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Carteles para los suizos en el extranjero

El secretario de la OSE, Rudol Wyder, muestra los nuevos carteles. swissinfo.ch

Los veinte carteles que adornan la Plaza de los Suizos del Extranjero, en la localidad de Brunnen, quieren sensibilizar sobre la realidad que vive la denominada Quinta Suiza.

Este contenido fue publicado el 17 agosto 2005 - 21:20

Georg Stucki, presidente de la asociación que representa a los suizos del exterior, deplora la imagen esquematizada que se tiene en Suiza de los compatriotas expatriados.

Hace calor y los helados se derriten. Unos renacuajos escalan sin cesar el monstruo del lago que parece observarles desde la roca detrás del parque de juegos. Y en un extremo de la pradera a orillas del Lago de los Cuatro Cantones que baña la localidad de Brunnen (cantón de Schwyz) se erige una pancarta con la insignia "Plaza de los suizos en el extranjero".

Desde este prado podemos contemplar el monte del Rütli y la cordillera del Mythen. Un trabajador da los últimos retoques a los carteles que bordean el muelle del puerto.

"¿Sabéis dónde se encuentra la quinta parte de Suiza? En todo el mundo. Más de 600.000 compatriotas viven en el extranjero", está escrito en el primer cartel.

A través de 20 afiches, los suizos en el extranjero explican a sus compatriotas que viven en tierras helvéticas qué motivos les llevaron a buscarse la vida en otros países, cómo viven en otras culturas, qué vínculos guardan con la patria y en qué consiste su misión de embajadores no oficiales de Suiza. Los carteles fueron presentados a mediados de agosto con una fiesta.

La SRG da un mal ejemplo

La información es imprescindible, subrayan la Fundación Plaza de los suizos en el extranjero y la Organización de los Suizos del Extranjero (OSE), promotores de la exposición.

"No somos conscientes de que tenemos una red tan importante en el exterior", señaló el presidente de la OSE, Georg Stucki, en su discurso. "La imagen que se tiene de la presencia helvética en el exterior es muy restringida, como si se viera a través del periscopio de un submarino".

Los suizos del exterior no son noticia para los medios informativos, excepto si se trata de un suceso en el que se mezclan el sexo o el juego. "Típico es el comportamiento de la SRG (ente público), que primero suprimió las emisiones de radio por onda corta y ahora quiere desmantelar también el sitio Web con las noticias de actualidad de Suiza", explicó Georg Stucki.

Amor, trabajo o intolerancia

Los breves textos en los carteles están escritos en las cuatro lenguas nacionales (alemán, francés, italiano y romanche). Describen los motivos de la emigración, muchas veces por amor o razones de trabajo. "Hay vulcanólogos suizos, por ejemplo, que no encuentran un empleo en su patria", señalaba el secretario de la OSE, Rudolf Wyder.

Existe también una demanda de profesionales suizos en el sector hostelero. Y a veces son las mismas empresas las que los envían a trabajar durante un periodo más o menos largo en el extranjero.

Pero la emigración siempre tiene aspectos menos felices. "Hasta fines del siglo XX, los cantones y la Confederación favorecieron la expatriación. No para explotar nuevos territorios, sino a veces para liberarse de los pobres y marginados", leemos en otro cartel.

Rudolf Wyder cita, además, a los ciudadanos que tuvieron que dejar Suiza a causa de su credo religioso.

Aspectos emotivos

"En estas fotos he tratado de adentrarme lo más posible en el tema y enfatizar los aspectos emotivos", explica a swissinfo el grafista Urs Kohli, quien ha traducido en imágenes los textos de Myriam Mauerhofer.

Junto a los textos vemos, por ejemplo, imágenes del Valle de la Muerte en Estados Unidos, una espléndida bahía caribeña, niños sonrientes en una escuela suiza o un viticultor helvético en plena vendimia en Australia.

La exposición costó cerca de 70.000 francos y ha sido financiada por diferentes patrocinadores, entre ellos la Confederación. Los carteles permanecerán en Brunnen durante aproximadamente un lustro.

Un lugar que seguirá siendo un punto de encuentro

En una primera fase había otros proyectos para dar una nueva imagen a la plaza, entre ellos un centro diseñado por el arquitecto franco-suizo Cuno Brullman. Pero todos los proyectos fracasaron por falta de financiación.

La Plaza de los Suizos del Extranjero podrá seguir siendo un punto de encuentro tan querido por los habitantes de Brunnen y sus visitantes.

Finalizada la parte oficial de la inauguración de la exposición y una vez que todos los huéspedes han partido, la pradera recobra la normalidad: algunas personas se divierten jugando con un balón de fútbol, mientras unos turistas británicos se deleitan nadando en el lago.

Un joven se detiene frente a los carteles. Sí, es oriundo de Brunnen, confirma y luego agrega: "Es positivo que se haya hecho algo cultural".

swissinfo, Philippe Kropf, Brunnen
(Traducción del alemán: Belén Couceiro)

Datos clave

La Plaza de los Suizos en el Extranjero, en Brunnen, localidad del cantón de Schwyz, tiene una nueva imagen.

Veinte carteles explican qué representa la Quinta Suiza.

Narran por qué los ciudadanos helvéticos emigraron, cómo viven en su país de acogida y qué vínculos mantienen con su patria.

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Contexto

La Plaza de los Suizos del Extranjero de Brunnen fue inaugurada en 1991, con motivo de los actos conmemorativos del 700 aniversario de la Confederación Helvética.

El 1 de agosto de ese año, el Gobierno suizo recibió a unos mil suizos del exterior en esta plaza.

La Plaza de los Suizos del Extranjero es propiedad de la Fundación homónima.

Está ubicada en una especie de península de 5.000 metros cuadrados, a orillas del Lago de los Cuatro Cantones, y es el punto de llegada de la Ruta Suiza.

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