"Velaremos por una aplicación humanitaria"

Niños bosnios a su llegada a San Gall (1992) en busca de refugio. Keystone Archive

Al término del más intenso debate que se recuerde en Suiza sobre la política en materia de extranjeros, la ciudadanía helvética se pronunció en favor de las leyes que endurecen el sector.

Este contenido fue publicado el 24 septiembre 2006 - 19:55

Con 70% de los votos, el electorado suizo dijo "¡Sí!" a las legislaciones sobre el asilo y la extranjería.

"No esperaba un resultado mejor. Es un resultado confuso, pero no creo que sea muy malo. Estoy convencido que la gran mayoría de las personas que votaron, lo hicieron por los derechos humanos y no, contra. Sólo que los partidarios de los derechos humanos se dividieron en dos:

"Los que comprendieron que esa ley amenaza a los derechos humanos y los que no lo entendieron", destacó Karl Grünber, secretario general de la organización ACOR SOS Racismo, al analizar para swissinfo los resultados del referéndum que este domingo sometió al escrutinio popular sendas leyes en materia de inmigración.

Evidentemente -prosiguió- el resultado del voto no es para celebrar pero "el derecho de los extranjeros en Suiza existe desde hace casi un siglo y desde entonces se ha acostumbrado a los habitantes de este país a que desconfíen de los extranjeros. No es sorprendente que hayan votado por esa tradición".

Empero, en su opinión, lo importante es que, en esta ocasión, con el debate que produjo el referéndum convocado por los opositores a las dos leyes, "debimos interrogarnos sobre si esa tradición era xenófoba, si alimentaba la discriminación, y 30% dijeron sí".

"Victoria para la mejor solución"

Mientras que los detractores esas leyes las tachan de "inhumanas" y contrarias a la tradición de solidaridad y hospitalidad" de Suiza, los sectores a favor las consideran como una buena medida para mejorar la integración de los extranjeros que viven en el país, y para evitar los abusos de "falsos perseguidos" que demandan el asilo.

En declaraciones a la Radio Suiza de expresión francesa, el ministro de Justicia, Christoph Blocher, de la derechista Unión Demócrata de Centro (UDC) y uno de los principales promotores de la legislación, afirmó que "el 70% de los votantes dijo queremos luchar contar el abuso en el asilo, pero, al mismo tiempo, preservar la tradición humanitaria de Suiza".

Acogió con beneplácito el hecho de que el voto positivo se haya producido a escala nacional y dijo que las medidas contempladas en las leyes, tanto para mejorar la situación de los extranjeros como para endurecer las condiciones a su respecto, serán aplicadas con todo el rigor necesario.

Inquirido sobre si el resultado del voto era una victoria para él, subrayó "es una victoria para la mejor solución".

Para el presidente de esa misma opción política, Ueli Maurer, la victoria de las leyes en cuestión "muestra que los problemas ligados a la inmigración han sido tomados en serio". El responsable del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Christoph Darbelay, insistió en la necesidad de trabajar a favor de la integración de los inmigrantes. "No quiero ghettos como en Francia", dijo.

Aplicación humanitaria de la ley

A la cabeza del 'Comité por el Doble No' (contra la ley de asilo y la ley para los extranjeros), la ex ministra del Interior, Ruth Dreifuss comentó también a la Radio Suiza de expresión francesa que esas legislaciones no constituyen la respuesta adecuada al problema que abordan, amén de que se apoyan sobre la represión.

Descartó sin embargo que los electores que votaron en favor "torcieran el cuello" de la tradición humanitaria suiza. "Me pongo en la piel de los extranjeros y de las personas que votaron", dijo y atribuyó el sí de éstas últimas al mensaje tranquilizante en el sentido de que las medidas extremas sólo se aplicarían en caso necesario.

"Nosotros velaremos porque ese sea el caso", advirtió.

En ese mismo tenor, la presidenta del grupo parlamentario socialista Ursula Weyss demandó al gobierno respetar sus compromisos y aplicar de manera "humana" la nueva reglamentación. Las iglesias Protestante, Católica y Judía, lamentaron también la aprobación de las leyes en cuestión.

Una minoría importante

"Hace unos diez años los suizos se pronunciaron contra el ejército con alrededor de 30% y en ese momento se consideró que era una minoría muy importante del voto porque hasta entonces no se hubiera podido imaginar que tantas personas pudieran expresar un punto de vista tan diferente del punto de vista de las instituciones. Yo creo que algo así pasó ahora", comentó Karl Grünberg.

Evidentemente, continuó, el voto sobre el ejército era ideológico. "Ahora, no solamente tenemos qué ver con un aspecto ideológico puesto que tenemos personas en cuerpo y alma que van a sufrir la expulsión, que van a sufrir la discriminación a causa de esa ley".

"Habrá que ayudarles, dijo.

Y para lograrlo, SOS Racismo prevé mantener su estrategia informativa:

"Explicar porqué es importante luchar contra la discriminación, el racismo. Porqué es importante proteger a los refugiados. Explicar que hacer eso no es un abuso, que conviene a todo el mundo. Mostrar, cada vez que haya medidas discriminatorias, de exclusión, de expulsión, que son amenazas contra los derechos humanos y que todos los defensores de los derechos humanos deben rechazarlas".

swissinfo, Marcela Águila Rubín

Datos clave

Resultado de las votaciones:
Ley sobre el asilo: 67.7% sí, 32.3% no
Ley sobre extranjería: 68% sí, 32% no

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Contexto

Esta es la novena ocasión, desde 1984, en que la ley de asilo de Suiza es enmendada. Cinco de las propuestas tendientes a endurecer las regulaciones fueron aprobadas en votaciones nacionales.

Conforme a un tratado bilateral con Bruselas, los ciudadanos de la Unión Europea no están sujetos a restricciones en materia de inmigración. Pero hay una comunidad importante de personas originarias de los países balcánicos y de Turquía que vive en Suiza.

El esquema de pensión para las jubilaciones es el pilar central del sistema de seguridad social del país y está financiado por contribuciones de patrones, empleados y el Estado. Busca proporcionar la cobertura mínima para toda las personas de más de 65 años (hombres) y 64 (mujeres).

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Esencia de las nuevas leyes:

Los aspirantes al asilo que no pueden presentar documentos oficiales de identidad en 48 horas, sin una razón válida, serán automáticamente excluidos del proceso de estudio de su demanda.

A los solicitantes de asilo rechazados se les suprimirán los beneficios sociales regulares y recibirán sólo una ayuda de urgencia para el alimento y el refugio.

Los solicitantes de asilo rechazados que rehúsen abandonar el país afrontan el riesgo de prisión de hasta dos años, de 12 meses en el caso de los menores de 15 a 18 años.

La ley enmendada sobre extranjeros limita la inmigración de ciudadanos ajenos a los países de la Unión Europea y de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), a las personas altamente calificadas.

Busca también mejorar integración de los extranjeros que viven en Suiza, en particular mediante cursos de lengua, al tiempo que castiga el tráfico humano y los matrimonios por conveniencia.

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