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Jóvenes y con deudas "Me consterna ver con qué velocidad uno se endeuda"

(Keystone)

Las deudas afectan a muchos jóvenes en Suiza, que son seducidos fácilmente por la propaganda comercial. Las autoridades toman el toro por los cuernos: los cantones organizan cursos de prevención en las escuelas. Inmersión en un salón donde se busca inculcar los preceptos de la hormiga.

“Uno de cada cinco jóvenes en Suiza se confronta a dificultades financieras y más del 80% de las personas que consultan nuestro servicio se endeudaron antes de los 25 años”. El mensaje de Karim Bortolussi, asistente social del Centro Social Protestante (CSP) Berna-Jura, parece poco interesante para la clase de aprendices en el segundo año de formación profesional de Moutier, en el cantón de Berna.

Bortolussi se dirige a una veintena de futuros mecánicos y especialistas en restauración, de entre 17 y 24 años de edad. Los cursos de prevención, financiados por el cantón de Berna, se centran en consejos prácticos: establecer un presupuesto, funcionamiento del seguro médico, modo de pagar los impuestos, costos y responsabilidades adquiridas a la hora de firmar contratos (como el necesario para tener un celular, acudir a un gimnasio, o arrendar un auto con opción a compra…) y lo indispensable que uno debe saber a la hora de adquirir un préstamo o una tarjeta de crédito.

Pero, sobre todo, el trabajador social muestra qué tan fácil es caer en la espiral del endeudamiento y qué tan difícil es salir de ella. “Jamás solicite un crédito para pagar otras deudas”, advierte Bortolussi.

“Con el ‘leasing’, les venden un sueño”

En la clase ya se distinguen, como en la fábula, las cigarras de las hormigas: aquellos para los que el consumo significa distinción social y aquellos muchos más prudentes, que ya conocen y practican reglas de gestión financiera.

  

“El arrendamiento con opción a compra permite comprar un auto nuevo y pagarlo más tarde”, indica uno. El asistente social le advierte: “Con este gancho, a uno le venden solo un sueño. Es mejor comprar un auto a crédito, que después les pertenecerá a ustedes y podrán también revenderlo en caso de dificultades financieras. Pero, evidentemente, lo preferible es comprar un objeto con dinero líquido, ¡que existe realmente!”

Jacques Stämpfli, profesor de cultura general, se muestra extremadamente satisfecho con esta intervención externa, « realizada sin juicios de opinión ni discursos moralizadores”. Estos aprendices tienen una vida muy intensa y exigente. “Pero algunos otorgan mucha importancia a la apariencia, al teléfono móvil de la última moda, a los autos, y la propaganda comercial es cada vez mayor”.

La salida del capullo familiar y el ingreso a la vida activa pueden ser difíciles de conciliar, especialmente cuando terminar el aprendizaje de un oficio no significa forzosamente el acceso a un trabajo bien remunerado. Según un estudio reciente del Observatorio Universitario del Empleo de Ginebra, 10% de los profesionales técnicos ganan menos de 3.986 francos al mes, es decir, el umbral de los bajos salarios, que define la Oficina Federal de Estadísticas.

“Los jóvenes adultos tienen la tendencia a sobrevaluar su ingreso. Simultáneamente, la publicidad transmite el mensaje de que todo es accesible”, señala Karim Bortolussi.

Los suizos y el crédito

Existen en Suiza muy pocos datos sobre el endeudamiento privado. De acuerdo con el último estudio de la Oficina Federal de Estadísticas (OFE), realizado en 2008, 18% de la población vive en un hogar que ha contraído al menos un crédito o un préstamo (sin contar los créditos hipotecarios).

Cerca del 8% de la población, es decir, 570.000 personas, vive en una situación de deuda significativa. El número de procesos judiciales por falta de pago está en alza constante, según señala la Oficina Federal de Estadísticas, pero en sus informaciones no distingue entre el endeudamiento de personas físicas y endeudamiento empresarial.

