Navigation

Política exterior

¿En qué medida es neutral Suiza?

La guerra en Ucrania ha puesto a Suiza en una posición difícil para explicar su neutralidad. Lo que durante mucho tiempo se ha considerado una receta para la paz y la prosperidad se ve cada vez más en el exterior de las fronteras helvéticas como algo oportunista y anticuado.

Este contenido fue publicado el 28 marzo 2022 - 15:16
Philip Schaufelberger (ilustración)

La guerra en Ucrania ha relanzado el debate sobre la neutralidad de Suiza. En el extranjero, se creía que Suiza había abandonado su neutralidad al sumarse a las sanciones contra Rusia.

Sin embargo, desde el punto de vista del derecho internacional, la imposición de sanciones puramente económicas no es problemática, ya que precisamente no se trata de tomar una posición concreta en el contexto de un conflicto armado, escribe esta jurista de origen austríaco en derecho internacional:

Sin embargo, en el transcurso de la guerra de Ucrania, se desató un debate interno sobre la definición y el alcance de la neutralidad, con dos bandos básicamente enfrentados: Uno conservador, encarnado principalmente por la Unión Democrática de Centro (UDC) que quiere mantener la neutralidad estricta y está planeando lanzar una iniciativa popular que incluya la neutralidad total en la Constitución.

Por otro lado, existe un bando más liberal, que incluye una mayoría gubernamental y que respalda una neutralidad activa.

A finales de mayo, el presidente Ignazio Cassis sorprendió a todos con una nueva palabra: Suiza persigue una "neutralidad cooperativa", indicó en el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) de Davos. Con ello respondió a quienes se preguntaron tras el ataque de Rusia a Ucrania: ¿Se puede ser neutral ante una guerra así? En nombre del gobierno, la administración ha anunciado un informe que, entre otras cosas, debe mostrar un "posible desarrollo de la comprensión de la neutralidad".

Suiza no es "clásicamente neutral" desde hace tiempo

Desde hace algún tiempo, Suiza -como la mayoría de los Estados neutrales- se aleja del concepto tradicional de neutralidad y se acerca a la comunidad de Estados: Desde que entró en la ONU en 2002, ha tenido que sumarse a sus sanciones.

Suiza asume que la ley de neutralidad no se aplica a las misiones militares de la ONU porque, al fin y al cabo, el Consejo de Seguridad "quiere restablecer la paz mundial". No obstante, el experto austriaco en derecho internacional Peter Hilpold, de la Universidad de Innsbruck, afirma: "La neutralidad en el sentido clásico es difícilmente compatible con la pertenencia a la ONU y menos aún a la UE".

Según la experta en derecho internacional Elisabeth Hoffberger-Pippan, del Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad de Berlín, la población a veces no es consciente de que la pertenencia a la UE o a la ONU puede ir acompañada de una cierta dilución de la neutralidad.

"Está claro que Suiza tampoco ha sido neutral", afirma Stefanie Walter, profesora de Relaciones Internacionales y Economía Política de la Universidad de Zúrich. "Durante la Guerra Fría, por ejemplo, Suiza estuvo implícitamente del lado de Occidente. Y también tiene una posición sobre los derechos humanos". Y en lo que respecta al acontecer reciente, Suiza condenó inmediatamente el ataque ruso a Ucrania por ser contrario al derecho internacional. 

¿Qué significa la neutralidad?

Esto nos lleva a preguntarnos qué significa exactamente la neutralidad. Cuando las potencias vencedoras concedieron a Suiza la neutralidad perpetua en el Congreso de Viena de 1815, el trato fue el siguiente: Suiza no participa en los conflictos y no proporciona mercenarios; a cambio, no se libran más guerras en su territorio.

Poco ha cambiado este principio; incluso hoy en día, la ley de neutralidad obliga principalmente a los Estados a no participar en guerras, ni directa ni indirectamente. Los Estados neutrales deben tratar a las partes beligerantes por igual, es decir, no pueden permitir el sobrevuelo o el suministro de armas a un bando -ni siquiera a través de terceros- y dejar al otro fuera. 

