Turquía.

(Keystone)

Yves Rossier, secretario de Estado del Ministerio suizo de Asuntos Exteriores, defiende la actuación del Gobierno turco y del presidente Erdogán tras el golpe de Estado del 15 de julio. Además, recalca, las declaraciones agresivas no conducen a ninguna parte.

Rossier peca de “ingenuidad”

Mustafá Atici, diputado socialista en el Parlamento de Basilea, no suscribe las declaraciones de Yves Rossier. Coincide con él en que Suiza debe ayudar a Turquía a consolidar la democracia, pero “tenemos que dejarle claro lo que entendemos por un Estado de derecho”, declaró el político al ‘Tages-Anzeiger’. Y el Estado de derecho “abarca los derechos humanos, la protección de las minorías, la libertad de prensa y la independencia de la justicia”.

Respecto a la declaración de Rossier de que los sospechosos o acusados puedan defenderse ante un tribunal, Atici respondió: “Es una declaración ingenua. Antes de la intentona golpista, Erdogán despidió a cientos de jueces que no comulgaban con su política. ¿A qué tribunales independientes van acudir entonces?”

En una entrevista que publicaron el miércoles los diarios ‘Tages-Anzeiger’ y ‘Der Bund’, una de las preguntas se refería a la situación de la colonia turca en Suiza que no apoya a Erdogán y que ha recibido amenazas por parte del Gobierno turco y sus organizaciones afines.

“El tono que adoptan algunos exponentes es desagradable, pero no podemos controlarlo”, respondió Yves Rossier. “En una disputa política se consienten muchas cosas. Las críticas están permitidas”.

Según Rossier, corresponde a la justicia determinar si tales amenazas son o no punibles. “Saber hasta qué punto la gente se siente intimidada es otra cuestión. Creo que la sociedad civil en Turquía ha demostrado muchas veces que no se deja intimidar fácilmente. Y gracias a ello fracasó la intentona golpista: la gente salió a la calle, a pesar de que recibían disparos. No tenía miedo, el valor cívico era más fuerte. Y esto es una buena señal”.

Tanto Estados Unidos como la Unión Europea (UE) han criticado a Recep Tayyip Erdogán, que el pasado martes se entrevistó con Vladimir Putin en Rusia. Washington y Bruselas le acusan de falta de solidaridad con Turquía después del golpe de Estado y de preocuparse más por los derechos de los presuntos golpistas.

Moderar el tono

A juicio del diplomático suizo, declaraciones agresivas como las del ministro austríaco de Exteriores, Sebastián Kurz, no conducen a ninguna parte. El pasado fin de semana, Kurz amenazó con bloquear las negociaciones sobre la adhesión de Turquía a la UE, lo que podría echar por tierra el acuerdo migratorio entre Bruselas y Ankara.

¿Por qué Suiza, a diferencia de Austria, tolera que personas residentes en su territorio sean objeto de amenazas por parte de un gobierno extranjero?

“Cada país reacciona a su manera. Desde el inicio, Suiza hizo un llamamiento a la moderación y a la reconciliación entre las fuerzas democráticas”, respondió Rossier.

“No echéis por tierra lo construido”

Suiza, prosiguió el secretario de Estado, quiere ayudar a Turquía a seguir siendo un Estado de derecho. “En los últimas décadas, el país ha avanzado mucho en este ámbito, también durante el gobierno de Erdogán”. La ayuda de Suiza debe proseguir en forma de un diálogo continuo, no solamente con el gobierno, sino también con la sociedad civil.

“Hoy Turquía es una sociedad moderna, urbana. Hace treinta años la situación era diferente. Nuestro mensaje es: ‘No echéis por tierra lo que habéis construido’”.

Tras el fallido golpe de Estado, Turquía ha lanzado un proceso de ‘limpieza’ en las Fuerzas Armadas, las instituciones estatales, las universidades, los medios de comunicación y ha despedido o enviado a prisión a varios sospechosos de respaldar a Fethzullah Gülen, acusado de estar detrás de la intentona golpista.

“Si Turquía se desentendiera de los principios de un Estado de derecho sería una catástrofe”, puntualizó Rossier. “Miremos lo que está sucediendo: el AKP [partido de Erdogán] y los partidos de la oposición se han acercado. Es verdad, hubo una reacción al golpe de Estado, es normal. Un golpe de Estado constituye una catástrofe para un Estado de derecho”, recalcó.

“Imaginemos que en Suiza los militares atacaran el Parlamento y dispararan contra los civiles. Se respondería con arrestos. Pero no sería admisible extenderlos a quienes critican al gobierno. Lo importante es que las personas en cuestión puedan defenderse ante un tribunal”.

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Traducción del inglés: Belén Couceiro, swissinfo.ch

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