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CICR asiste a 880.000 desplazados colombianos

Colombia vive en conflicto desde hace más de cuatro décadas.

(Keystone)

En medio de las vicisitudes políticas en Colombia, el CICR mantiene desde hace 37 años sus programas de apoyo a la población civil.

Su director de operaciones, Peter Krähenbühl, se muestra optimista en cuanto a una posible solución a la violencia estructural que sacude al país.

Peter Krähenbühl, director de operaciones del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), no oculta su entusiasmo sobre el trabajo que la organización efectúa en Colombia.

El representante de la organización humanitaria habla de su confianza en que "el enfoque humanitario" que anima el trabajo del CICR en Colombia desde 1969, "pueda servir de base para que un día se reúnan las condiciones necesaria para un diálogo a todos los niveles", un diálogo que conduzca a la pacificación del país.

"Pero, sobre cuándo será, y cómo será eso, realmente tengo pocos elementos", dice francamente.

Recién llegado de Colombia, donde estuvo del 22 al 28 del pasado mes de enero, Krähenbühl habla a swissinfo de su perspectiva sobre el conflicto que se prolonga ya por más de cuatro décadas, y de su esperanza en que el CICR pueda aportar un grano de arena en la solución del mismo.

swissinfo.- ¿Cuál es su principal impresión del viaje?

Peter Krähenbühl.- Impresiona mucho lo que el país vive en cuanto a los diferentes procesos que se desarrollan al mismo tiempo. Es decir, todo lo que toca a la situación política, elecciones, desmovilización de grupos paramilitares, la fase de diálogo con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y la situación tensa con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Además, las prioridades humanitarias que vemos nosotros, a nivel de los desplazados, personas desaparecidas, la evidente situación preocupante de los rehenes y policías y militares que están retenidos a raíz del conflicto.

Es un contexto muy complejo y muy específico para el CICR, por el alto nivel de aceptación –por parte de los diferentes grupos— y, por lo tanto, de las facilidades para el desplazamiento por diferentes partes del país. Esto último me llamó mucho la atención.

swissinfo.- Además de las personas desplazadas, ustedes se ocupan de los desaparecidos, que son muchos en Colombia.

P.K.- Si. Llevamos una lista de unos 3.600 casos basados en solicitudes individuales preparadas por las familias. Sabemos que el tema de las personas desaparecidas -basados en nuestra experiencia en muchos conflictos- no es un tema que a las autoridades o a los grupos armados les gusta enfrentar, por el nivel de participación que puedan tener los grupos involucrados en el conflicto.

Sin embargo, es una situación que no se puede dejar de lado. Las familias tienen derecho a saber lo que ha sucedido y nosotros insistimos en responder a las exigencias de este derecho. Por eso llevamos ese tema ante las autoridades cuando sostenemos conversaciones con ellas y los diferentes grupos. Pero también aprovechamos cualquier espacio de diálogo con cualquier parte involucrada para incluir ese tema en las agendas de paz.

swissinfo.- ¿Cómo son vistos y tratados los delegados del CICR por los diferentes actores del conflicto?

P.K.- Eso es algo que me impresionó mucho durante el viaje, porque en mi cargo de director de operaciones del CICR, puedo compararlo con otras situaciones que tenemos a nivel mundial.

Sabemos que hoy en día todo lo que toca a la percepción del CICR –y de los actores humanitarios de manera general, sea en Irak, Sudán, Afganistán o en cualquier parte-, es un gran reto para nosotros. Siempre buscamos un buen nivel de percepción. Para eso necesitamos el diálogo con todos los actores. Y, en Colombia, realmente lo tenemos. Tanto a nivel de las autoridades, como de los grupos paramilitares, el ELN, las FARC y toda la sociedad civil.

Puedo decir que existe, realmente, un alto nivel de aceptación y de confianza. Claro, este nivel es muy alto comparado con las situaciones que tenemos en otras partes del mundo.

swissinfo.- ¿El CICR confía en que el conflicto colombiano pueda ser resuelto en el mediano o largo plazo?

P.K.- Para cada uno de los delegados que han estado en ese país, esa situación sería el acontecimiento más esperado. Debemos reconocer que, con 40 años de conflicto, ese problema se infiltra en cada parte del país, en cada familia. No creo que haya un colombiano o una colombiana que no haya sufrido en carne propia ese conflicto.

Entonces, tampoco podemos esperar que de un día para otro se den todas las condiciones para resolverlo. Vemos la complejidad del contexto que explica lo que estoy afirmando. Precisamente por los tantos años que ha durado el conflicto.

Esperamos que nuestro enfoque humanitario pueda servir de base para que un día se logren las condiciones que produzcan un diálogo a todos los niveles del país. Pero sobre cuándo será eso, y como será eso, realmente, tengo pocos elementos.

swissinfo, Luis Vázquez, Ginebra

Contexto

SUIPPCOL, es un Programa Suizo para la Promoción de la Paz en Colombia.

Fue concebido por la Acción de Cuaresma, Caritas, Eper, Helvetas, Swissaid, Amnistía Internacional y el Instituto de Etnología de la Universidad de Berna.

Suiza forma parte de los países facilitadores para la paz en ese país sudamericano.

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Datos clave

La mayor oficina del CICR en América Latina se encuentra en Colombia.

Cuenta con 280 colaboradores dispersos en 11 diferentes oficinas nacionales y cuenta con un financiamiento anual de 24,6 millones de francos.

El CICR funciona en Colombia desde 1969.

Su mandato es velar por que todos los grupos armados –militares, paramilitares y guerrilleros—muestren respeto por el Derecho Internacional Humanitario (DIH).

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