Claude Nicollier, astronauta suizo

Visión original de la conquista espacial

Este contenido fue publicado el 12 enero 2003 - 12:19

Piloto de aviación, físico, astrofísico y experto en robótica, Claude Nicollier ha sido uno de los raros astronautas empleados por la NASA y la ESA, las dos grandes agencias espaciales de Estados Unidos y Europa. Con cuatro viajes especiales en su haber, Nicollier es un ejemplo del saber tecnológico moderno de Suiza. En la primera de 4 páginas de un retrato sonoro, Jaime Ortega y Ricardo Correa presentan al personaje.

Astronauta de Europa y Estados Unidos

Cuando el espacio era monopolio de las dos grandes potencias (Estados Unidos y Unión Soviética) los países europeos buscaban una colaboración para garantizarse una presencia en el espacio. Con Claude Nicollier, la pequeña Suiza, despega rumbo a los espacios siderales. En la segunda entrega de este retrato, Jaime Ortega y Ricardo Correa descubren la experiencia de Nicollier como uno de los raros astronautas empleados en los programas espaciales de Estados Unidos y Europa.

Saber suizo en la investigación espacial

Una vasta experiencia científica permite a Suiza contribuir en las nuevas etapas de la investigación espacial. Si el espacio ha procurado a la industria suiza oportunidades de desarrollo, el pequeño país alpino ha ofrecido a cambio numerosas herramientas de valor tecnológico. Nicollier fue uno de los primeros técnicos que se ocuparon de la reparación del telescopio ‘Hubbel’. En una tercera página, Claude Nicollier se refiere al rol de Europa en las nuevas etapas de la aventura espacial.

El espacio para vigilar la salud del planeta

En sus 4 viajes fuera de la Tierra, Claude Nicollier, descubrió la fragilidad del planeta. Vió que el espacio es un observatorio privilegiado para vigilar la salud del globo. El veterano astronauta suizo ha preferido utilizar sus periplos para mirar hacia la minúscula y solitaria bola azul y no sólo para buscar nuevas fronteras. En la pagina final de su retrato, Nicollier, dice su inquietud por el deterioro del globo.

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo