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Más espacio en los andenes: es una de las promesas del proyecto de infraestructura ferroviaria FAIF. (Keystone)

Más espacio en los andenes: es una de las promesas del proyecto de infraestructura ferroviaria FAIF.

(Keystone)

El Gobierno y el Parlamento quieren una base de financiación sólida para la explotación, el mantenimiento y el desarrollo de la red ferroviaria. Con ese fin han elaborado un paquete de medidas que los suizos votan el 9 de febrero de 2014. Los adversarios del proyecto lo consideran “ineficaz”.

Menos atascos en las carreteras, más sitio en los trenes, cadencia de cada media hora en los de larga distancia, ampliación de la red en todas las regiones, una mejor reglamentación del transporte de mercancías… Es lo que promete el proyecto Financiación y ampliación de la infraestructura ferroviaria(FAIF).  A cada cantón le tocaría algo del paquete de 6.400 millones.

“Esa no es política de transporte. Es un programa musical hecho a gusto de cada oyente”, sostiene el empresario transportista y diputado de la Unión Democrática del Centro (derecha conservadora) Ulrich Giezendanner. “Cada uno vino de su región con una demanda. Y los parlamentarios aprobaron el proyecto por miedo a que su región se quedara sin nada”.

Evi Alleman, diputada socialista y presidenta de la Asociación de Transportes y Medioambiente (ATE), en cambio, señala: “Tenemos una red ferroviaria que se basa en comunicar bien a todas las regiones. El equilibrio del proyecto es su mejor baza. Tiene algo para todas las regiones y para muchísimos ciudadanos”.

“Votación histórica”

El 9 de febrero los suizos votan este proyecto de infraestructura. El Gobierno habla de una “votación histórica”. El proyecto FAIF es una contrapropuesta del Gobierno y el Parlamento a la iniciativa popular A favor del transporte público que presentaron la Asociación de Transportes y Medioambiente de Suiza y otras organizaciones ecologistas. Satisfechos con la contrapropuesta,  los promotores retiraron la iniciativa en el verano de 2013.

1er sondeo sobre intención de voto

El primer sondeo sobre intención de voto publicado el 10 de enero arroja los siguientes resultados:

Iniciativa popular contra la inmigración masiva

A favor:  37%

Contra: 55%

Indecisos: 8%

Decreto sobre financiación y ampliación de la infraestructura ferroviaria

A favor:  56%

Contra: 27%

Indecisos: 17%

Iniciativa popular ‘Costear el aborto es un asunto privado’

A favor:  35%

Contra: 58%

Indecisos: 7%

(Fuente: gfs.bern, por encargo del ente público SRG SSR)

Los cantones y ambas asociaciones de automovilistas importantes, Automóvil Club de Suiza (ACS) y Touring Club de Suiza (TCS) respaldan también el proyecto, e incluso algunos exponentes de la UDC forman parte del comité a favor.

El FAIF en síntesis

Los puntos centrales del proyecto Financiación y ampliación de la infraestructura ferroviaria son la creación de un fondo nuevo y un programa estratégico de desarrollo. El funcionamiento, mantenimiento y ampliación de la infraestructura existente estarían a cargo del Fondo para la Infraestructura Ferroviaria (FIF), cuya vigencia sería indefinida.

Es diferente del actual FInFer(Fondo para la Financiación del Transporte Público), creado con una duración limitada para realizar grandes proyectos, por ej. Ferrocarriles 2000 o Nueva Transversal Ferroviaria Transalpina (NTFA). Dentro de poco terminará su misión.

La financiación del FIF provendrá de las mismas fuentes que nutren el FInFer (unos 4.000 millones de francos); es decir de las arcas federales, tasa sobre tráfico pesado (LSVA), cuota del impuesto sobre los combustibles minerales (hasta el 2030) y el IVA.

El proyecto prevé además nuevas fuentes que aporten aproximadamente 1.000 millones de francos: limitar la deducción máxima por gastos de transporte en la declaración de la renta, nuevas aportaciones de los cantones (que a cambio obtienen más responsabilidades), un aumento limitado del IVA de casi uno por mil entre 2018 al 2030 y, finalmente, una subida del precio de los billetes.

