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80 aniversario Crisis laboral en Colegio Suizo de Santiago

Grupo de niños con bamderas de Chile y de Suiza

El clima laboral del CSS experimenta altibajos. Una empresa externa trabaja con el colegio en la búsqueda de mejoras.

(CSS)

El Colegio Suizo de Santiago cruza el umbral de las ocho décadas en medio de un conflicto laboral. Los ecos del desencuentro han llegado a las autoridades educativas y diplomáticas suizas, así como a la Inspección del trabajo y a los tribunales laborales chilenos.

¿Cómo inició el problema del CSSEnlace externo?

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La decisión de prescindir de dos profesoras fue el origen de una crisis interna.

Catalina Bonilla, profesora colombiana de biología, habría sido objeto de discriminación y violación de sus derechos fundamentales, según las autoridades laborales chilenas. En tanto, Daniela Blättler, profesora de alemán, habría experimentado acoso laboral y un despido injustificado.

Ambos casos llegaron a la prensa del país sudamericano. Los principales protagonistas del problema hablan con swissinfo.ch y el colegio cierra el círculo ofreciendo su visión al respecto.

¿Qué pasó con Catalina?

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Catalina Bonilla considera que su separación del cargo fue irregular. El director del CSS, Oliver Bär, puntualiza que la maestra no fue despedida sino que no se le renovó el contrato.  

La docente narra: “El colegio me informó que sería objeto de una evaluación externa por comisión de errores conceptuales. Se habló de una carpeta con mis fallas, pedí verla y no se me permitió. La realidad es que mi remplazo se buscaba desde antes de tener el resultado de mi evaluación”. 

Bonilla decidió acudir ante la Inspección del Trabajo de Chile para sentar precedente de su caso. “Cuando el director del colegio lo supo, montó en cólera y me dijo que me atendría a las consecuencias”.

Tiempo después, la profesora reconvino académicamente a la hija de uno de los miembros del Consejo Directivo del colegio por incumplir con un trabajo en equipo. “Le dije que no sabía que nota asignarle, que solo calificaría la teoría y me contestó que iría con el director”.

Sobre este episodio, Juan Enrique Pfister, uno de los miembros del Consejo Directivo del CSS, precisa por escrito a swissinfo.ch que la alumna fue reconvenida en público “en un hecho que constituye maltrato escolar y que está sancionado por la Ley de Educación General de Chile”.

El Consejo Directivo del CSS -conformado por siete suizos residentes en Chile, generalmente, con hijos en el colegio-, es vital porque trabaja estrechamente con el establecimiento.

Más adelante, según profesores que solicitaron el anonimato a swissinfo.ch, Christian Oberli (quien entonces fungía como presidente de dicho consejo) habría expresado en una junta con docentes que a los hijos de los miembros del Consejo no se les toca.

Juan Enrique Pfister destaca que esta frase del Sr. Oberli debe ser puesta en el contexto en el que fue pronunciada. “(El Sr. Oberli) pidió esa reunión para recordarle a los profesores que los problemas que ellos tuviesen con la dirección del Colegio o con los Consejeros del Directorio de la Corporación no debían afectar su trato con los hijos de los consejeros, que son sus alumnos”.

En el caso Catalina Bonilla, la Inspección del Trabajo y la Intendencia de Seguridad y Salud en el Trabajo estimaron que los planteamientos de la profesora eran fundamentados.  Ella decidió entonces dar un paso más presentando su caso ante tribunales (Primer Juzgado del Trabajo de Santiago). “No voy por dinero, sino por justicia. Hay mucha arrogancia en el colegio”, precisa. Y su caso está aún en proceso.

¿Qué vieron las autoridades chilenas?

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Las autoridades laborales chilenas confirmaron indicios de violación de los derechos fundamentales de la docente colombiana, porque habría existido discriminación y afectación de su integridad psíquica.

Para llegar a estas conclusiones realizaron una investigación a finales del 2018. Entrevistaron al director del colegio, Oliver Bär, y a cuatro trabajadores, información contenida en el expediente 1360/2018/338 de la Dirección del Trabajo Región Metropolitana Oriente.

Durante la evolución del expediente del caso de Catalina Bonilla, sus colegas la apoyaron vía una misiva en la que expresaban que “era cuestionable lo que habían hecho dos miembros de Consejo Directivo, que no supieron separar sus roles como consejeros de su papel como apoderados (padres de familia)”.

