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"Sin los suizos, no hubiera habido caso ELF"

En la foto, Eva Joly durante una campaña anticorrupción que lanzó en La Sorbona. Keystone

Eva Joly, la jueza que en Francia logró vencer a la impunidad, presentó en Buenos Aires su libro ‘La corrupción en las entrañas del poder’.

Este contenido fue publicado el 26 diciembre 2003 - 15:12

La magistrada franco-noruega que investigó desde 1995 el caso Elf, declaró a swissinfo: "Los delincuentes se equivocaron al presumir que Suiza no colaboraría con la investigación”.

Eva Joly ingresó a la justicia parisina como jueza de Hacienda y luego fue ascendida a jueza de Instrucción del fuero financiero y comercial de París. Considerada internacionalmente como una mujer implacable, Joly ganó fama cuando en 1996 envió a prisión al ex presidente del grupo petrolero Elf, Loik Le Floch-Prigent, y al ex director de Asuntos Generales, Alfred Sirven, por desvío de fondos para el pago de sobornos.

"Suiza cooperó maravillosamente"

La dama cuya voz es escuchada en los foros internacionales por quienes siguen de cerca la búsqueda de remedios para el mal de la corrupción política y económica en el mundo global, recibió en privado a swissinfo y habló de la valiosa cooperación de Suiza para desenmarañar el “affaire Elf”.

“La Suiza cooperó maravillosamente”, aseguró Joly y agregó: "Los delincuentes se equivocaron al presumir que Suiza no colaboraría con la investigación”

“Es cierto que, cuando depositaron los fondos de los sobornos en Suiza, esa presunción era verdad. Pero en esos años, gracias a la ciudadanía, Suiza evolucionó. Por eso digo que, sin los ciudadanos suizos no hubiera habido caso Elf", sentenció.

El secreto bancario no contribuye a la transparencia

Joly se mostró en total desacuerdo con la versión que circulaba en Suiza acerca de incorporar a la Constitución el secreto bancario: “No es posible. Es contradictorio con acuerdos internacionales que la misma Suiza ha firmado, y el último es justamente el de la Convención de la ONU”.

En este documento “se dice que el secreto bancario no puede resultar un obstáculo” para las investigaciones”, sentenció la magistrada, y destacó que los llamados “paraísos fiscales” son un elemento clave en la lucha contra los ilícitos de este tipo porque “allí se ocultan inicialmente los fondos de la corrupción, y es fundamental que se vuelvan cooperativos”.

Un libro en primera persona

En ‘Impunidad. La corrupción en las entrañas del poder’, Joly relata en primera persona cómo después de siete años de exhaustivo y paciente trabajo logró encarcelar a varios “intocables” de Francia ligados al poder económico y del gobierno, generando el mayor escándalo de corrupción de la historia francesa, equiparable al caso norteamericano Enron que sacudió al Mundo una década más tarde.

Cuenta cómo atrapó a ejecutivos de Elf, poderosa multinacional que en 1993, cuando se iniciaron las primeras pesquisas judiciales, tenía un volumen de negocios de 209.000 millones de francos (31.860 millones de euros).

Le Floch-Prigent fue nombrado jefe de Elf por el entonces presidente Francois Mitterrand, y a pesar de los cercanos vínculos de los implicados con la clase política a todos los niveles, ninguno de los acusados incriminó a ningún político por su nombre durante los cuatro meses que duró el juicio, y que terminó por condenar a Le Floch-Prigent y a Sirven a cinco años de prisión y elevadas multas.

Frases como "Me acostumbré al miedo. Convivo con él así como se lucha contra una enfermedad vergonzante. Pero no se trata de un noble sentimiento. Uno se vuelve temeroso y sombrío", y "Fui demonizada por haberme acercado demasiado al corazón del poder, ése que muerde y quema", pueden leerse en las páginas del libro de Joly, cuyo título original era ‘¿Queremos realmente vivir en este mundo?’.

Pregunta difícil...

swissinfo, Norma Domínguez, Buenos Aires

Datos clave

Eva Joly recurre a todos los foros internacionales para denunciar la impunidad.

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