Próximo proyecto de infraestructura vial

Después de la infraestructura ferroviaria, el Gobierno prevé también dotar de una financiación sólida a la red de infraestructura vial con el Fondo para las Carreteras Nacionales y el Tráfico de Aglomeración (FCNTA).

EL FCNTA contribuirá a ampliar el actual Fondo para la Infraestructura Vial. El debate parlamentario sobre este proyecto está previsto para este 2014 y el FCNTA podría entrar en vigor como muy pronto en 2017.

Un comité de varios partidos (del que forma parte Ulrich Giezendanner) ha lanzado la iniciativa popular para una financiación justa del transporte, conocida como la iniciativa de la vaca lechera. Pide que todos los ingresos fiscales del tráfico vial se destinen exclusivamente a proyectos de carreteras.

Los promotores piensan entregar el número de firmas necesarias (100.000) a la Cancillería Federal a principios de 2014.

¿Un paso excesivo?

El segundo punto neurálgico del FAIF es el Programa estratégico de desarrollo (PRODES) que prevé ampliar la red de infraestructuras ferroviarias en varias etapas. La primera se llevará a cabo de aquí a 2025 y costará 6.400 millones de francos.

“El FAIF garantiza la continuidad en la financiación el transporte público y contempla medidas concretas que asegurarán, por ejemplo, más espacios en los trenes y los andenes para los trabajadores pendulares”, afirma Evi Alleman.

Sin embargo, la ampliación de la red ferroviaria ya fue punto de discordia en el Parlamento cuando se debatió sobre el FAIF. El Gobierno había planteado un presupuesto de 3.500 millones de francos, pero el Legislativo decidió elevarlo a 6.400 millones.

“Los consumidores pagarán el precio de las ambiciones de los políticos”, critica Ulrich Giezendanner. El diputado de la UDC no es contrario al principio de reglamentar la financiación, “pero hay que ver de dónde vienen los recursos, algo que en Suiza no está tan claro”.

Otros puntos de discrepancia

Giezendanner -que, según sus propios cálculos, contribuye a llenar 13.000 vagones de tren al año y no es un enemigo del transporte público- se dice molesto porque el FAIF no satisface las necesidades. “El transporte de mercancías –que la Constitución nos obliga a transferir parcialmente de la carretera al riel-, no ha sido prácticamente tomado en cuenta”.

Allemann no comparte este este punto de vista, porque en Suiza hay una sola infraestructura ferroviaria: “Los trenes de mercancías circulan por la misma red que los de pasajeros. Y el buen mantenimiento de esa red beneficia a ambos tipos de transporte”.

Giezendanner critica los pocos recursos que se destinan en Suiza a la red vial. “Es bueno saber que el 15% del transporte en Suiza circula por ferrocarril y el 85% lo hace por carretera,  pero ya solo invertimos en el riel. Y el transporte individual echará en falta más que nunca ese dinero”.

En cambio, Allemann ve en el proyecto ventajas para las carreteras. “Con la transferencia de la carretera al ferrocarril podemos descongestionar el tráfico vial para quienes no tienen más opción que utilizar el automóvil.  Además, el desarrollo de la red ferroviaria se inscribe en la política climática y energética que defiende Suiza”.

Otro tema que genera discordia es la deducción fiscal para los trabajadores pendulares que no debe superar el tope de 3.000 francos en los impuestos federales directos. “Impedir que los automovilistas desgraven los gastos de viaje en su declaración de la renta equivale a aumentar un impuesto escondido”, sentencia Ulrich Giezendanner.

Evi Allemann replica que muchas personas en Suiza no pagan ningún impuesto federal. “Eso afecta únicamente a quienes perciben salarios altos, que pagan impuestos federales y realizan muchos trayectos pendulares”.

El proyecto FAIF supone modificar la Constitución suiza, por lo que el 9 de febrero necesita obtener la doble mayoría: votos de la población y de los cantones.


(Traducción del alemán: Juan Espinoza), swissinfo.ch



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