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UBS... ¿desmembrarse o morir?

Sede central del UBS en la Bahnhofstrasse de Zúrich.

(Keystone)

La quiebra es un desenlace inviable para el banco líder de Suiza, ya que arriesgaría a la economía a una recesión, pero venderlo por partes sí es un escenario posible.

Las autoridades supervisoras helvéticas están en la mira. Sí enviaron señales, pero no fueron contundentes.

Dicho pronto y sin rodeos, el UBS -icono de la banca helvética- es la institución financiera más afectada en el planeta por la crisis los denominados 'subprime': ha perdido 50% de su valor de octubre a la fecha.

Su futuro ofrece sólo dos escenarios: renovarse o morir.
Para su buena fortuna y la tranquilidad de sus clientes, el segundo camino, que implicaría la quiebra, es muy improbable.

Aunque requiere una nueva capitalización por 15.000 millones de francos suizos y el gobierno helvético anunció (03.04), por boca de su ministro de Finanzas, Hans-Rudolph Merz, que no lo rescatará; la depresión del 29 dejó una lección indeleble: los bancos jamás quiebran, so riesgo de someter a la economía en una recesión de más de una década.

El camino pues es la 'renovación', que en este caso podría implicar el desmantelamiento del banco. Un escenario que obliga a apuntar un dedo flamígero hacia las autoridades financieras supervisoras. ¿Son incompetentes o era imposible anticipar una crisis como ésta?

Cambio de manos

Hace una década más o menos, la banca internacional decidió modernizar su operación y estimó que ya no era necesario que un banco conservara los créditos que otorgó durante los 10, 20 o 30 años que transcurren hasta su vencimiento.

Apostó por una nueva figura (originate to distribute) que consiste en subdividir y agrupar unos créditos con otros (hipotecarios, automotrices, comerciales, etc.) para luego venderlos a otras instituciones financieras, una práctica que se conoce como 'titularización de créditos'.

Un cambio de manos que es positivo porque permite optimizar el perfil de riesgos, al transferirlos a otras instituciones (dispuestas a asumirlos a cambio de un buen premio financiero).

Y el UBS y el Credit Suisse fueron favorables al 'originate to distribute'. El problema es que las desventajas no fueron tan ventiladas como las ventajas.

Sí hubo señal de alerta

A diferencia de lo que muchos creen, en la crisis de los 'subprime' sí existieron señales de alerta. Las dos más importante fueron lanzadas por Suiza.

El Comité de Basilea –organismo internacional encargado de preservar la salud del sistema bancario internacional- advirtió el 27 de febrero del 2007 que era necesario ir con tiento en la titularización de créditos.

Durante una conferencia en Nueva York, Nout Wllik, presidente de la Dirección de Supervisión Bancaria de Basilea, afirmó: "Estamos preocupados con respecto a la práctica de transferir el manejo de riesgos de unos bancos a otros, porque es peligroso cuando falta liquidez en el mercado".

No dio nombres ni casos, pero los involucrados sabían quienes eran.
Simultáneamente, el Servicio de Grandes Bancos de la Comisión Federal de los Bancos (CFB), grupo de trabajo perteneciente a la autoridad supervisora de la banca suiza, realizó una revisión sobre el mercado de los créditos hipotecarios en el invierno 2006/2007 e identificó fuentes de riesgo ligadas a los 'subprime'.

Envío recomendaciones al UBS al respecto y el banco le respondió, según confirma la propia CFB, que se encontraba cubierto (posición short).

La autoridad cometió el error de no pedir un inventario más detallado sobre las citadas pociones de riesgo.

El 'mea culpa'

En Suiza era justamente la Comisión Federal de Bancos la encargada de alertar sobre el problema. ¿Por qué no hizo más allá de una recomendación? Daniel Zuberbühler, director del CFB, lo explica:

"Nuestro servicio de Grandes Bancos cuenta con 25 colaboradores dedicados a la gestión de riesgos. Dedicamos 10 personas a cada uno de los dos grandes bancos –UBS y Credit Suisse- y el resto a la supervisión de otras entidades. No se requiere gente más competente, pero sí más en cantidad".