La docente decidió ir ante los tribunales y en mayo pasado recibió, por otra parte, el pronunciamiento de la Intendencia de Seguridad y Salud en el Trabajo de Chile, que confirmó que su paso por el colegio habría provocado en ella una patología laboral, según un documento emitido por la citada autoridad.

Conclusión jurídica del caso 1360/2018/338 de Catalina Bonilla (dicumento).

Conclusión jurídica del caso 1360/2018/338 de Catalina Bonilla.

(swissinfo.ch)

¿Por qué despidieron a Daniela Blättler?

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La profesora de alemán Daniela Blättler envió una carta a los padres de familia de su curso en la que externaba su preocupación sobre el clima laboral del colegio y decía que no se estaba actuando según los valores que representa Suiza.

La dirección del CSS se molestó con la carta e inició un periodo de hostigamiento laboral contra Blätter, dice Francys Foix, su abogada.

“Daniela era una profesora muy querida por los alumnos y respetada por los padres; impartía cursos a 5 clases distintas por año (incluyendo alumnos de alemán intensivo y jóvenes que en preparación para la Matura y el Sprachdiplom). Era un sinsentido que el colegio la despidiera en pleno ciclo escolar, sin tener un remplazo y con riesgo de afectación a los alumnos”.

Blättler habría sido increpada por el director afuera del salón, aun frente a algunos alumnos. “Le dijo que tenía 30 minutos para empacar sus cosas y la amenazó con vigilarla para que no se llevara nada del colegio”.

Se le despidió por faltas administrativas, refiere Foix y detalla que Blättler no se presentó a dos reuniones, en las que no era indispensable, y lo hizo porque se le negó el derecho a ir acompañada por un colega, algo que se le había concedido previamente dado el complejo clima laboral que vive la institución.

Blättler decidió denunciar por acoso laboral ante la Inspección del Trabajo en abril. Pero ya no hubo tiempo para una investigación porque fue despedida poco después. Así que regresó ante la misma autoridad laboral, esta vez para presentar un reclamo por despido injustificado.

La profesora espera una disculpa pública, por haberse hablado en su contra y menoscabado su dignidad. Y “no firmará nada que no suponga esta reparación personal".

Fachada del colegio

Instalaciones del CSS, en la capital chilena.

(CSS)

¿Qué opinan las autoridades suizas?

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Las autoridades helvéticas han sido cautas en el caso CSS.

Daniela Blättler narró su despido en una carta que dirigió a Isabelle ChassotEnlace externo, directora de la Oficina Federal de la Cultura de Suiza; a Arno Wicki, embajador de Suiza en Chile y a Monica GschwindEnlace externo, directora de Educación, Cultura y Deporte del cantón de Basilea Campo, entre otras personas.

Fue Isabelle Chassot quien respondió por escrito, en mayo pasado, refiriendo que su caso debía ser tratado directamente con su empleador.

Chassot, junto con otras autoridades suizas, visitó el Colegio Suizo de Santiago en abril para tomar parte del festejo de los 80 años de la institución. En su opinión, todo está en orden en el colegio.

“Con excepción del Embajador Wicki, tuvimos oportunidad de estar en la sede del Colegio Suizo de Santiago durante cuatro días y medio, esto nos permitió percibir el funcionamiento de la escuela. Durante nuestra visita tuvimos oportunidad de conversar con los profesores sin la presencia del director y no encontramos indicios de un clima de temor o arbitrariedad. Nuestra impresión fue que la escuela está bien dirigida y posee un alto nivel de calidad en la enseñanza”, dice la carta.

Para la cónsul María José Borghini, el caso Blättler también “es un conflicto laboral entre las profesoras mencionadas y el colegio, es decir, entre empleado y empleador”, según expresó a swissinfo.ch por escrito.

Borghini también fue contactada, en su momento, por Catalina Bonilla, pero la recibió otra funcionaria, quien le expresó que la Embajada es observadora de las decisiones de la escuela.

Una mujer habla desde un estrado

Monica Gschwind, directora de Educación, Cultura y Deporte del cantón de Basilea Campo y una de las destinatarias de la carta de Daniela Blättler, en la ceremonia de festejo de los 80 años del CSS en Santiago

(CSS)

¿Qué opinan las familias?

