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Swiss Re premia las buenas acciones ecológicas

En Suiza Swiss Re da subsidios a los empleados que instalan una caldera a leña o de pellets. Keystone

Swiss Re, líder mundial de los reaseguros, ayuda los propios empleados a comprar autos híbridos, calderas a leña y abonos generales para el transporte público.

Este contenido fue publicado el 14 enero 2007 - 08:00

Un programa de incentivo ecológico muy amplio y único para una empresa privada que también tiene un interés en ello: menos CO2 en la atmósfera significa menos desastres naturales y, por ende, sumas menores que desembolsar.

El cambio climático, que se está convirtiendo en una de las principales causas de las catástrofes naturales, es de gran interés para la reaseguradora número uno mundial del sector.

Swiss Re afirma que las aseguradoras, en lugar de asumir solas el peso financiero de los daños provocados por inundaciones, tormentas u otros desastres, deleguen a la reaseguradora una parte del riesgo.

Es una ventaja también para Swiss Re si la cantidad de dióxido de carbono en el aire disminuye y, por consiguiente, también las sumas que tiene que desembolsar a causa de los desastres naturales.

"Hace más de diez años que Swiss Re aboga por el desarrollo sostenible y el clima con varias iniciativas. Nuestro nuevo programa de reducción de CO2, sin embargo, es único en el mundo por su diversidad y la amplitud de su oferta", explica a swissinfo Henner Alms, portavoz de la compañía de reaseguros.

Coches en Suiza, frigoríficos en China

La idea no es nueva. Desde hace unos años la empresa estadounidense Google destina 5.000 dólares a los empleados que compran un coche híbrido. También en Suiza varias compañías subvencionan la movilidad ecológica de sus colaboradores. Pero Swiss Re va más lejos: además de coches híbridos, asume los gastos de los abonos para el transporte público o calderas a leña de calefacción.

El programa está adaptado a las exigencias de los empleados según el país. Si en Suiza se subvencionan coches híbridos, en China se ofrecen ayudas para la adquisición de frigoríficos eficientes.

"En este momento sería inútil patrocinar autos híbridos en China, donde casi nadie utiliza el automóvil para trasladarse al trabajo. Con el tráfico que hay nunca llegarían puntualmente la oficina", precisa Alms.

En Australia los empleados de Swiss Re podrán comprar colectores de agua; en Italia, congeladores que consumen hasta un 30% menos de energía. En otros países, ventanas nuevas o material para aislar los edificios.

Ayuda del Estado y de los cantones

En Suiza, además de la empresa privada, también las instituciones públicas ofrecen desde hace años incentivos a los ciudadanos para favorecer el desarrollo sostenible. Así, la Confederación respalda los proyectos centrados en las energías renovables con cerca de 14 millones de francos al año.

La mayoría de las autoridades cantonales propone subvenciones a la inversión en las energías renovables. Se trata de paquetes de medidas que varían mucho de un cantón a otro.

Existen, por ejemplo, ayudas económicas a las personas privadas para financiar la energía solar térmica o eléctrica. "Doce cantones pagan subsidios para las calderas a leña, y casi todos contemplan la posibilidad de desgravarlos de los impuestos", precisa David Stickelberger, secretario general de Swiss Solar, que agrupa a todas las organizaciones en el campo de la energía solar.

La Confederación realiza, además, esfuerzos para mejorar la eficiencia energética. "El programa SuizaEnergía o la Fundación un céntimo para el clima destinan, por ejemplo, sumas para proyectos y actividades que promueven el ahorro energético", explica a swissinfo Paul Filliger, colaborador de la Oficina Federal de Medio Ambiente.

Un ejemplo a seguir

Según Stickelberger, el gobierno y los cantones deberían favorecer primordialmente el cambio de actitud de los ciudadanos, ofreciendo por ejemplo más subsidios a la construcción de viviendas "inteligentes".

"Pero no se debería delegar sólo en el Estado y los cantones la tarea de proteger el ambiente". En este sentido, la iniciativa de Swiss Re puede considerarse como pionera. "Es un ejemplo muy positivo que otras empresas deberían imitar", afirma Stickelberger.

Tanto el sector público como la empresa privada deben seguir respaldando la voluntad de los ciudadanos de hacer algo por el clima, porque muchas veces la buena voluntad se pierde ante el gasto suplementario que conlleva realizar buenas acciones a favor de la Madre Tierra.

swissinfo, Raffaella Rossello
(Traducción del italiano: Belén Couceiro)

Datos clave

De aquí a 2011 Swiss Re destina hasta una suma máxima de 5.000 francos a los empleados que se comprometen a reducir el consumo privado de dióxido de carbono.
El programa se llama 'COYOU2' y está abierto a los 10.500 colaboradores que Swiss Re emplea en 24 países.

El ahorro de consumo de CO2 puede alcanzar el 40% con la adquisición de un coche híbrido.

Utilizando sólo medios del transporte público se consume hasta un 85% menos de CO2.
Con una caldera a leña el ahorro es del 100%.

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Energías renovables

Suiza dispone de una fuente energética renovable con una larga tradición: la energía hidroeléctrica. Pero otras formas de energía renovable, como la solar, con leña, la biomasa, la geotermia y la energía eólica están ganando terreno.

La política energética suiza prevé que la cuota de energía eléctrica producida con energías renovables alcance en el año 2030 el 10% del consumo actual.

Hoy, cerca del 58% de la producción total de energía eléctrica en Suiza proviene de fuentes renovables; el 97% de esta cuota es de origen hidroeléctrico.

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