Derecho laboral ¿Por qué los suizos casi nunca hacen huelga?


Por
swissinfo.ch


Los maestros en el cantón de Neuchâtel protagonizaron una huelga en noviembre pasado para exigir mejores condiciones de trabajo.

Los maestros en el cantón de Neuchâtel protagonizaron una huelga en noviembre pasado para exigir mejores condiciones de trabajo.

(Keystone)

El mercado laboral suizo es un remanso de paz. Una comparación internacional del Wirtschafts- und Sozialwissenschaftliches Institut (WSI) alemán revela que Austria y Suiza son los países cuyos trabajadores menos paros protagonizan.

Entre 2006 y 2015, en estos dos países se perdieron una media anual de 2 días de trabajo por cada 1 000 empleados, según un estudio del WSIEnlace externo, un instituto de investigación con sede en Düsseldorf y próximo a los sindicatos.

La huelga tampoco es moneda corriente en Suecia (5 días), Polonia (6) y Estados Unidos (7). El fenómeno tampoco es recurrente en Alemania, aunque los frecuentes paros laborales de los pilotos y el personal de cabina hacen pensar lo contrario.

Francia, en cambio, es el país más proclive a la huelga, con 123 días perdidos por cada 1 000 trabajadores solo en el sector privado.

Otros países con un elevado número de paros son Dinamarca, (122), Canadá (79), Bélgica (71) y España (62). Italia y Grecia no disponen de estadísticas, por lo que no están incluidas en la clasificación del WSI.

 

Si las huelgas son poco habituales en Suiza es porque hay una larga tradición en el país, sobre todo en el sector industrial, de intentar negociar para evitar un conflicto laboral. Gran parte de los convenios colectivos de trabajo (CCT), que fijan las condiciones laborales, incluyen una cláusula sobre la denominada ‘paz del trabajo’, es decir, el compromiso sindical de no convocar huelgas. Esta cultura nació hace más de 75 años con el primer CCT firmado en la industria relojera.

“Resolver los problemas a través del diálogo, en lugar de enfrentarnos, es algo que llevamos en los genes”, afirma Hansjörg Schmid, portavoz de la Asociación Suiza de Empleados, que agrupa a unas setenta asociaciones de asalariados de las industrias metalmecánica, química y farmacéutica. “Esta tradición está arraigada en nuestra sociedad y se refleja también en la democracia suiza. Cada ciudadano puede expresar su opinión e intentar cambiar las cosas por medio de votaciones populares, lo cual tiende a reducir los conflictos”.

 

Esto no significa que en Suiza no haya conflictos laborales. En noviembre de 2014, por ejemplo, los conductores de tranvías y autobuses paralizaron durante un día el transporte público en Ginebra para protestar contra los recortes. Pero cabe señalar que fue la primera huelga del transporte público en la ciudad de Calvino desde 1982.

En noviembre de 2015, cerca de 10 000 funcionarios ginebrinos –entre ellos muchos policías y maestros– salieron a la calle para protestar contra los recortes de personal. Su huelga coincidió con otra de los trabajadores de la construcción en todo el territorio helvético.

En Ginebra está la sede europea de la ONU y de numerosas organizaciones afiliadas, como la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que defiende la justicia social y los derechos humanos y laborales.

Dada la presencia de la OIT, Suiza atrae a varias organizaciones sindicales internacionales, pese a estar considerada como un país estable en materia de empleo.

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Traducción del inglés: Belén Couceiro, swissinfo.ch y agencies/ts

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