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Los padres de familia y los alumnosEnlace externo han seguido muy de cerca el conflicto del colegio. Les inquieta el futuro de la institución, la forma en la que el problema ha sido abordado y el daño académico que supone para los alumnos.

En una carta enviada a los socios de la corporacion  del colegio suizo, el Centro de Padres expresó que "los despidos de las profesoras Catalina Bonilla y Daniela Blättler, y el manejo deficiente deficiente de la situación por parte de la dirección y autoridades han generado un clima de tensión, pesar, confusión y desconfianza en la comunidad escolar (estudiantes, profesores y apoderados)".

“Hay profesores atemorizados, denuncias en Tribunales, padres convencidos de que hay un abuso de poder por parte de la escuela y alumnos inconformes y preocupados. Es lamentable la cerrazón de las autoridades del colegio para escuchar las propuestas constructivas”, refiere Alfredo B.*, padre de familia.

“En mayo, los docentes sostuvieron una reunión con el director, Oliver Bär, en la que le pidieron que dejara de dañar al colegio y a los alumnos. Le expresaron que fue humillante la forma en la que despidió a Daniela Blätler y le hicieron saber que varios profesores y familias están pensando abandonar el colegio. Pero al parecer, nada de esto preocupa realmente”, agrega.

Philipp Kaufmann, uno de los miembros del Centro de Padres, coincide. “Lo que está sucediendo nos inquieta a la mayoría de los padres, no a unos cuantos. Por ello, propusimos crear una mesa de diálogo en la que participen representantes del consejo directivo, profesores y padres de familia, para buscar comunicación y soluciones, y para crear nuevos procedimientos de denuncia de acoso”.

Las familias, dicen, siguen tocando puertas. Una de ellas, una reunión sostenida el 28 de mayo, en donde Kaufmann expresó que, en su opinión, los señores Christian Oberli (actual vicepresidente del Consejo Directivo) y Oliver Bär no pueden seguir irrespetando a los profesores.

“Es una pena que el Colegio Suizo de Santiago celebre 80 años así y que las autoridades suizas lo observen sin hacer nada. Nosotros seguiremos pidiendo un cambio de actitud y un trato justo para todos”, dijo.

documento

Fragmento de una carta del Centro de Padres (mayo 2019) explicando el problema y solicitando crear mesas de trabajo junto con las autoridades de la escuela para buscar soluciones.

(swissinfo.ch)


¿Qué dice el Colegio Suizo de Santiago?

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El director Oliver Bär ofrece la visión del Colegio Suizo de Santiago.

Expresa que el colegio contrata al profesorado a partir de un sistema de dos contratos anuales, realizando una evaluación al final de cada periodo. Si después de estos dos contratos el profesor cumple con un perfil de excelencia, se contrata en forma indefinida.

"Éste fue el protocolo que se utilizó en el caso de la Sra. Bonilla. Aunque el colegio condujo un proceso ordenado y reglado, ella interpuso una demanda por supuesta vulneración de derechos fundamentales, juicio aún vigente”, expresa.

“En el caso de la Sra. Blättler, buscamos incesantemente el diálogo con ella durante varias semanas. Pese a los esfuerzos realizados por el colegio, esto no fue posible, siendo la consecuencia el término de la relación laboral. Esto se comunicó bajo las mejores condiciones posibles frente a la falta de éxito en un dialogo directo y privado con ella”.

El director recuerda que las decisiones sobre el personal son tomadas siempre con autonomía por parte de colegio. Pero en casos sensibles, se comparte la información con las autoridades para asegurar que las decisiones reflejen los valores de las instituciones patrocinadoras suizas.

Actualmente, hay una mesa de diálogo multilateral con padres, delegados del profesorado, Consejo Directivo, Dirección y la Embajada Suiza. “El CSS es consciente de que a raíz de lo sucedido el clima laboral ha sido afectado y está trabajando con una empresa externa experta en la materia”.

(*) El entrevistado solicitó preservar el anonimato.

Este texto fue publicado originalmente el 18 de junio y adaptado el 21 de junio: Básicamente, se ajustó la línea de tiempo del caso Catalina Bonilla para facilitar la comprensión de los hechos y se suprimió la identificación de la alumna a que se hace alusión.

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