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El triunfo del libro

Paolo Coelho, la figura de la 16 edición del Salón del Libro. swissinfo.ch

Alrededor de 120.000 visitantes registró el Salón del Internacional del Libro de Ginebra, que clausuró el pasado domingo su 16° versión.

Este contenido fue publicado el 06 mayo 2002 - 14:03

El evento consagró el triunfo de lo escrito por sobre lasl tecnologías multimedia, los llamados 'multimedios', y Paulo Coelho, el autor de 'El Alquimista', se convirtió en el escritor favorito del público.

Durante cinco días Ginebra se convirtió en la capital europea de la cultura, y concentró la producción literaria más representativa con que cuenta Suiza. El invitado de honor, Brasil, con su plétora de escritores, descolló con su figura estelar, Paulo Coelho, que se confirmó así como uno de los autores más leídos y traducidos en Suiza.

A la hora del balance, el director del Salón, Pierre-Marcel Favre, manifestó su satisfacción al constatar que el placer de la lectura no ha disminuido, y que los libros, en todos sus géneros, siguen prevaleciendo por encima de lo visual. En ese sentido, Ginebra confirma la tendencia de otros eventos similares: el libro no ha muerto.

Quizás este hecho constituye uno de los aspectos más sobresalientes del evento. Se esperaba, en efecto, la emergencia de los multimedios, y la predilección del público por los libros electrónicos, por las publicaciones virtuales, o la tele-libro. Sin embargo, los multimedios brillaron por su ausencia en el salón ginebrino.

Para Pierre-Marcel Favre, esta ausencia no constituye el punto débil ni un fracaso del evento. A su juicio, el hecho se explica por la dispersión de los multimedios. Es decir, que los soportes que entregan las nuevas tecnologías a los libros están en todas partes; por ejemplo en los "cederom", en los i-book, tecnologías que son ya utilizadas por los editores.

No obstante, reconoce que la competencia para los libreros era esperada en el Salón por parte del libro electrónico. Pero no fue así, cuestión de costos, pues esa tecnología es aún costosa y complicada para manipular. El libro tradicional sigue siendo fácil de leer y sobretodo barato, explicó en su balance el también editor helvético.

Un foro de expresión

El otro aspecto significativo del evento, ha sido el haberse convertido con el paso de los años, en el principal espacio de expresión cultural de Suiza. En el salón de Ginebra convergen en cada edición, no sólo las principales corrientes literarias, y líneas editoriales, sino también las tendencias político-filosóficas más diversas.

Este año el Salón se convirtió en una tribuna de expresión de las minorías, de las víctimas de las violaciones a los derechos humanos, de la intolerancia racial y religiosa, de los censores, y de la persecución ideológica. Los grupos ecologistas y los defensores del medio ambiente se hicieron presente a través de sus libros, de debates y de apadrinamiento de campañas.

Mujeres heroínas

En este marco, la sección suiza de Reporteros sin Frontera, organizó un encuentro con mujeres periodistas en su lucha cotidiana a favor de la libertad de expresión. Con el apoyo del Departamento Federal de Relaciones Exteriores de la Confederación (DFAE), mujeres de Irán, Colombia, Bielorusia, Chad, Argelia, y Kasastán, pudieron entregar sus testimonios.

La periodista colombiana, Hydamis Acero Devia, corresponsal de la RCN-TV, ilustró con su caso, la situación que vive su país desde hace más de 30 años. Ella permaneció secuestrada por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) durante 15 días, según contó, en una acción de presión para que su emisora informara sobre las masacres cometidas por los paramilitares.

Agregó que en Colombia, nadie publica la verdad porque hay miedo. Los periodistas pueden ser víctimas a cada momento ya sea de la guerrilla, de los paramilitares, o del mismo gobierno. "En mi país existe autocensura, y la libertad de expresión es rehén de los beligerantes", precisó.

Alberto Dufey

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