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Derechos humanos: las prioridades de Suiza

La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Louise Arbour, inauguró la sesión. Keystone

El Consejo de los Derechos Humanos inició este lunes en Ginebra su segunda sesión ordinaria. En el menú del encuentro: el análisis de los informes sobre los diferentes Estados, en particular, sobre Líbano.

Este contenido fue publicado el 18 septiembre 2006 - 14:42

Suiza mantiene su compromiso en favor de ese tipo de exámenes periódicos, especie de partes médicos sobre la situación de los derechos humanos en los diferentes países.

Louise Arbour, alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, puso en marcha este lunes los trabajos de la sesión. La delegación suiza va a seguir con atención el informe que dará a conocer.

"Se trata de un momento importante que puede influir en el desarrollo de la sesión y en los temas que va a abordar. Además, esta sesión debe permitir un mejor intercambio entre Louise Arbour y los participantes que representan los Estados miembros, los Estados observadores o las ONG ", subraya Blaise Godet, embajador de Suiza ante la ONU, en Ginebra.

Líbano, Cuba, Camboya

A guisa de plato fuerte, esta sesión tratará una serie de temas sensibles mediante el estudio de informes redactados por expertos comisionados por el Consejo o por la antigua Comisión de los Derechos Humanos a la que ese órgano reemplazó el pasado 15 de marzo.

En este marco, los cuatro ponentes especiales que viajaron a Líbano -incluido el suizo Walter Kälin- presentarán las conclusiones de su viaje. El relator especial para el Derecho a la Alimentación, Jean Ziegler, de visita en Beirut esta semana, también dará parte de sus observaciones.

El Consejo de los Derechos Humanos examinará asimismo informes sobre países como Cuba, Camboya, Birmania, Somalia, el Congo, amén de los territorios palestinos ocupados. Abordará igualmente diversos temas como el racismo, las migraciones, las desapariciones forzadas, la libertad de religión y de credo, la libertad de expresión y los productos tóxicos y peligrosos.

Establecer diálogos

"La sesión ofrece la oportunidad de establecer diálogos con los autores de estos informes que serán mucho más interactivos, más prolongados y más abiertos que aquellos que se daban con la antigua Comisión de los Derechos Humanos", promete Blaise Godet, también vicepresidente del Consejo de los Derechos Humanos.

En cuanto a Suiza, seguirá con particular atención los temas siguientes: tortura, ejecuciones extrajudiciales, niños en los conflictos armados, defensores de los derechos humanos, justicia en los países en transición, respeto de los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo y derecho a la alimentación.

Nada se ha ganado aún

"En la medida de lo posible, nos gustaría mucho que estos debates pudieran concluir con una declaración del Consejo, el fruto de un acuerdo entre sus miembros. La idea es siempre poder trabajar unos con otros y no unos contra otros", sostiene Blaise Godet.

Prosigue el embajador: "El objetivo es hacer de este Consejo un instrumento concreto de protección de los derechos humanos y no un tribunal que reparta puntos malos. Se trata, pues, de derribar la lógica de la antigua Comisión".

Pero, por ahora, esta apuesta no ha sido todavía ganada. Convocadas por los países árabes este verano, dos reuniones extraordinarias sobre Palestina y Líbano arrojaron textos calificados de inquietantes por Marco Laguna, subsecretario de Estado estadounidense, encargado de los aspectos vinculados con las organizaciones internacionales.

Blaise Godet declina emitir un juicio por ahora: "El Consejo es todavía joven. Suiza hará un balance a partir del 18 de junio del 2007".

El informe de los Estados

Hasta ahora, en efecto, no se ha concluido la implementación del Consejo. Para hacerlo, Suiza se compromete muy particularmente en la realización del examen periódico universal. Este mecanismo permitirá establecer la situación de los Estados en materia de respeto de los derechos humanos, precisa Blaise Godet.

"Todos los Estados estarán sometidos a ese examen", afirma. "La idea que privilegiamos es la colaboración con el Estado concernido para que refuerce su protección de los derechos humanos".

Por esa razón, Suiza organizó, a finales de agosto, una reunión de trabajo en Lausana para acercar las posiciones de los Estados sobre este instrumento clave.

swissinfo, Frédéric Burnand, Ginebra
(Traducción: Marcela Aguila Rubín)

Contexto

La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Louise Arbour, puso en marcha este lunes la segunda sesión del Consejo de los Derechos Humanos. La reunión se prolongará por tres semanas.

El Consejo, compuesto por 47 países, incluida Suiza, celebró su primera sesión del 19 al 30 de junio en Ginebra. Después, tuvo dos reuniones extraordinarias, una sobre la Franja de Gaza, otra sobre Líbano.

El Consejo fue creado el 15 de marzo por la Asamblea General de la ONU para reemplazar a la Comisión de los Derechos Humanos, desacreditada debido a su politización.

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