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Sube la natalidad, la prensa helvética ya habla de 'boom'


¿Está viviendo Suiza un pequeño 'baby boom'? Algunos diarios lo afirman, basándose sobre datos de la Oficina Federal de Estadística de 2007.

En realidad, sin embargo, es aún difícil hablar de una tendencia clara. Se observa más bien un retorno de la tasa de fecundidad media del último cuarto del siglo XX, tras un bajón de la natalidad después del 2000.

"¡Boom, boom, baby!", titulaba un artículo del diario suizo-alemán 'Sonntags-Blick' hace algunas semanas, en el que se comentaban los datos demográficos para el 2007 de la Oficina Federal de Estadística (OFE). Según el cotidiano dominical, "el índice de natalidad aumenta por primera vez desde hace 45 años". El artículo se sazonó con fotos de algunas celebridades helvéticas embarazadas como la modelo Nadja Schildknecht o la atleta Simone Niggli-Luder.

En los días siguientes, la noticia fue retomada por la prensa de la Suiza francófona que realzó, en particular, la falta de puestos en las salas de maternidad de los hospitales del cantón de Vaud. "Por fin, vuelve a estar de moda tener hijos", comentaba el semanal 'l'Hebdo' el hecho gratificante que el incremento de la natalidad se debe sobre todo a las mujeres de nacionalidad helvética.

¿Es verdad esto? ¿Se llenarán en los próximos años las guarderías infantiles en Suiza, que por lo demás ya están a tope y con larguísimas listas de espera? Los datos publicados en el sitio web de la OFE invitan más bien a la prudencia.

Vuelta a la media anterior

Según las estimaciones de la OFE, el índice de natalidad, es decir, la media de partos por mujer en edad fecunda, pasó del 1,44 en 2006 al 1,45 en 2007. El año pasado nacieron 74.500 bebés, 1.129 más que en el año anterior. "Hubo un ligero aumento, pero no es muy significativo", sostiene Philippe Wanner, profesor de demografía en la Universidad de Ginebra. "Es muy temprano para apreciar una tendencia."

Wanner recuerda que entre 1975 y 2000, el índice de fecundidad permaneció en torno al 1,5 y que luego, en los años posteriores, se redujo al 1,4. "Ahora estamos volviendo a la situación 'normal'. Esta recuperación se debe muy probablemente a una generación de mujeres de nacionalidad suiza que estuvo esperando durante mucho tiempo para tener el primer hijo y que ahora los tiene porque se está avecinando al límite biológico."

En efecto, en los últimos años, la tasa de fertilidad de las ciudadanas suizas aumentó del 1,22 en 2001 al 1,3 en 2006, mientras que la cifra media de hijos de las mujeres extranjeras en edad fecunda y residentes en Suiza, se detuvo en torno al 1,9.

Esta tendencia podría agudizar, en consecuencia, la actual política migratoria, que favorece la inmigración de países de la Unión Europea (UE) con bajo índice de fecundidad, como apunta un estudio de Philippe Wanner y Peng Fei realizado en 2005 por encargo de la OFE.

Aún muy lejos del equilibrio demográfico

En todo caso, el promedio de hijos por mujer en edad fecunda es muy inferior al 2,1 que sería necesario para la regeneración natural de la población. En Suiza, un índice parecido lo hubo por última vez en los años setenta. Entre los países europeos, sólo Francia, Islandia y Albania se aproximan a esta cifra.

Según el estudio de la OFE, en el transcurso de los últimos treinta años hubieran tenido que nacer 840.000 bebés más para alcanzar el equilibrio demográfico. El déficit de natalidad se recompensó sólo parcialmente con la inmigración. Y las medidas profamiliares, adoptadas por Suiza en los últimos años –por ejemplo el permiso por maternidad pagado, introducido en julio de 2005–, son aún insuficientes para iniciar una verdadera inversión de la tendencia.

"En comparación internacional, los estudios demuestran que la política profamiliar debe comprender medidas mucho más incisivos para realmente llegar a tener un efecto en la evolución demográfica", afirma Philippe Wanner. "Me quedaría sorprendido si la introducción del permiso por maternidad fuese suficiente para iniciar un cambio demográfico sustancial."

Economía y simbología

Según el demógrafo, el ligero incremento actual también podría estar relacionado con la coyuntura económica positiva. "Uno de los factores que pueden inducir a tener un hijo en un período determinado constituye sin duda la situación económica."

No obstante, a veces también hay otros factores que pueden ser relevantes. En el 2000, por ejemplo, hubo un pequeño 'boom' de natalidad con 78.408 partos y una tasa de fecundidad del 1,5. "Pienso que en aquel año fue determinante el aspecto simbólico", observa Wanner. "Muchos padres querían que sus hijos nacieran en un año muy especial."

swissinfo, Andrea Tognina
(Traducción del italiano: Antonio Suárez Varela)

EL PRIMER HIJO LLEGA TARDE Y DE PAREJAS CASADAS

Una de las características de la demografía suiza, además del bajo índice de fecundidad (aunque es más alto que el italiano p. ej., que en 2003 se elevó al 1,29), es la elevada edad media que tienen las mujeres cuando tienen su primer hijo o hija. En 2006, la edad media era de 30 años. Se trata de una de las medias más altas en Europa.

Según el demógrafo Philippe Wanner, este dato se puede explicar por una parte con la buena integración de las mujeres suizas en el mercado laboral, a falta de medidas eficaces que permitan la conciliación entre la vida familiar y profesional, y, por otra, con el porcentaje relativamente bajo de la natalidad extramatrimonial.

En 2003, el 12,4% de los bebés nacidos en Suiza son niños de madres solteras. En el mismo año, el porcentaje correspondiente en Alemania era del 27%, en Austria 35,3%, y en Francia 44,3%. A pesar de haber recuperado terreno en este ámbito (en 2006 el porcentaje era del 15,4%), Suiza es aún un país más bien tradicionalista.



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