Berenice Celeita "La paz debe decidirse en las regiones"

Una guerrillera de las FARC con su hijo en una de zonas de concentración. La primera insurgencia colombiana abandonó sus posiciones en cumplimiento de los acuerdos de paz firmados en 2016. Sin embargo, a su salida se incrementó la violencia en esos lugares.  

Una guerrillera de las FARC con su hijo en una de zonas de concentración. La primera insurgencia colombiana abandonó sus posiciones en cumplimiento de los acuerdos de paz firmados en 2016. Sin embargo, a su salida se incrementó la violencia en esos lugares.  

(Keystone)

“La paz para Colombia no puede ser decidida en Bogotá sino en las regiones y por las comunidades que han sido víctimas de la guerra”, advierte Berenice Celeita, defensora de los derechos humanos, quien recientemente visitó Suiza en el marco de una gira por Europa auspiciada por el capítulo helvético de Brigadas Internacionales de Paz.

La presidenta de la ONG colombiana NOMADESC advierte igualmente que es esencial debatir los modelos económico, político y social del país para lograr una paz transformadora; frenar el paramilitarismo y los crímenes contra comunidades, defensores de derechos humanos y líderes sociales.  

swissinfo.ch: ¿Cuál es su lectura sobre el apoyo de Berna a la paz y la sociedad civil colombiana?

Berenice Celeita: Valoramos y agradecemos el apoyo de organizaciones que han estado a nuestro lado, como PBI Suiza, y creemos que es necesario que se fortalezcan los acompañamientos en el terreno.

Vemos que hay mucho interés del Gobierno suizo en mantener su apoyo a los procesos, una labor que desarrolla desde hace años. Contribuyó en las negociaciones con las FARC y ahora forma parte de los países que apoyan el proceso de paz con el ELN en Quito.

Es muy importante que esté planteando el tema de la participación y es un buen comienzo. Sin embargo, también es necesario que ese apoyo genere indicadores al Estado para exigir respeto a los derechos humanos, a las acciones de las poblaciones para presentar sus opiniones. 

swissinfo.ch: ¿La situación en Colombia ha mejorado tras la firma de los acuerdos de paz con las FARC?

B. C.: No, cada día es más crítica, sobre todo para los defensores de derechos humanos que siguen siendo amenazados y perseguidos. Las comunidades situadas en lugares históricamente más vulnerables son hostigadas por grupos paramilitares. Hay una exacerbación de la presencia de estos grupos. Se han generado desplazamientos forzados. En el Chocó, por ejemplo, se desplazaron 300 personas hace algunas semanas y la situación es bastante crítica a nivel nacional. Hace unos días fueron detenidos 14 líderes agromineros y defensores DDHH en el sur de Bolívar, lo que genera preocupación en todo el país por la estabilidad del proceso firmado con las FARC y del que se adelanta con el ELN, en Quito.

swissinfo.ch: ¿Esa exacerbación tiene que ver con el desarme de las FARC?

B.C.: Sí, históricamente, los lugares de presencia de los paramilitares han sido muy cercanos a donde ha estado la insurgencia. Ha sido un control permanente, acompañado por fuerzas militares y policía, pero en estos momentos se sienten con más seguridad de copar las zonas donde ante estaba ese grupo armado.

swissinfo.ch: ¿Y la persecución contra los defensores de DDHH?

B.C.: La persecución es sistemática. Es como una política estatal de no permitir que las personas piensen distinto y está muy inclinada hacia los defensores de la tierra y contra aquellos que reclaman al Gobierno una amplia participación de la sociedad civil en las negociaciones. Creo que se busca generar miedo, presión, desconcierto para que la gente no reclame sus derechos.

swissinfo.ch: Justo ahora, cuando podrían hacerlo…

B.C.: Exactamente, lo que uno hubiera esperado en relación con la implementación de los acuerdos y el momento actual es que el Gobierno brindara garantías, cumpliera con los acuerdos a los que se ha comprometido históricamente con las comunidades y aperturara el debate sobre paz a las comunidades.

swissinfo.ch:¿Fueron insuficientes las delegaciones de la sociedad civil en La Habana?

