Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

"Tesinogate" bajo la lupa de la justicia

Gerardo Cuomo (izq.) y Franco Verda comparecen en Lugano

(swissinfo.ch)

Desde este lunes se ventila en Lugano el juicio contra el ex juez Franco Verda y el presunto contrabandista italiano de cigarrillos, Gerardo Cuomo. Es la primera vez que un antiguo juez del Tesino ocupa la silla del acusado por supuestos delitos de corrupción, violación del secreto funcionario y trabas a la acción penal. El proceso denominado "Tesinogate" durará una semana.

Apenas inaugurada la audiencia en la Corte Correccional de Lugano, la jueza Giovanna Roggero-Will causó la sorpresa anunciando el testimonio de Francesco Prudentino, el presunto "padrino" encarcelado en Italia.

La declaración del supuesto miembro de la "Sacra Corona Unita" (mafia de las Apulias), prevista para el próximo miércoles, podría definir mejor los papeles de Verda y Cuomo en este asunto.

Una de las notas salientes de esta primera jornada fue sin duda el malestar físico de Gerardo Cuomo cuando respondía a las primeras preguntas. El incidente dió lugar a una interrupción momentánea del juicio que se desarrolla bajo estrictas medidas de seguridad.

Cabe señalar que el escándalo adquirió ribetes espectaculares por la presunta implicación del juez Franco Verda en las actividades ilícitas de Gerardo Cuomo, un oscuro personaje italiano que se habría granjeado la amistad del magistrado para desarrollar desde Suiza su red de contrabando de cigarrillos, actividad no sancionada por la legislación helvética.

Verda cumplió en enero pasado 60 años de edad y 30 de servicios en la carrera. Estaba a punto de jubilarse con una pensión suculenta, pero esa posibilidad queda suspendida mientras no se clarifique su participación en este sonado caso.

El napolitano Cuomo comparece a su vez por incitación al soborno pasivo e infracción reiterada de la ley suiza de extranjería. El fiscal Luciano Giudici está a cargo de la acusación.


Antecedentes

La detención de Gerardo Cuomo en Zúrich, el 10 de mayo de 2000, por orden de la justicia italiana, corrió el velo de sus presuntas ocupaciones clandestinas en Suiza.

Según la comisión anti-mafia de la ciudad italiana de Bari, Cuomo es miembro de una organización criminal que no se dedica únicamente al contrabando de cigarrillos, sino también de narcóticos y armas. Estos argumentos justificaron la asistencia judicial helvética en este caso.

El napolitano de 56 años vivió sin tropiezos en Lugano entre 1993 y 1998, época en la que gracias a su abogada, Desirée Rinaldi, trabó conocimiento con el juez Franco Verda, a la sazón compañero sentimental y hoy esposo de la jurista.

La confianza mutua habría llegado al extremo de que Verda comunicó a Cuomo una decisión tomada en junio de 1999, cuyo tenor liberaba - por falta de pruebas -, la mitad de 3,2 millones de francos pertenecientes al "padrino" italiano, Francesco Prudentino, fondos retenidos en cuentas bancarias abiertas en el Tesino.

A partir de ahí, se pierde un poco el hilo del asunto. De acuerdo a las conversaciones telefónicas, grabadas por los funcionarios italianos, Cuomo habría informado a Prudentino que el juez reclamaba una parte del dinero,unos 800.000 francos. Verda rechaza categóricamente esta afirmación, porque sería Cuomo el interesado en el dinero del "padrino" Prudentino.

Estas dos versiones serán analizadas por la jueza Giovanna Roggero-Will durante las audiencias de esta semana en Lugano.

Verda es acusado también de haber facilitado a Cuomo su permanencia ilegal en Suiza, a cambio de favores y regalos generosos e invitaciones al yate de lujo del napolitano.

El ex magistrado del Tesino repite su inocencia y espera que este proceso esclarezca los entretelones del escándalo, ya que las investigaciones iniciales han dado lugar a la suspensión de sus funciones y a su derecho a la jubilación.

Gerardo Cuomo comparecerá en Lugano y posteriormente será extraditado a Italia. Su recurso contra la solicitud fue denegado por el Tribunal Federal de Suiza.

Una pregunta esencial de todo este asunto es averiguar ¿cómo se las arregló Cuomo para quedarse en Suiza tras la expiración de su permiso de estancia? ¿Tenía acaso protección en la administración y en los medios políticos? Algunos funcionarios italianos se atreven incluso a afirmar que Gerardo Cuomo empleó el Tesino para tejer tranquilamente sus negocios ilegales.

En todo caso se aguarda que las audiencias echen luces sobre varios aspectos de esta disputa con indicios de escándalo político.

swissinfo


Enlaces

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

×