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Desertec: un rayo de sol para una Europa ecológica

Instalaciones de energía solar en el desierto de Mojave, en California, Estados Unidos.

(Keystone)

La multinacional suiza ABB es una de las doce empresas que dieron el punto de partida al proyecto industrial 'Desertec', que consiste en la creación de una vasta red de centrales solares en el norte de África y en Oriente Medio para abastecer Europa con energía renovable.

El protocolo de acuerdo fue firmado en Múnich para la creación de una oficina de estudios de este proyecto, que necesitará una inversión de 400.000 millones de euros.

La oficina de estudios, que se creará de aquí a finales de octubre, elaborará planes de inversión para los tres próximos años.

A priori Desertec se presenta como la solución a todos los grandes desafíos medioambientales y económicos actuales. Promete cubrir en un futuro el 15% de las necesidades energéticas de Europa y "una parte considerable" de aquellas de los países productores, reducir la producción de CO2, pero también desalinizar el agua de mar para aprovisionar con agua potable las poblaciones locales y contribuir a su desarrollo.

Para ello, contará con una red de centrales térmicas solares diseminadas entre Marruecos y Arabia Saudí y que estaría unida a Europa a través de cables eléctricos submarinos.

Pero hasta que este proyecto faraónico pueda ver el día, todavía queda tiempo. Estos planes están concebidos para 2050 (aunque algunas instalaciones deberían ser construidas antes); la cuestión de su financiación no está solucionada y necesitará el respaldo de los políticos.

Entre las restantes empresas que participan, se encuentran los gigantes alemanes de la energía EON y RWE, la aseguradora Munich Re, el banco Deutsche Bank, fabricantes solares como el español Abengoa Solar, el argelino Cevital y la fundación creadora de este proyecto.

La experiencia de un gigante suizo

"Este es el proyecto de energía solar más grande en el mundo. Se basa en tecnologías ya existentes", subraya Wolfram Eberhardt, portavoz de ABB. "Este consorcio no reúne solamente a empresas tecnológicas", explica Wolfram Eberhardt. "La banca y las aseguradores también están presentes. Estos son precisamente los ingredientes necesarios para transformar una visión en realidad a largo plazo".

"Uno de los desafíos de este proyecto es el de asegurar un transporte fiable de energía. Un dominio en el que nuestro grupo tiene ya una gran experiencia".

Wolfram Eberhardt comenta un primer problema: el coste elevadísimo del proyecto. "La energía solar es hoy en día más cara que la que eólica", según el portavoz de ABB.

Una oportunidad

Por su parte, el presidente de 'Swisssolar', la asociación suiza de los profesionales de la energía solar, no oculta su entusiasmo respecto al proyecto Desertec. Por fin se empieza a ser consciente de la importancia de la energía solar, sostiene Yves Christen.

"Además este proyecto no sólo atañe a esta energía, ya que está completamente relacionado con otros tipos de energías renovables, como la eólica, la biomasa o la hidráulica. La inversión necesaria no creo que sea desorbitada vistos los beneficios medioambientales".

También se refiere al retraso que existe en Suiza en materia de energía solar: "Este país tiene grandes especialistas en energía solar fotovoltaica, aunque han tardado demasiado en promover este tipo de energía. Ahora bien, el mercado nutre a la investigación. Hoy en día los países que nos rodean ya nos han sobrepasado."

Interrogaciones

Pero permanecen sin resolver varios asuntos, como los lugares en los que se colocarán estas instalaciones, su fecha de puesta en servicio, el coste de la corriente producida, el beneficio que se repartirán los países africanos y árabes, la falta de estabilidad política en algunas de las regiones productoras y la financiación de este proyecto, cuyo coste está estimado en unos 400.000 millones de euros.

No se dio ninguna respuesta concreta el pasado lunes (13.07.), los promotores de Desertec argumentaron que le corresponde ahora a la oficina de estudios responder a esas preguntas, pero defendieron la viabilidad del proyecto.

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, ya han apoyado la iniciativa.

Frédéric Burnand y Mohamed Cherif, swissinfo.ch
(Adaptación: Iván Turmo)

Suiza y la energía solar

Según datos de la Asociación Suiza de Profesionales de la Energía Solar ('Swissolar'), el calor del sol permitiría abastecer por entero el 70% del consumo de agua caliente y el 50% de la calefacción de los hogares suizos si se instalaran los captadores especiales para ello.

Pero Suiza está todavía muy lejos de esta situación. En 2009, revela 'Swissolar', sólo el 3% del consumo eléctrico del país procede de este tipo de energía. Además el país es sede de los principales investigadores y emprendedores en la materia, pero uno de sus consumidores más temerosos.

En Suiza, el primer programa de promoción de instalaciones fotovoltaicas se desarrolló entre 1997 y 2001 por la Oficina Federal de Energía (OFEN). Contó con un presupuesto de 13,2 millones de francos de fondos públicos y otros 55,4 millones aportados por empresas privadas.

El balance fue positivo: 378 instalaciones fotovoltaicas capaces de generar toda la energía que consumen anualmente unas 650 familias.

A casi una década de entonces, la pasada primavera, el Consejo Nacional (cámara baja de Suiza) autorizó un programa por 200 millones de francos suizos para renovar construcciones e instalar fuentes de energía renovable en casas y edificios. Lejos aún de las necesidades del país.

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(swissinfo.ch)

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