OMS: “No se corta el presupuesto a los bomberos en pleno incendio”

"No hay tiempo que perder. La única preocupación de la OMS es ayudar a todos los pueblos a salvar vidas y a poner fin a la pandemia de la COVID-19", reaccionó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, en su cuenta de Twitter. Mark Henley / Panos Pictures

No es el momento de reducir el financiamiento de las operaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), afirma el secretario general de la ONU, António Guterres, tras el anuncio del presidente Donald Trump de suspender las contribuciones estadounidenses.

Frédéric Burnand, Ginebra

La amenaza rondaba desde hace una semana, después de un primer anuncio del inquilino de la Casa Blanca declarando su intención de suspender las contribuciones de Estados Unidos, principal país donante*, a la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Donald Trump actuó ayer por la tarde, hora de Washington. “Hoy [14 de abril], ordeno la suspensión del financiamiento para la Organización Mundial de la Salud, mientras se realiza un estudio para examinar el papel de la OMS en la mala gestión y la disimulación de la propagación del coronavirus”, tronó el presidente estadounidense desde los jardines de la Casa Blanca.

La respuesta del jefe de las Naciones Unidas (ONU) no tardó: “Es momento de unirse en la batalla mundial para revertir la pandemia de la COVID-19, no de reducir los recursos de la OMS, que dirige y coordina los esfuerzos de las Naciones Unidas en esta lucha”, replicó António Guterres.


“Profundamente lamentable”

El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Heiko Maas, agregó a través de un tuit: “El virus no conoce fronteras. Necesitamos trabajar estrechamente contra la COVID-19. Una de las mejores inversiones es fortalecer a las Naciones Unidas, especialmente a la OMS, cuyos fondos son insuficientes para desarrollar y distribuir pruebas y vacunas, por ejemplo”.

Mismo tono del responsable de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, y del jefe de la Unión Africana, Moussa Faki Mahamat, quienes calificaron la decisión del inquilino de la Casa Blanca de “lamentable”. China, por su parte, instó a Estados Unidos a cumplir con sus obligaciones con la OMS. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Zhao Lijian, dijo a los periodistas que la decisión de Estados Unidos afectaría a todos los países del mundo.

En Suiza, la Oficina Federal de Salud Pública (OFSP) también reaccionó, pero con un poco más de sobriedad: “El multilateralismo y la colaboración internacional son fundamentales para luchar juntos con éxito contra la COVID-19”.

La OMS no es intachable, pero ...

Sin embargo, no todo es desechable en las críticas formuladas por el ocupante del Despacho Oval, que sean las demoras en dar la alarma o las presiones de China sobre la organización. “Sin duda, algunas de estas críticas están justificadas: parece que hubo un retraso en la puesta en marcha de la OMS, ya que la emergencia de salud pública no se declaró hasta finales de enero, mientras que desde el comienzo de ese mes sabíamos que este virus constituía un evento grave con un fuerte potencial internacional”, señala a swissinfo.ch el Dr. Gilles Poumerol, especialista en salud pública internacional en el Centro de Ginebra para la Política de Seguridad (GCSP).

António Guterres también ha reconocido que será necesaria una evaluación crítica: “Una vez que hayamos pasado la página de esta epidemia, debe haber un momento para mirar hacia atrás y comprender cómo apareció una enfermedad semejante y se propagó su devastación tan rápidamente en todo el mundo, y cómo todos los involucrados han respondido a la crisis”.

“Pero ahora no es el momento”, insistió el secretario general de la ONU, al unísono con las muchas reacciones en todo el mundo, que Gilles Poumerol resume de manera contundente: “No se corta el presupuesto de los bomberos en pleno incendio”.

Es un poco miope, señor presidente

Sobre todo que señalar con el dedo, como lo hace Donald Trump, la influencia de un Estado, en este caso China, o la responsabilidad del director general de la OMS, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, es particularmente miope.

La OMS es una organización interestatal, sin poder supranacional. Eso por la propia voluntad de sus países miembros, comenzando por Estados Unidos. “El principal problema de la OMS es depender de las influencias políticas. Su director general es elegido por los Estados miembros. Por lo tanto, podemos imaginar las presiones políticas que pesan sobre sus espaldas”, subraya Gilles Poumerol. Influencias que se encuentran en la estructura de su financiamiento, agrega este especialista que ha trabajado durante treinta años para la OMS: “El presupuesto de la OMS es ridículamente bajo, 2 000 millones de dólares por año, de los cuales el 80% son contribuciones voluntarias, extrapresupuestarias, que constituyen palancas adicionales de presión política”.

Esta fórmula ya no es aceptable en la situación de salud del mundo actual, subraya Gilles Poumerol: “Tendremos que reconsiderar este sistema de gobernanza de la salud mundial tratando de extraerlo lo más posible de las presiones políticas”. Una tarea difícil pero necesaria, que incluye encontrar formas de movilizar más recursos de los actuales”.

Especialmente porque los principales donantes están endeudándose fuertemente justo para hacer frente a la pandemia de COVID-19. Mientras tanto, no se espera que la decisión anunciada por Donald Trump tenga un efecto rápido en la OMS, puesto que ya hay fondos significativos sobre la mesa para combatir el nuevo coronavirus. “Sin embargo, esta decisión conlleva el riesgo de tener un impacto inmediato en la moral de los empleados de la OMS al poner en duda su futuro, cuando se están entregando 24 horas sobre 24, los siete días de la semana”, lamenta Gilles Pomerol.

*Estados Unidos es el mayor donador general de la OMS. Su contribución representa cerca del 15% del presupuesto de 5 600 millones de dólares (2018-2019) de la OMS.

Este artículo ha sido importado automáticamente del antiguo sito web al nuevo. Si observa algún problema de visualización, le pedimos disculpas y le rogamos que nos lo indique a esta dirección: community-feedback@swissinfo.ch

Compartir este artículo