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Vuelta al mundo


Misión cumplida: Solar Impulse en Hawái


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André Borschberg (der) y Bertrand Piccard en plena celebración.  (Keystone)

André Borschberg (der) y Bertrand Piccard en plena celebración. 

(Keystone)

No fue fácil, como todo logro excepcional: volar en solitario durante 4 días, 21 horas y 51 minutos solo con el impulso del astro rey, sobre el imponente Océano Pacífico.

Hoy pasa a la historia el nombre del empresario y piloto suizo André Borschberg, tras recorrer 8 285 km con la singular nave Solar Impulse 2 (SI2), cuyas alas contienen 17.000 células solares, que son la única fuente energética que lo mueve.

Con ello, Borschberg rompió los records del vuelo más prolongado con la fuerza del Sol y el vuelo más largo que ningún otro piloto haya realizado.

Borschberg aterrizó en el aeropuerto Kalaeloa, en Honolulú, a las 5:55 a.m. hora local (5:55 p.m, hora suiza), tras más de 120 horas de vuelo. 

El vuelo solar más largo hecho hasta ahora por un solo piloto lo alcanzó al rebasar la franja de 80 horas consecutivas pilotando el SI2, y recorrer 5.662 km, sobre el Océano Pacífico.

El estadounidense Steve Fossett tenía hasta ahora la marca del vuelo solar más largo -76 horas-, realizado en 2006 en la nave Virgin Atlantic Global Flyer.

Lo más difícil, atrás

El avión solar debió esperar un mes en Nagoya, Japón, a causa de inadecuadas condiciones climáticas que le permitieran alzar el vuelo.

Bortschberg, finalmente despego el domingo 28 de junio discretamente para emprender el segmento más difícil del periplo alrededor del mundo.

Unas doce horas de vuelo después anunció que había alcanzado el punto de no retorno. “Las primeras 24 horas fueron muy técnicas”, advirtió el piloto. “Me tomó mucho poder establecer una relación de confianza con la nave, para permitirme descansar y, eventualmente dormir por periodos de 20 minutos, colocando el autopiloto. La experiencia de vuelo es tan intensa que solo puedo centrarme al momento presente, para descubrir cómo lidiar con mi propia energía y mi mente”.

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