Suiza lanza su app de rastreo SwissCovid

SwissCovid utiliza la tecnología Bluetooth para establecer un contacto de proximidad entre dos teléfonos que estén al menos a 1,5 metros de distancia durante por lo menos 15 minutos. Keystone / Laurent Gillieron

Desde este jueves, 25 de junio, la aplicación SwissCovid está disponible para su descarga en todos los teléfonos inteligentes de Suiza. El sistema de seguimiento de contactos, diseñado para evitar la propagación del coronavirus, garantiza la privacidad y el control de los datos personales de los usuarios.

Este contenido fue publicado el 25 junio 2020 - 09:00
Sara Ibrahim

La app SwissCovid se encuentra en las tiendas de juegos de Apple y Google y está lista para someterse a la “prueba final” de las más de 8 millones de personas que habitan en Suiza.

Con esto concluye la fase experimental que involucró a más de 15 mil usuarios desde el 25 de mayo. Ahora, el principal desafío es convencer al mayor número posible de ciudadanos de que utilicen este instrumento de contención de virus para garantizar su eficacia, según la Oficina Federal de Salud Pública (OFSP) y las escuelas politécnicas federales de Zúrich y Lausana, que participaron en el desarrollo de la aplicación.

“Esta aplicación garantiza la máxima protección de los datos y la privacidad gracias a la descentralización de la información y la tecnología Bluetooth, que excluye la geolocalización”, explicó a swissinfo.ch Sang-il Kim, responsable de la División de Transformación Digital de la OFSP.

La privacidad

La app SwissCovid utiliza un sistema descentralizado de registro de datos, enteramente diseñado para respetar la privacidad de los usuarios y evitar el uso indebido de la información personal. Todas las operaciones sensibles a la privacidad, como el análisis de contactos para detectar posibles infecciones, se realizan directamente en el teléfono móvil y no en un servidor central, como ocurre con las aplicaciones centralizadas.

Esta característica clave asegura que los datos recogidos por la aplicación permanezcan en su dispositivo hasta 14 días. Solamente en el caso de una infección confirmada por una prueba, la información (siempre anónima y cifrada) del usuario infectado -que decide voluntariamente compartirla con la aplicación utilizando un código recibido de parte de las autoridades cantonales-, será transferida al servidor central de la Confederación.

La app SwissCovid es la primera en Europa que utiliza interfaces de programación de Google y Apple que permiten la interoperabilidad entre los dispositivos Android e iOS y garantiza a los usuarios el control directo de los datos personales desde el propio dispositivo. El protocolo utiliza una encriptación básica y la tecnología Bluetooth de baja energía para establecer un contacto de proximidad entre dos teléfonos inteligentes que estén al menos a 1,5 metros de distancia durante al menos 15 minutos.

Según Carmela Troncoso, responsable del proyecto DP-3T (Seguimiento descentralizado de proximidad, garante de la privacidad), este sistema marca un importante punto de inflexión en la forma en que se conciben y desarrollan las tecnologías de masas. “Por primera vez, una solución para millones de personas ha sido diseñada con la privacidad en su núcleo desde el principio. Esto nunca había sucedido antes”, dijo a swissinfo.ch.

Las críticas

Aunque la fase de prueba ha confirmado la solidez del sistema desde el punto de vista del anonimato y la protección de los datos, algunas cuestiones críticas podrían dar lugar a un seguimiento ineficaz.

La primero se refiere al riesgo de crear falsos positivos y falsos negativos. La tecnología Bluetooth utilizada para establecer el contacto de proximidad está influenciada por varios factores externos. La presencia, por ejemplo, de obstáculos como paredes y de otras personas u objetos entre dos teléfonos inteligentes podría afectar a la precisión de la detección. El segundo gran desafío es la interoperabilidad del sistema suizo con aplicaciones de otros países.

Además, no debe subestimarse el riesgo de que en el futuro, Apple y Google cambien las cartas sobre la mesa, modificando sus normas por razones de interés. “Google y Apple han elegido implementar la solución menos intrusiva para la privacidad. Pero quién sabe si este gesto de buena voluntad no es un arma de doble filo que se utilizará para justificar nuevas normas de recopilación de datos o incluso el abuso de datos en el futuro, por ejemplo, para lograr el codiciado objetivo de dominar el mercado de la telemedicina”, subrayan Matthew Dennis y Georgy Ishmaev, investigadores sobre la ética de las tecnologías y los datos emergentes en la Universidad Técnica de Delft.

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