El coronavirus sigue estresando a la población suiza

Como ya ha demostrado una primera encuesta, la crisis del coronavirus provoca reacciones de estrés muy diferentes dependiendo de las personas. Ennio Leanza/Keystone

A pesar del final progresivo del confinamiento, en Suiza muchas personas siguen sintiéndose más estresadas que antes del comienzo de la pandemia. Esto es lo que viene a mostrar un estudio realizado por la Universidad de Basilea. Los casos de depresión también parecen ir en aumento.  

Este contenido fue publicado el 11 julio 2020 - 10:47

¿Si toso significa que tengo coronavirus? ¿Sobreviviré a la enfermedad? ¿Cómo evitar el contagio? No es de extrañar que muchas personas en Suiza hayan sufrido estrés durante la ola de la pandemia esta primavera.

Pero incluso durante la fase de relajación gradual de las medidas para contener el coronavirus (la desescalada) muchas personas han dicho sentirse más estresadas que antes de que la COVID-19 irrumpiera en el mundo. Esto es lo que viene a demostrar la comparación de dos estudios que ha realizado la Universidad de Basilea.        

Una primera encuesta se llevó a cabo a principios de abril, durante el período de semiconfinamiento. La segunda, entre el 11 de mayo (cuando, entre otras medidas, se permitió reabrir los restaurantes) y el 1 de junio. Según el sondeo, el 40% de las personas encuestadas estaban más estresadas que antes de la crisis del coronavirus. Durante el semiconfinamiento la tasa era del 50%. 

La encuesta

El segundo ‘Swiss Corona Stress Study’ (Estudio suizo del estrés debido al coronavirus) de la Universidad de Basilea se realizó entre del 11 de mayo y el 1 de junio de 2020.

Durante este período, 10 303 personas de toda Suiza participaron en una encuesta anónima a través de la página coronastress.ch. “Debido a la naturaleza de la recogida de datos en forma de encuesta abierta a través de internet, por definición, no es una encuesta representativa.

Sin embargo, en lo que a las características sociodemográficas se refiere, la población encuestada representa un amplio espectro de la población suiza”, indican los autores del estudio.

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“Nos ha sorprendido, en el sentido de que durante el confinamiento ya habíamos obtenido una cifra similar. Habría sido de esperar que el estrés se hubiera reducido considerablemente durante la fase de relajación de las medidas”, ha declarado Dominique de Quervain, el jefe del estudio, a SRF News.

Dominique de Quervain es director del departamento de Neurociencias Cognitivas de la Universidad de Basilea y miembro del Grupo de Trabajo Nacional sobre el coronavirus.   

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“Entre los principales factores del aumento del estrés siguen estando el peso de los cambios en el lugar de trabajo o formación así como la carga de una vida social limitada”, escriben los autores del estudio.  

Marcel Tanner, presidente de la Academia suiza de Ciencias y jefe del grupo de expertos en salud pública del Grupo de Trabajo sobre el coronavirus, considera que estas conclusiones son fundamentales.

“Es importante que en esta crisis también tengamos en cuenta los problemas de salud mental, ya que determinan el funcionamiento de nuestro tejido social y, por tanto, de nuestra economía”, subraya Tanner. Pero la última encuesta también muestra que algunas personas (el 32% de las encuestadas) estaban menos estresadas durante y después del semiconfinamiento.

 “Para estas personas, la reducción del estrés está ligada al tiempo ganado para la recuperación y al alivio que les ha aportado la reducción de los compromisos profesionales o escolares, pero también [la reducción] de las obligaciones privadas”, dice la Universidad de Basilea en su comunicado de prensa.

Las personas mayores, más resistentes

Otra de las conclusiones de la encuesta es que las personas que sufrían síntomas depresivos antes de la crisis del coronavirus han visto que sus síntomas se han agravado durante el semiconfinamiento. Según los autores del estudio, los problemas psicológicos del pasado han aumentado el riesgo de desarrollar síntomas depresivos graves durante la crisis.

En torno al 3% de la población sufría depresión severa antes de la crisis. Esta tasa se ha elevado hasta el 12% durante la pandemia.

Los autores también han preguntado a las personas participantes sobre su resiliencia, es decir, sobre su capacidad de resistencia ante los síntomas depresivos. Y han comprobado que, en particular, las personas de mediana edad y avanzada (55 años y más) y los hombres estaban representados de manera desproporcionada en el grupo de personas que no presentaban ningún síntoma depresivo significativo.

“Es sorprendente, precisamente porque las personas mayores y los hombres son quienes tienen un riesgo especial de desarrollar una forma grave de la enfermedad”, señala el estudio. Asimismo, la segunda encuesta ha permitido confirmar qué grupo de personas sufre menos estrés: aquellas que durante la crisis del coronavirus han podido dedicar más tiempo a su hobby o a un nuevo proyecto y que han permanecido físicamente activas. 

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