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Gestión suiza, talento futbolístico brasileño

Denis Guerra junto con los chicos de Sao Paolo.

(swissinfo.ch)

Pasión por el deporte y amor por Brasil; talento brasileño y mentalidad suiza. Denis Guerra conjuga estos elementos en su escuela de fútbol en Sao Paolo.

Una mezcla original para este tesinés, de 30 años, ex futbolista profesional y empleado de banco, que ahora ha fundado de la "Estro Football School" en Cotia, en la periferia de la metrópoli brasileña.

A los 30 años, Denis decidió dejar Suiza para iniciar, junto con su compañero y amigo Matteo Ambrosini, un proyecto en el que se conjugan la pasión por el deporte, el amor por Brasil y una buena dosis de espíritu emprendedor.

Chicos de todo el mundo

Dos de los objetivos principales de la escuela: acoger a chicos del mundo entero durante una estancia de estudios en las que alternan las lecciones de fútbol con las clases de portugués, y descubrir a nuevos talentos en el inmenso vivero de la nación más futbolística del mundo.

"El fútbol ha sido durante mucho tiempo mi gran pasión", explica Denis. "Una serie de infortunios modificó mis aspiraciones y comencé a trabajar en un banco, una experiencia que me permitió crecer mucho, gracias al contacto humano como a la confianza que los clientes depositaban en mí".

Enamorado del espíritu brasileño

Un viaje a Brasil cambió los planes y objetivos de una vida que parecía ya encaminada. "Hace tres años fui a visitar a un compañero de equipo originario del estado de Goiaias, una región nada turística, lejos de las célebres playas de Río de Janeiro o Salvador de Bahia. Esta estancia, que debía durar un par de semanas, se prolongó hasta dos meses y me encariñé con la gente. Me enamoré del espíritu brasileño y decidí pensar en un proyecto que me permitiera venir a vivir en este país maravilloso".

La maduración del proyectó duró más de dos años. "Un día Denis vino a mi despacho y me explicó en grandes líneas su idea", explica Matteo Ambrosini. "Al inicio me quedé sorprendido, también porque pensé que si existe un país que no necesita aprender a jugar al fútbol es justamente Brasil. Con el tiempo, sin embargo, me di cuenta de que la idea era buena. El fútbol europeo es cada vez más exigente y no basta con tener sólo talento. Cuando un joven de 18 o 20 años llega a un club europeo tiene que estar preparado no sólo técnicamente, sino también desde el punto de vista físico y psicológico".

En colaboración con Matteo, que disponía de experiencia como profesor de tenis y preparador atlético, el proyecto tomó forma. Bastó un viaje explorador a finales del 2004 para escoger la sede de la escuela.

Visitas a periferias desfavorecidas

Junto con otros socios locales, la "Estro Football School" comenzó a funcionar a comienzos de año y ya forma a un nutrido grupo de jóvenes talentos. Parte de la jornada está reservada a los entrenamientos y a las pruebas de selección de nuevos chicos. Asimismo incluye visitas a un par de favelas donde, gracias al apoyo de organizaciones locales vinculadas al mundo del voluntariado helvético, existe la posibilidad de buscar campeones del balompié.

"No somos cazadores de talentos", precisa Denis. "Tratamos de dar un sentido social a nuestro trabajo, ayudar a la gente de la favela colectando donaciones y sensibilizando a amigos y conocidos en Suiza.

A los chicos que vienen al centro no les prometemos dinero fácil, sino un trabajo duro para formarse física y mentalmente. El fútbol puede ser un medio para mejorar las condiciones de vida, pero también un vehículo extraordinario de solidaridad".

Entre tanto, se están concluyendo los trabajos de reestructuración de los locales destinados a hospedar a los estudiantes. Además de jóvenes suizos y del resto de Europa, se apuesta por los jóvenes asiáticos. Existen ya proyectos de los gobiernos chino y coreano gracias a los cuales en los últimos años ha llegado a las diversas escuelas brasileñas casi un millar de jóvenes que aspiran a convertirse en campeones del fútbol.

Denis Guerra está fascinado con su nueva actividad. "Junto con Matteo hemos decidido cambiar de vida", explica. "No sabemos cómo va a acabar esto, pero por ahora sentimos que nuestro futuro está aquí, en Brasil".

swissinfo, Emiliano Guanella, Sao Paolo
(Traducción del italiano: Belén Couceiro)

Datos clave

El centro deportivo de Cotia, a 50 kilómetros de Sao Paolo, cuenta con dos campos de fútbol, un gimnasio, una pista de atletismo y una piscina olímpica. Puede acoger hasta 100 atletas.

En los últimos tres años, un millar de jóvenes asiáticos (chicos, coreanos, japoneses) han pasado temporadas en Brasil alternando una formación en la escuela de fútbol con las clases de portugués.

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Contexto

Denis Guerra jugó en varios clubes tesineses como futbolista profesional. A los 24 años comenzó a trabajar en un banco como asesor financiero. También Matteo Ambrosini trabajó en un banco y en su tiempo libre era profesor de tenis y preparador atlético.

Los dos abandonaron a comienzos del 2005 Suiza para abrir una escuela de fútbol en Cotia, en la periferia de Sao Paolo, la Estro Football School.

Los objetivos de la escuela son descubrir nuevos talentos para ofrecerlos a los campeonatos de fútbol europeos y organizar estancias de estudio destinadas a jóvenes del mundo entero.

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