Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

Cuando un aeropuerto impulsa más que aviones

Andreas Schmid, presidente del Consejo de Administración del Aeropuerto de Zúrich.

(Keystone Archive)

Zúrich, la capital económica helvética, dispone de un aeropuerto con un enorme impacto sobre toda una región, su ecología, economía y también sobre la voluntad política de la gente en Suiza y en el sur de Alemania. Sus autoridades piden al parlamento abstenerse de ratificar un acuerdo que reduciría sus operaciones.

Andreas Schmid, presidente del Consejo de Administración de la central aérea, destacó que Suiza debe darse tiempo para aclarar la situación que enfrenta con Alemania respecto al aeropuerto de Zúrich, en particular en el plano jurídico.

Señaló que el compromiso contraído con Berlín el mes pasado a nivel ministerial y que reduce considerablemente las operaciones de la terminal aérea, no debe ser ratificado por el parlamento.

Y es que el crecimiento del aeropuerto ha sido notable: en sólo diez años el volumen de las personas transportadas aumentó en un 77% y el número de movimientos de aviones se incrementó en un 50%.

El aeropuerto de Zúrich genera ventas brutas de unos 9.000 millones de francos por año. 95.000 puestos de trabajo dependen de sus instalaciones y muchas empresas internacionales tienen su sede en esa ciudad por la gran cantidad de conexiones aéreas transcontinentales con que cuenta. Eso no es todo. Actualmente se amplían las instalaciones para que el aeropuerto pueda manejar 420.000 movimientos aéreos por año, 100.000 más que hasta el momento.

La disputa entre Suiza y Alemania sobre el uso del territorio germano como corredor de aterrizaje tendrá ramificaciones y efectos internacionales. Con base en un tratado bilateral, Alemania exige de Suiza limitar a 100.000 sus aterrizajes por año, a partir de septiembre de 2005.

A petición de Alemania, Zúrich también tendría que conformarse con un estricto régimen en vuelos nocturnos, de fines de semana y días feriados.

Si la petición alemana procede, otros aeropuertos, como aquellos de Copenague, Luxemburgo, Ginebra, Bruselas y Basilea-Mulhouse tendrían que asumir las consecuencias.

Incluso en Alemana hay iniciativas ciudadanas en contra del ruido exagerado que padecen las poblaciones vecinas a los aeropuertos de Francfort y Munich. En caso de que Zúrich tenga que aceptar la imposición alemana, los ecologistas de esas urbes solicitarán probablemente un "estatus especial".

La exigencia alemana es única en la aviación civil. Todavía no hay casos en el contexto internacional sobre este tipo de limitaciones de uso del espacio aéreo. Los tratados internacionales en la materia (Acuerdo de Chicago, Acuerdo de Tránsito Internacional,1944) garantizan por un lado la soberanía de un país sobre su espacio aéreo, y por otro, permiten el libre uso del espacio aéreo por la aviación civil.

La Organización Mundial de la Industria Aérea, IATA, se pronunció en contra de las limitaciones unilaterales que afectan el aeropuerto de Zúrich. Se estudia además la posibilidad de exponer el caso ante el Consejo de la Autoridad Mundial de la Aviación Civil, ICAO.

Los directivos del aeropuerto de Zúrich mantienen su magno proyecto de una plataforma aérea transcontinental. Por el momento la capital económica de Suiza está en la mira, no por sus conexiones aéreas intercontinentales, sino por una disputa bilateral que tendrá efectos cuya magnitud todavía se desconoce.

Erwin Dettling, Zúrich


Enlaces

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

×