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Agricultores en el banquillo del acusado

Unos 100 agricultores obstruyeron, en noviembre 2001, la entrada al centro de distribución de Coop Keystone Archive

En la Chaux-de-Fonds arrancó este lunes, el juicio a 46 agricultores del sindicato Uniterre. Las cadenas Migros y Coop les acusan de atentar contra sus intereses.

Este contenido fue publicado el 29 abril 2002 - 16:21

En noviembre del 2001, el sindicato de los agricultores de la Suiza de expresión francesa, 'Uniterre', organizó un bloqueo de cuatro días en los puntos de acceso a los centros de distribución de Coop, en la Chaux-de-Fonds, y Migros, en Marin,(cantón de Neuchatel), es decir de los gigantes del ramo alimentario en Suiza.

La acción sindical pretendía conseguir que ambas cadenas elevaran el precio de la carne, cada vez más hundido en el sótano como consecuencia de la aprehensión creada por la enfermedad de la vaca loca. Tanto que entre 1991 y 2000, la media de consumo de carne vacuna en Suiza bajó de 60 a sólo 51,9 kilogramos.

Sin embargo, la reivindicación de los campesinos no prosperó. Al contrario, Migros y Coop consideraron que el bloqueo les ocasionó una pérdida de varios cientos de miles de francos y, por ende, reclaman ahora compensación con intereses.

Disturbio y violación de domicilio

En el marco del primer proceso, iniciado este lunes, los 46 miembros de Uniterre, entre ellos el diputado socialista, Fernando Cuche, deben responder a los cargos de incitación al desorden y allanamiento de domicilio.

Si los acusados son considerados culpables, deberán pagar multas pecuniarias y comparecer ante un tribunal civil que juzgará si las pretensiones de indemnización de Migros y Coop proceden. Sólo el primero de ellos exige 1,6 millones de francos y el segundo otro tanto.

El bloqueo al centro de Migros en Ecublens, será objeto de otro proceso ante la justicia del cantón de Vaud.

Movilización

Para contrarrestar la acción judicial, el sindicato Uniterre ha convocado una jornada de movilizaciones que sustente el objetivo de sus reivindicaciones.

"El reclamar un precio justo para la carne bovina es legítimo", insiste Fernad Cuche, secretario del sindicato agrario que está empeñado en que la agricultura recobre un salario equitativo, habida cuenta que en el 2001 bajó 20% con respecto al año precedente.

"Eso representa un salario de apenas 2.533 francos por mes, mientras, de otro lado, se anuncia que habrá un aumento salarial de 2,5% en todo el país. Aún estamos lejos de los 3.000 francos que exigen los sindicatos", concluye Cuche.

swissinfo y agencias

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