En los últimos meses, por ejemplo, Suiza ha prohibido a los miembros de la OTAN sobrevolar el país porque estaban suministrando armas a Ucrania. Y se negó a permitir que Alemania y Dinamarca pasaran a Ucrania los tanques y la munición que esos países compraron a Suiza. La presión sobre Suiza para que abandone esta estricta postura está creciendo en el extranjero. 

La neutralidad no es sólo un concepto jurídico, sino que también afecta a la imagen de Suiza. Según esta interpretación, la neutralidad es la marca registrada de Suiza, que no debe poner en peligro a la ligera. Suiza trata de convencer a otros países con una "política de neutralidad" voluntaria y flexiblemente adaptable, para mantenerse al margen de la guerra.

Se descarta el ingreso en la OTAN

En tiempos de paz, Suiza, como Estado neutral, no puede adherirse a una alianza militar como la OTAN, ya que ésta prevé la asistencia mutua. 

Estados tradicionalmente neutrales, como Suecia y Finlandia, solicitaron su ingreso en la OTAN tras el inicio de la guerra de Ucrania, lo que equivale legalmente a renunciar a la neutralidad. 

Para Suiza, en cambio, el ingreso en la OTAN está descartado, a pesar del cambio de época anunciado por la guerra de Ucrania. Geográficamente, también está mucho menos expuesta que los dos países escandinavos.

-

Sin embargo, Suiza y la OTAN quieren cooperar más estrechamente en el futuro, como acordaron el ministro de Defensa suizo y el secretario general de la OTAN en el WEF de Davos. Según una encuesta, esto tiene incluso aceptación entre la población suiza, que apoya mayoritariamente la neutralidad y sigue siendo escéptica respecto a la adhesión a esa organización.

Una cooperación más intensa no es en absoluto una revolución, ya que Suiza lleva años buscando una cooperación militar más estrecha con sus países vecinos y con la OTAN, especialmente en los ámbitos de la formación y la ciberseguridad. Si Suiza es atacada, puede defenderse junto con otros; la neutralidad no es un obstáculo para ello.

Por lo tanto, la consideración táctica de Suiza es poco halagüeña: al estar en el centro de Europa, es poco probable que un ataque militar se dirija sólo contra Suiza. Es mucho más probable que varios países europeos sean atacados al mismo tiempo y se defiendan juntos. Si Suiza participa en ejercicios militares en tiempos de paz y se equipa con sistemas de armas compatibles, estará en condiciones de luchar junto a sus amigos occidentales en caso de emergencia, en lugar de tener que defenderse sola. Este es también el contexto en el que los expertos ven la elección de un nuevo avión de combate suizo: el F-35 del fabricante estadounidense Lockheed-Martin. 

Esta actitud se interpreta a menudo en el extranjero como poco equitativa. Aunque Suiza quiere aumentar masivamente el presupuesto de su ejército, aún está lejos del llamado objetivo del 2% de la OTAN. Esto requiere que los miembros inviertan el 2% del PIB en armamento. Suiza se beneficia del paraguas protector de la OTAN sin soportar la carga de un Estado miembro, según las críticas.

Suiza se beneficia de la neutralidad

En general, la neutralidad no es poca cosa para Suiza. Puede sonar paradójico, pero la neutralidad es un estímulo para la venta de armas. Algunos países no quieren posicionarse comprando armas a grandes potencias como Estados Unidos o Rusia, sino que prefieren recurrir a los insospechados neutrales. 

La Suiza neutral también se beneficia como anfitriona y mediadora, porque si no se posiciona, puede actuar de forma creíble como constructor de puentes.

Contenido externo

En el caso de la guerra en Ucrania, Suiza ha intentado hasta ahora en vano desempeñar el papel de mediadora. Actualmente se está debatiendo si Suiza podría asumir un mandato de poder protector para Ucrania y representar los intereses de Kiev en Moscú.

Suiza quiere aprovechar la conferencia sobre la reforma de Ucrania, prevista para julio en Lugano, para asumir un papel de liderazgo en la reconstrucción del país. Al hacerlo, compite con la UE, que reclama para sí este papel.

(Adaptación del alemán: Patricia Islas)

En cumplimiento de los estándares JTI

En cumplimiento de los estándares JTI

Mostrar más: SWI swissinfo.ch, certificado por la JTI

Compartir este artículo

Cambiar la contraseña

¿Quiere borrar el perfil definitivamente?