Los seguros de enfermedad, obligatorios en Suiza, cada año efectúan un millón de denuncias por falta de pago de sus clientes, que deben un monto total de alrededor de mil millones de francos suizos. Esta cifra se ha incrementado 30% en el último quinquenio, según cifras de santesuisse, la organización que representa a las aseguradoras en caso de enfermedad.

De acuerdo con los servicios de ayuda para el desendeudamiento, las familias monoparentales o con más de tres hijos, los desempleados y los extranjeros son los más afectados por las deudas en Suiza.

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Afectar a otras personas

 Los chicos en estos cursos reciben un cuestionario que arroja datos relevantes: entre el 15 y el 20% de los aprendices afirman tener ya alguna deuda abierta, principalmente con alguna persona de su entorno más íntimo. Deudas que pueden parecer insignificantes, pero que son, a veces, el inicio del problema: “Estas personas intentan salir por sí mismas de la deuda contraída, al contraer otros préstamos o dirigiéndose a empresas privadas de desendeudamiento que facturan gastos muy elevados. Cuando nos contactan varios años después, su situación se ha fragilizado mucho”, se inquieta Karim Bortolussi.

Para Sébastien Mercier, jurista de la organización de ayuda Caritas y miembro del comité Consejos sobre Deudas en Suiza (Dettes conseils suisse) –organización que reagrupa a 40 servicios de desendeudamiento apoyados por los cantones y las comunas helvéticas –,  la tarea que se realiza en las escuelas es esencial, aunque aún insuficiente.

“Habría que alcanzar a la comunidad en paro, las familias monoparentales y los padres de familia jóvenes, también blancos fáciles de la presión comercial. También la comunidad inmigrante, que tiene bajos ingresos pero cargas financieras y morales importantes, porque muchos de ellos deben enviar regularmente dinero a su familia en su país de origen”, subraya Mercier.

Esta voluntad de reforzar la prevención sufre también de las medidas de ahorro presupuestal a las que los cantones y comunas se deben ceñir. Pero también se trata de un esfuerzo que no obtiene el respaldo suficiente a nivel federal, en el Parlamento, donde una mayoría de los legisladores comparte conceptos de libertad económica y responsabilidad individual en este ámbito. En junio pasado, la cámara baja renunció así a la idea de imponer una tasa a los prestamistas para financiar las campañas de prevención del endeudamiento, algo que ya se aplica, por ejemplo, en el caso de los casinos, que con esta contribución forzada contribuyen a los gastos de las campañas para evitar adiciones a los juegos de mesa.

“Predicar en el desierto”

“En un país que deja mucho espacio a los bancos y a las instituciones crediticias, a veces se tiene la impresión de predicar en el desierto”, afirma Sébastien Mercier. En su opinión, el endeudamiento “es un problema que Suiza no quiere ver”.

“Todos nuestros servicios de desendeudamiento están desbordados, el fenómeno es particularmente fuerte en la Suiza latina”, es decir, en el oeste y el sur del país, precisa Mercier.

Cambio de visión en el consumo juvenil y familiar

De vuelta a la clase de Jacques Stämpfli. Los aprendices pueden reflexionar sobre su reacción ante la publicidad . En este ejercicio, hasta los más incrédulos sobre las trampas de la mercadotecnia terminan por darse cuenta de los riesgos. “Me consterna ver con qué velocidad uno se puede endeudar. Esto va a incitarme a la prudencia”, indica un  alumno. “Fue muy interesante, pero me he quedado con ganas de saber más al respecto”, afirma otro, mientras que su compañero se muestra inquieto: “Estoy algo preocupado de cómo poder actuar adecuadamente”.

Karim Bortolussi señala que estos cursos y los soportes didácticos distribuidos en estos talleres deben también servir para que el tema se aborde en el seno familiar. “Nos ha ocurrido ya varias veces que los padres de estos estudiantes acuden a nuestros servicios de desendeudamiento por consejo de sus hijos”.


Traducido del francés por Patricia Islas, swissinfo.ch


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