Casa de las asociaciones, un espacio alternativo

Regis de Battista y Florian Irminger, dirigen la Casa de las Asociaciones y la Fundación para la Expresión Asociativa, respetivamente. swissinfo.ch

La Casa de las Asociaciones de Ginebra es una experiencia única en Suiza y tal vez en Europa. Cobija a más de 60 organizaciones socio-políticas que proyectan su labor hacia el mundo.

Este contenido fue publicado el 09 septiembre 2004 - 11:18

La “Casa” alberga entidades que defienden las causas de los derechos de las personas y de los pueblos, el medioambiente, la paz y el desarrollo durable.

Su director, Regis de Battista y el presidente de la Fundación que promovió su creación, Florian Irminger, conversan con swissinfo acerca de este proyecto que comenzó a gestarse a fines de los años 90, pero que vio la luz recién en el año 2001.

“La idea de reunir en forma permanente y en un mismo espacio a las asociaciones socio-políticas nació con ocasión de la creación de 'la Aldea Alternativa' en el Salón Internacional del Libro y de la Prensa de Ginebra en 1991”, cuenta Regis de Battista.

“Fue ese año en el que al menos 20 organizaciones se unieron bajo el lema: Otra Suiza para un mundo mejor” que a través de encuentros y debates concluyó en 1996 con la creación de una Federación para la expresión asociativa”, agrega.

Apoyo político

Esta Federación lanzaría después el proyecto de una “Casa de las Asociaciones”, como un espacio permanente y en pleno centro de la Ginebra Internacional. El lugar escogido fue el edificio del desaparecido diario “La Suisse”, un ámbito que cuenta hoy con 2.300 m2 de oficinas, arcadas, salas de reuniones y espectáculos.

Los iniciadores del proyecto buscaron apoyo en los consejeros municipales de izquierda, como Ueli Leuenberger, hoy diputado Verde en el Parlamento Federal, Veronique Purro, y Sacha Pfister entre otros, con el objetivo de obtener el financiamiento del Estado de Ginebra.

“Estimamos necesario el apoyo del Estado de Ginebra, que desde hace años sostiene a las asociaciones culturales y deportivas pero no a las socio-políticas, que son vistas con recelo y consideradas como punta de lanza de los partidos políticos”, sentencia Florinan Irminger, presidente de la Fundación para la Expresión Asociativa, (FEA).

Después de dos años de debates parlamentarios y a pesar de la oposición de los partidos Liberal y Radical, el Estado ginebrino aprobó en el 2000 un crédito de 1,5 millones de francos, suma que sirvió para la adquisición del antiguo edificio de “La Suisse”.

Ya dueño del inmueble, el Estado lo cedió en usufructo por 50 años a la FEA, fundación que a su vez consiguió un crédito de 3.600.000 francos para la transformación de los locales. Así, en el 2001 se pudo inaugurar esta suerte de ‘Naciones Unidas’ del mundo asociativo.

El crédito contraído con el Banco Alternativo Suizo (BAS) es la mayor carga de la “Casa” porque la endeuda por 25 años y obliga a todos los usuarios a pagar el alquiler de las oficinas y el uso de sus infraestructuras.

Regis de Battista reconoce que este aspecto limita la participación de pequeñas asociaciones que no disponen de medios ni subvenciones suficientes, “pero el arriendo temporal de salas de reuniones está al alcance de todos”, afirma.

Los cuatro pilares

La Casa de las Asociaciones tiene como objetivo albergar entidades socio-políticas que trabajan en el campo de los derechos humanos, la paz, el desarrollo sostenible y el medioambiente.

La preocupación principal de la “Casa” es responder a tres necesidades básicas del mundo asociativo: servir de plataforma de intercambios, desarrollar sinergias, y realizar economías, poniendo a disposición común la infraestructura básica para el desarrollo de las actividades de las organizaciones.

“Pero hay un punto clave que hace que la experiencia ginebrina no sea única en Suiza, sino en Europa: la autonomía de la Casa frente a los poderes del Estado y a los partidos políticos”, afirma con orgullo Regis de Battista.

Este reportaje sigue en ‘Más sobre el tema’


swissinfo, Alberto Dufey

Datos clave

La "Casa" cuenta con 2.300 m2 de oficinas, arcadas, dos salas de conferencias, una para espectáculos, un restaurante, un centro de documentación y talleres técnicos.

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Contexto

60 asociaciones socio-políticas suizas e internacionales que trabajan en los campos del desarrollo, derechos humanos y el medio ambiente comparten el mismo espacio y unen sus esfuerzos en torno a sus ideales.
La Casa de las Asociaciones existe desde el 2001 y su nacimiento provocó un debate político en el cantón de Ginebra.

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