Por su parte, el UBS tiene un dispositivo interno de 3.400 empleados dedicados exclusivamente al control de riesgos. Tampoco ellos alcanzaron a mirar la magnitud del problema.

Entre otras cosas, por dos razones, se confirió a las empresas calificadoras de riesgo (como Fitch o Moody´s Investors) la tarea de evaluar que créditos eran más riesgosos y se confío en su juicio.

Lo segundo, ya estaban en puerta los nuevos criterios de capitalización para la banca, conocidos como Basilea II (ver recuadro), que entran en vigor en 2010. De estar en marcha, la crisis de los 'subprime' no habría sido tan aguda.

Futuro del UBS

El UBS no quebrará, así lo expresó (07.04) el presidente del Banco Nacional Suizo (BNS), Jean-Pierre Roth, porque es una de las instituciones más capitalizadas del sistema financiero helvético. Sin embargo, si necesita medidas de rescate.

Luqman Arnold, ex presidente del UBS y actual accionista del mismo vía la sociedad Olivant Advisers, considera que el mejor camino es desmembrar el banco.

Vender su filial de gestión de activos para recapitalizar el resto de la institución con los recursos obtenidos. Arnold sostendrá una reunión con el UBS para debatir este tema antes de que termine abril.

Y lo que habrá de evitarse es una política del 'centinela'.
Si hay un sector que por su dinamismo y evolución requiera flexibilidad, ése es el financiero. Una supervisión excesiva tornaría insostenibles sus gastos operativos (reflejados en comisiones a sus clientes).

Este martes (08.04), en Washington, durante la Asamblea de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Informe sobre la Estabilidad Financiera, advierte:

"Los gobiernos y supervisores no deben responder a la crisis con una sobrerregulación del mercado porque resultaría contraproducente para el sistema". Hay que revisar, eso sí, los índices de capitalización, concluye.
Basilea II, urge que llegues.

swissinfo, Andrea Ornelas

Datos clave

Las crisis bancarias más significativas presentadas en el mundo:

1984: Estados Unidos

1994-1996: México

2007: Estados Unidos con contagio a todo el mundo

Fin del recuadro

Contexto

El UBS es una sociedad de servicios financieros, el principal gestor de fortunas del mundo y el segundo banco más importante de Europa.

El FMI estimó en Washington (08.04) que algunas de las lecciones desprendidas de esta crisis son:

1) Debe transparentarse aún más la información de los bancos sobre su gestión de riesgos.
2) Las agencias calificadoras de riesgo deben crear una nueva escala diferenciada según el tipo de producto y su vulnerabilidad en caso de falta de liquidez el mercado.
3) Mejorar la coordinación entre supervisores.

Fin del recuadro

BASILEA II

El Comité de Basilea, Suiza, está integrado por los gobernadores de los bancos centrales de los países del G-10 –todos ellos industrializados- y fue establecido en 1974 para mejorar la gestión de la banca internacional.

En 1988 emitió un primer acuerdo (Basilea I), que exigía a los bancos un factor de capitalización de 8%, es decir, crear un fondo equivalente al 8% de valor de todo crédito que otorgara, justamente para dar solidez a sus operaciones.

Ante el dinamismo de la banca y la aparición de nuevos instrumentos, en 2005 se decidió revisar los criterios.

Surgió pues Basilea II, cuyos principios son obligatorios sólo a partir del 2010. Los principios son:

1) Aumentar los índices de capitalización por encima del 8%.
2) Evaluar frecuentemente sus posiciones de capital con respecto a los riesgos que han tomado. Facilitar la supervisión interna y externa.
3) Ofrecer información transparente al mercado sobre su perfil de riesgo (justo lo contrario a lo que sucedió en el Credit Suisse, donde incluso los principales accionistas desconocían posiciones excesivas de riesgo con subprime que tomaron sus corredores).

Fin del recuadro


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