B.C.: No fueron incluyentes y se convocó solo parcialmente a algunos sectores. Además, no hubo suficiente tiempo para debatir los problemas centrales del conflicto estructural que vive Colombia; es decir, no se observó a fondo el modelo económico, el político y el de seguridad. Muchas cosas se hicieron de afán, el tema étnico, por ejemplo, se incluyó apenas en la última semana.

swissinfo.ch: ¿Le parece satisfactorio el tratamiento de los temas de justicia y verdad?

B.C.: No solo se deben incluir temas que tengan que ver con las víctimas, con lo que han exigido históricamente en torno a los crímenes de Estado, la verdad, la justicia, la reparación integral y las garantías de no repetición, sino que se debe debatir con las víctimas. Eso es un inicio porque no es solamente colocar un artículo dentro de un texto, sino que la participación implica estar desde el principio en la construcción de las propuestas. Si las comunidades están desde el principio, van a sentirse incluidas y a aportar en la implementación con más propiedad y con más fortaleza.

swissinfo.ch: Con todo, este proceso de paz generó expectación y reconocimiento a escala mundial. ¿Cuál es su sentimiento por el logro de que se llegara a una firma de paz?

B.C.: Son como sentimientos encontrados. Mucha esperanza con la llegada por fin del momento histórico que pone freno a uno de los factores de la violencia: la guerra interna y civil. Pero también desconcierto por la falta de una convocatoria amplia, lo que provocó una gran abstención en el plebiscito. Todos esperábamos que ganara el SI. Los defensores de DDHH y líderes sociales estábamos convencidos de que eso iba a pasar y fue como un baldazo de agua fría que mucha gente no participara.

swissinfo.ch: ¿Cuál es su lectura de ese abstencionismo?

B.C.: Demuestra que hay problemas más estructurales que hay que resolver. Uno es la democracia. Si no se piensa claramente que el pueblo es el que decide y el que puede generar espacios de debate con el Estado y no se permite pensar distinto, no podemos creer en una transición a la democracia, aunque se diga que Colombia es la democracia más antigua de América Latina. Si miras los hechos de violencia que ha habido históricamente, hemos tenido muchas más víctimas que en Chile, Argentina y otros países que han tenido dictaduras militares. Eso denota que tras la máscara de la democracia se cometen crímenes atroces y el Estado no responde por ellos.

swissinfo.ch: Una de las mayores críticas de las ONG al Gobierno de Colombia es su apuesta por el modelo neoliberal como motor de desarrollo. ¿Cuál es su lectura?

B.C.: Lo hemos venido diciendo en toda la gira, uno de los problemas fundamentales son las causas estructurales del conflicto que se mantienen y que permiten que los bienes naturales colombianos y los recursos sean entregados a grandes multinacionales, las concesiones mineras en los últimos años. Se ha invertido más en seguridad e infraestructura para los megaproyectos que en mecanismos de participación o en generar estrategias de prevención para la seguridad de los defensores de los derechos humanos.

Las causas estructurales permanecen. Por eso hay que debatir el modelo económico centrado ahora en 17 tratados comerciales que no fueron consultados con las comunidades en violación del Convenio 169 de la OIT.

swissinfo.ch: Uno de los recientes acuerdos comerciales es con Israel. ¿Qué tipo de productos puede intercambiar Colombia con ese país?  

B.C.: Hemos tratado infructuosamente de conseguir información y nos parece bastante sugestivo que justo en momentos de paz se abra un tratado comercial con Israel. No sabemos qué podemos importar o exportar cuando lo que hemos conocido históricamente es que desde ahí han llegado los mercenarios a entrenar a los grupos paramilitares. De ahí vino Jair Klein, que en la década de los 80 y 90 fue quien formó y coordinó estructuras paramilitares. 

Suiza y Colombia

Los dos países mantienen estrechas y variadas relaciones, reforzadas por consultas políticas regulares. Colombia es un país prioritario para Suiza en los campos de construcción de paz, asistencia humanitaria y desarrollo económico. Asimismo, el comercio entre los dos países es dinámico.

Las relaciones bilaterales entre Suiza y Colombia son amplias y diversas, y van desde el fomento del comercio bilateral hasta la asistencia humanitaria y la promoción de la paz, pasando por el fortalecimiento del desarrollo económico.

Fuente: Ministerio suizo de Exteriores

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

×