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Robos, extorsión, chantaje El cibercrimen se dispara en Suiza

Numbers light up a computer screen as a pair of hands use the keyboard

Los ciberataques también podrían dañar otros dispositivos que no sean los ordenadores, pero que están también conectados a las redes informáticas.

(Reuters)

El número de ciberataques crece en Suiza y el panorama empeorará, tanto en el número de casos como en su complejidad. La población y las empresas no están preparadas para enfrentar esta embestida, según los expertos.

En 2016, la policía suiza recibió denuncias por un total de 14 033 ciberdelitos, cifra muy por encima de los 11 575 casos registrados en 2015 y de los 5 330 en 2011.

Un sondeo realizado por la auditoría KPMGEnlace externo y publicado a finales de mayo, revela que el 88% de las compañías helvéticas fueron víctimas de algún ciberataque en los últimos doce meses. El repunte es alarmante: entre enero y diciembre de 2016, solo el 54% de las empresas confirmó haber sido el blanco de un ataque de este tipo.

Y las cifras son solo la punta del iceberg. Varios analistas económicos alertan sobre el hecho de que muchas víctimas no denuncian las extorsiones cibernéticas, ni los casos en los que sus archivos han sido secuestrados a cambio de un rescate (práctica conocida como ’ransomware’) por temor. Muchos de ellos prefieren no correr el riesgo de que información embarazosa –personal o de sus empresas– salga a la luz y dañe su reputación o la credibilidad de sus firmas.

“Hay ocasiones en las que intereses privados, como preservar la reputación, están por encima de cualquier interés de perseguir a los autores de un ciberdelito”, escribió el fiscal de Zúrich, Stephan Walder, en un informe sobre delitos cibernéticos publicado por KPMG.

Ilustración de cómo se produce un ciberataque
(swissinfo.ch)

El reciente ataque cibernético perpetrado por el virus Wanna Cry, que golpeó en mayo 200 000 sistemas informáticos en 150 países, incluidos hospitales y empresas de diversas ramas, evidenció el creciente riesgo de experimentar ciberataques a nivel global. El año pasado, el Centro de Notificación y Análisis para la Seguridad de la Información de SuizaEnlace externo (MELANI) puso este tema en la palestra celebrando una jornada de concienciación sobre este problema.

“Durante los últimos meses ha crecido de forma importante el número de víctimas de ‘secuestros cibernéticos’ en Suiza. Y no son solo los usuarios privados quienes están en la mira de los ciberdelincuentes, también se ven afectadas las pequeñas y medianas empresas”, advierte MELANI desde mayo de 2016.

Sin embargo, aunque crece la conciencia sobre la multiplicación de los delitos cibernéticos, la estrategia de defensa de Suiza no es sólida, dicen los especialistas. Las Fuerzas Armadas helvéticas fueron instruidas para intensificar su estrategia de defensa contra ciberataques, pero muchos especialistas consideran que solo las grandes firmas están pertrechadas. Las personas físicas y las pymes están en estado de indefensión.

Walder advierte de que las pymes no deben confiarse. "En ocasiones, la gestión de riesgos de las empresas pequeñas es poco prudente. Asumen que como nada les ha ocurrido hasta ahora, nada les sucederá en el futuro, pero esta es una actitud peligrosa para ellas”.

Palo Stacho, jefe de la firma zuriquesa Lucy Security coincide con esta visión. En un texto publicado recientemente en el diario económico ‘Handelszeitung’, afirmó que "hasta ahora, muchos directivos de pymes han creído que su compañía es demasiado pequeña para atraer el interés de un ciberdelincuente. Pero los ciberataques masivos son cada vez más frecuentes y afectan a millares de víctimas simultáneamente, les exigen algunos cientos de francos como rescate, desechando la teoría de que una empresa es demasiado pequeña para que se fijen en ella”.

Otro de los problemas que tiene la ciberseguridad en Suiza es que, cuando existen medidas, estas complican la vida a los empleados. Dos tercios de las firmas consultadas por KPMG admitieron que cuando han puesto en marcha sistemas para combatir el ciberdelito, jamás han puesto en su lista de prioridades que sean sistemas fácilmente operables por sus trabajadores.

"Sin embargo, instrumentar medidas de seguridad de fácil utilización es fundamental para hacer frente a las amenazas cibernéticas", confirma el jefe de ciberseguridad de KMPG Matthias Bossardt, ya que “el eslabón más frágil de la cadena fue, es y será siempre el individuo".


Traducción del inglés: Andrea Ornelas

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