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BLOG DEL MUSEO NACIONAL SUIZO Rivella, la bebida nacional de Suiza

Rivella, cuya receta sigue siendo un secreto, es la bebida más popular en Suiza. La creó un estudiante de derecho a partir de un producto de desecho. Esta es la historia de un refresco muy especial.

Stand de dégustation de boissons

En los años 50 se organizaron numerosas degustaciones de Rivella.

(Rivella)

Todo comienza en 1951 en un baño de la pequeña ciudad de Rapperswil, a orillas del lago de Zúrich. El joven Robert Barth, estudiante de derecho, juega a ser aprendiz de brujo. A diferencia del poema de Goethe del mismo nombre, su experiencia no la lleva a cabo con una escoba sino con una mezcla de agua mineral, extractos de hierbas y suero de leche. Es muy probable que nuestro aprendiz de brujo, como su homólogo literario, haya exclamado varias veces: “¡Habitación, escaleras, todo está sumergido! ¡Qué inundación!”.

Pero Robert Barth tampoco llega a poder deshacerse de los espíritus que ha invocado. Le empuja el deseo de crear una bebida aromática refrescante a partir de suero de leche, algo que hasta entonces solo era un subproducto engorroso. Consigue un capital inicial modesto y comienza a buscar un especialista, que encuentra en Hans Süsli, un científico del Instituto de tecnología lechera de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich. De inmediato se sientan las bases técnicas de la producción, y Robert Barth se lanza a una aventura empresarial que da origen a la bebida nacional de Suiza.

swissinfo.ch publica regularmente otros artículos del blog del Museo Nacional SuizoEnlace externo sobre temas históricos. Estos artículos siempre están disponibles en alemán y, por lo general, también en francés e inglés.   

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En 1952, encuentra el lugar ideal para fabricar su producto: un antiguo establecimiento de comercio de vinos en Stäfa (cantón de Zúrich), al que llama “Milkin-Institut”. Luego, por todo el país, busca máquinas de segunda mano, que con la ayuda de amigos monta para crear una verdadera planta de producción. Solo le falta encontrar el logotipo y el nombre con el que la nueva bebida saldrá a la venta.   

Durante una reunión, alguien propone el nombre de Riva San Vitale, pequeño pueblo del Tesino, lo cual da lugar a “Rivelazione” (“revelación” en italiano). La fórmula “Un Rivelazione, por favor” no es la más práctica para pedir una bebida, así que el nombre se acorta a la mitad y pasa a ser “Rivella”. Y así es como, más de 65 años después, sigue apareciendo en las botellas y latas de esta saludable bebida sin alcohol.

Estrecha colaboración con la industria láctea

Las cooperativas lecheras enseguida se dan cuenta de que Rivella puede ser una solución ingeniosa al problema que plantea la eliminación del suero, un residuo que se origina al procesar la leche y que es la base de esta nueva bebida. Surge así una estrecha colaboración entre las cooperativas y Robert Barth. Y en 1953, en las inmediaciones de la Federación lechera del noreste de Suiza (en Uster, en el cantón de Zúrich), funda una empresa para fabricar concentrado de suero, a donde se envía directamente el suero.   

Publicidad de Rivella, 1956.

(RIVELLA)

El nuevo refresco adquiere gran popularidad. “La ligera acidez es agradable al paladar y cuando se bebe, refresca”, informa el periódico Neue Zürcher Zeitung. La bebida, sin embargo, se enfrenta a una fuerte resistencia por parte de los actores ya presentes en el mercado. La Asociación suiza de fuentes de agua mineral amenaza a los restauradores y comerciantes con embargarles el suministro de su gama de aguas minerales y bebidas dulces (como “Elmer Citro”, “Pepita” o “Vivi Cola”) si ofrecen el producto del nuevo competidor, Rivella.

Incluso el Festival federal de gimnasia, en el verano de 1955, prohíbe la venta de Rivella. Pero Robert Barth no se deja intimidar. Utiliza las amenazas de boicot para una campaña publicitaria contra los poderosos monopolios formados por las asociaciones y se gana la simpatía del público en general. La popularidad de su marca no deja de crecer.  

A pesar de las esperanzas de Robert Barth y sus colaboradores, esta bebida, que se ha convertido en un símbolo de Suiza, tiene poco éxito en el extranjero. Rivella no se exporta. Esto se puede deber al fuerte vínculo con su país de origen. Durante más de 50 años, la marca roja [Rivella Roja, la versión original] y azul [Rivella Azul, versión baja en calorías] se ha asociado con Suiza, al igual que las vacas, la leche y... el suero lácteo.  


Traducción del francés: Lupe Calvo

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