Navegación

Enlaces para saltar navegación

Principales funcionalidades

El ‘impasse’ de Elise Shubs Voz de prostitutas resuena en callejón sin salida

Barrio de Sévelin, en Lausana, lugar tradicional de prostitución.

Barrio de Sévelin, en Lausana, lugar tradicional de prostitución.

(Mathieu Gafsou)

La cineasta suiza Elise Shubs se sumergió durante un año en el universo de la prostitución de Lausana. Entre un cliente y otro, las mujeres compartieron confidencias con el micrófono. Hablaron sobre una vida cotidiana llena de soledad, mentira y violencia. El documental “ImpasseEnlace externo” es su ópera prima. 

La lluvia cae inclemente en el barrio de Sévelin. Estamos en una noche cualquiera de una jornada cualquiera, quizás un poco más fría y triste que otras precedentes. Una mujer va y viene en la acera. Su falda es demasiado corta para guardar el calor y su paraguas, demasiado pequeño para protegerle.

Elise Shubs, cineasta suiza.

(Mathieu Gafsou)

A unos metros de ahí, sentado en el cálido ambiente de su automóvil, un hombre la observa. ¿Qué vino a buscar? ¿Cuáles son los pensamientos que atraviesan su mente? No sabremos nada de él ni del resto de los clientes que pasean errantes cada noche por esta zona roja. La cámara se aleja, discreta para dar paso a los testimonios.

“Jamás hubiera imaginado terminar aquí”. “Si tan solo pudiera transformar un poco las cosas; cambiar de nombre o de vida”. “Después de algún tiempo una se acostumbra, de otra forma sería imposible sobrevivir”, expresan algunas de estas mujeres.

Para realizar su narración, Elise Shubs hizo una clara elección: filmar la prostitución sin mostrarla de lleno. Solo concedió la palabra a las mujeres que la ejercen. “Normalmente son las autoridades, los expertos o las oenegés quienes hablan. Yo decidí priorizar otro enfoque. También decidí excluir a las personas que afirman que se prostituyen por elección, ya que son una minoría que, por lo tanto, no es representativa de este fenómeno”, explica la directora de cine.

Añade que ganarse la confianza de las mujeres no fue fácil. Pero, poco a poco, fue consiguiéndolo y cuatro de ellas aceptaron narrar su historia, pero sin mostrar sus rostros. “La mayoría ejercen esta actividad en secreto o son parte de redes que las obligan a prostituirse, así que tienen miedo de hablar. Además, siempre está latente el riesgo de una expulsión, ya que algunas de ellas están en Suiza sin permiso”.

Al decidir no filmar de forma directa a estas mujeres, Elise Shubs hizo del barrio de Sévelin uno de los protagonistas de su documental. Y la cámara del fotógrafo Matthieu GafsouEnlace externo fue capaz de perseguir y encerrar al espectador en diversos espacios de la misma forma en la que la prostitución aprisiona a sus protagonistas.

“No quiero amigos”

“No me atrevo a acercarme a la comunidad africana. No quiero que se sepa lo que hago. Por ello, no quiero tener amigos”.

Fin de la cita

Estilistas, periodistas, enfermeras, madres solteras… El perfil de las mujeres dedicadas a la prostitución es de lo más diverso, pero siempre tiene un punto en común: una historia ligada a la inmigración. Una de ellas huyó de África engañada por una falsa promesa y hoy se encuentra en la calle porque es víctima de amenazas. Otra más dejó Italia; una tercera abandonó Rumania en plena crisis y al llegar al Suiza, sin empleo, terminó prostituyéndose para reunir algún dinero. Dinero que conforme el tiempo pasa se convierte en una jaula para ella.

“Estas mujeres son, frecuentemente, un sostén financiero importante para sus familias y la presión que tienen sobre los hombros es enorme”, explica Shubs, quien asegura que trabajan los siete días de la semana de las 10h00 a la medianoche en apartamentos y de las 21h00 a las 5h00 en la calle. “Hay días en los que la única luz que ven es la del televisor o la del supermercado”, dice.

Y por temor, o por vergüenza, suelen mantener su vida en secreto y evitan todo contacto social. “No me atrevo a acercarme a la comunidad africana porque, si descubren lo que hago, sería muy difícil para mí manejarlo. No quiero que se sepa. Por ello, no quiero tener amigos”, dice una de las entrevistadas.

Desde la recepción de un hotel de Lausana, en donde nos damos cita para la entrevista unos días antes de la inauguración del festival de Solothurn, Elise Shubs también desgarra el mito de la solidaridad entre las sexoservidoras. “De entrada, son desplazadas de forma regular de una ciudad a la otra. Por otra parte, no hablan la misma lengua. Así que son mujeres solitarias, extremadamente solitarias”, dice.

“Nunca se olvida”

Diplomada en ciencias humanas y especialista en asilo, Elise Shubs trabajó por años al lado de Fernand Melgar en la realización de documentales como ‘El refugio’ o ‘Vuelo Especial’. “Estaba acostumbrada a enfrentarse a situaciones extremas, como la realidad de quienes viven en la calle o son sometidos a deportaciones forzosas. Pero sumergirme en el mundo de la prostitución fue quizás más difícil porque me obligó a interrogarme sobre la sexualidad. Algo que para mí es fuente de placer, para otros lo es de sufrimiento”.

Elise Shubs recuerda que una de las primeras preguntas que se hizo es cómo debía filmar uno de los rostros más oscuros del ser humano. Lo hizo con delicadeza, respeto y echando mano de un antídoto eficaz: una buena dosis de comedia romántica “para conservar la fe en el amor”. Sí, porque Elise Shubs fue testigo de mucho más de lo que decidió mostrar en su película.

Esta noche, en el barrio de Sévelin, alguna mujer caminará de un lado al otro mientras su silueta es iluminada por los faros de un coche. Ya no estará ahí la cámara de Matthieu Gafsou para registrarla. Pero posiblemente la voz de las protagonistas resonará durante mucho tiempo en la cabeza de los espectadores de este documental.

“La gente cree que los clientes solo vienen a lo suyo y se van, pero no es tan simple. Algunos de ellos creen que pueden pedir lo que quieran por el hecho de haber pagado”, denuncia la cineasta mientras recuerda la frase implacable de una de sus entrevistadas.

 “¿Olvidar? No, nunca se olvida, pero tal vez sea posible comenzar una nueva vida”.

Elise Shubs

Nacida en 1980, Elise Shubs creció en un barrio multicultural en Renens, cerca de Lausana. Tras realizar una maestría en Ciencias Sociales y Humanas, se especializó en Derecho de Asilo y fundó la asociación ‘Country Information Research Center’ (CIREC).

Ha trabajado para la casa productora Climage, como productora, coautora y operadora de audio. Y también ha colaborado estrechamente con el cineasta Fernand Mlegar (autor de Vuelo Especial).

Actualmente, es subdirectora de Casa Azul, una asociación que reúne a productores y cineastas independientes; y también trabaja como consejera en temas de asilo para la FEP (organismo que lucha por erradicar cualquier práctica que atente contra la dignidad del ser humano).

'Impasse' es su ópera prima.

El filme participó en el concurso ‘Journées cinématographiques de Solothurn’.

Fin del recuadro

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook



Traducido del francés por Andrea Ornelas


Enlaces

×