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Tradiciones


Lo imperdible de la Fiesta Federal de Lucha




Junto al animal que será entregado al 'rey de la lucha', su vaquero y  Lauriane Sallin, Miss Suiza 2016. (Keystone)

Junto al animal que será entregado al 'rey de la lucha', su vaquero y  Lauriane Sallin, Miss Suiza 2016.

(Keystone)

1. Gigantismo

La Fiesta Federal de Lucha, como se le conoce, es fruto de una tradición añeja. Se organizó por primera vez en 1895 y desde entonces se celebra cada tres años. La edición previa a la actual tuvo lugar en Berthoud (en el cantón de Berna) en el 2013 y coronó como ganador a Matthias Sempach.

La tradición dicta que cada 15 años esta fiesta se celebre en la Suiza francófona. Sin embargo, aunque la edición del 2001 tuvo lugar en Nyon (Vaud); la de 1986, en Sion (Valais); y la realizada en 1972, en La-Chaux-de-Fonds (Neuchâtel), en 2016, Estavayer-le-Lac (Friburgo) obtuvo la candidatura ganadora.

El evento lleva por nombre Estavayer2016, pero las competencias tendrán lugar en realidad en terrenos de la base aérea militar de Payerne, a unos 7 km de Estavayer, en el cantón de Vaud. Y este año se celebrará una ceremonia inaugural que remplazará el tradicional cortejo folclórico que asociado a esta fiesta helvética.

No es exagerado decir que la Fiesta Federal de Lucha es el “evento deportivo más importante” de Suiza. La edición de Berthoud atrajo a 300 000 espectadores en 2013 y este año se esperan al menos 250 000 asistentes en Broye.

Pero hay más cifras que dan cuenta de su grandeza: el presupuesto destinado al evento suma 25 millones de francos, 4 000 voluntarios participan en su organización, la superficie contemplada para el desarrollo del evento es de 90 hectáreas y los organizadores prevén 20 000 plazas para acampar.

2. Juegos ancestrales

La lucha suiza o lucha del calzón es un deporte que data del siglo XIII. Al principio, lo practicaban solo los campesinos de las zonas alpinas. Pero, tras haber prácticamente desaparecido, la lucha suiza renació y se convirtió en un deporte nacional durante el siglo XIX, periodo en el que la gente la asoció con un sentimiento de nacionalismo.

Se le llama la lucha del calzón porque los participantes portan sobre sus atuendos cotidianos un calzón de yute del que cada uno de los contrincantes sujetará firmemente a su oponente. El combate se desarrolla sobre una superficie circular recubierta por aserrín que amortigua los golpes. Y el objetivo es derribar al adversario y conseguir que sus omóplatos se mantengan pegados al suelo. El resultado final lo determinarán las notas atribuidas por tres jurados encargados de calificar cada combate.

Aunque parece simple a primera vista, la lucha suiza es más sofisticada de lo que parece ya que comprende un centenar de combinaciones de movimientos, aunque cinco de ellas son las más socorridas por los combatientes.

Además de la lucha suiza, la fiesta comprende también dos disciplinas alpestres. La primera consiste en lanzar una piedra tan lejos como sea posible y cuenta con varias declinaciones: arrojar una piedra de 20 kg tomando impulso; lanzar una piedra de 40 kg sin impulsarse previamente; y, finalmente, lanzar la célebre piedra de Unspunnen, que toma su nombre de una pradera cercana a Interlaken, con y sin impulso. Su peculiaridad es que pesa 83,5 kilos.

La segunda disciplina es el hornuss, un deporte de equipo que mezcla el golf y el béisbol. Un equipo lanza una especie de yo-yo de una sola pieza (conocido en alemán como frelon), que es proyectado con gran fuerza por una larga varilla flexible. El equipo contrario intentará interceptar este proyectil con una suerte de raquetas cuadradas de madera. Si el hornuss aterriza en el terreno enemigo sin haber sido interceptado, el equipo que falló en detenerlo será penalizado. Al final, es el número de penalizaciones el que determinará qué equipo es el ganador.

3. Casa llena

Aunque tiene capacidad para 52 016 personas, lo que lo convierte en el estadio (efímero) más grande de país, la arena que acogerá las competencias de lucha ya vendió todas sus plazas. En mayo, los primeros 4 016 billetes que fueron puestos a la venta encontraron dueño en menos de dos horas.

Pero el público que asista y que no tenga billetes podrá seguir las competencias a través de una serie de pantallas gigantes. Adicionalmente, habrá acceso libre para las competencias de lanzamiento de piedras y de hornuss.

La ceremonia inaugural, así como el resto de los eventos culturales previstos sobre los nueve escenarios instalados en el sitio donde se celebrará la fiesta, también son accesibles sin pagar billete.

4. Los patrocinadores miman a los aficionados

La fiesta de lucha abre espacios lo mismo para los profesionales que para los aficionados. Pero los participantes ganadores no son recompensados con dinero. La tradición dice que los premios sean entregados en especie. El ‘rey de la lucha’, por ejemplo, recibe un toro como recompensa. El resto de los deportistas pueden elegir su galardón en el pabellón de los premios.

Pero las recompensas no serían posibles sin la participación generosa de los patrocinadores, que son indispensables para financiar un evento cuyo costo total ronda los 25 millones de francos suizos.

La expansión de esta celebración y su transformación en un espectáculo más mediático y comercial, ha sido objeto de críticas, como lo constató swissinfo.ch en la Fiesta de la Lucha de Berthoud hace tres años:

5. Suiza, ¿idealizada?

Se trate de un evento cultural o deportivo, la Fiesta Federal de Lucha y Deportes Alpestres también juegan un rol sociológico. Se trata de momentos de comunión nacional y de la celebración de la ‘Suiza eterna’.

Sin embargo, para algunos la celebración de una Suiza alpina, tradicional y rural, no refleja una neutralidad política, sino que simboliza más bien a la Suiza idealizada por la derecha conservadora. Una situación que la prensa denunció tras la celebración de Berthouod hablando de una “puesta en escena de los clichés helvéticos”.


Traducido del francés por Andrea Ornelas



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