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Inquieta a Berna situación del pueblo iraquí

Palacio de las Naciones Unidas en Ginebra.

(Keystone)

Rusia y Estados Unidos iniciaron este miércoles, en Ginebra, una nueva ronda de negociaciones en torno a las sanciones contra Bagdad.

"Se trata de discusiones técnicas sobre eventuales cambios en la lista de los bienes que Irak puede importar a fin de levantar las sanciones sobre los productos de naturaleza puramente civil", informó el consejero de la embajada estadounidense ante la ONU, John Hamill.

Aunque las discusiones de esta semana se limitan a la participación de esos dos países, Suiza efectúa un análisis tendiente a instrumentar las recomendaciones que sometió el año pasado al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

El pasado 31 de octubre Berna presentó en Nueva York un catálogo de medidas destinadas a precisar mejor el blanco de las sanciones para evitar daños a la población civil. "El eco ha sido positivo, pero Suiza no es miembro del Consejo de Seguridad y no puede imponer nada", indicó la portavoz del Ministerio suizo de Exteriores, Muriel Berset Kohen.

"El manual que propusimos es solamente una herramienta a disposición de los Estados. A los miembros del Consejo de Seguridad les corresponde decidir", destacó.

Tarea de promoción

Mientras tanto, Suiza promueve el texto de manera bilateral con los Estados involucrados. El objetivo es de mejorar el conocimiento de su contenido.

De acuerdo con Kohen las recomendaciones más políticas enfrentan dificultades. Es el caso de un mecanismo de seguimiento del impacto humanitario de las sanciones.

La funcionaria subraya el interés de los países en desarrollo que han manifestado sus críticas sobre el sistema de sanciones. El Ministerio suizo de Exteriores estudia los mecanismos para asegurar el seguimiento de las recomendaciones y los puntos particulares en los que quiere poner énfasis.

Suiza da seguimiento a las sanciones impuestas por la ONU a Irak. En el marco del programa 'petróleo por alimentos', las empresas suizas entregaron a Irak en el 2001, más de 100 millones de francos en bienes de naturaleza humanitaria, según la Secretaría de Estado de Economía (Seco).

Las exportaciones incluyeron productos agrícolas, farmacéuticos y químicos (más maquinaria), en proporciones semejantes.

En Ginebra, nueva ronda

Las discusiones iniciadas este miércoles en Ginebra se llevan a cabo en la misión rusa en la ONU. La delegación estadounidense está encabezada por el secretario de Estado adjunto John Wolf, responsable de la Oficina de no-proliferación de armas de destrucción masiva, mientras Iouri Fedotov, alto funcionario ruso de la cartera de Exteriores, dirige la contra parte.

No se prevé el anuncio de un acuerdo al término del encuentro el jueves (07.02). Por ello, precisó Hamill, podrían efectuarse nuevas consultas de aquí al 31 de mayo, según el desarrollo de los acontecimientos internacionales.

El presidente estadounidense, George Bush renovó en forma reciente sus amenazas contra Irak "en nombre de la lucha contra el terrorismo".

Rusos y estadounidenses habían tenido una primera ronda de negociaciones en diciembre pasado en Moscú sobre la nueva lista de productos que Irak podría importar. El nuevo régimen debe estar listo de aquí al 31 de mayo, fecha en la cual el Consejo de Seguridad debe pronunciase de nuevo sobre las sanciones contra Irak.

El pasado 29 de noviembre, el Consejo de Seguridad votó una resolución que posibilita la revisión de las sanciones impuestas contra Irak desde la Guerra del Golfo. En vigor desde 1996, el programa "petróleo a cambio de alimentos" autoriza a Irak a exportar bruto y a comprar, en contraparte, productos de primera necesidad ajenos a eventuales usos militares.

Sanciones inteligentes

Los severos controles impuestos por el Comité de Sanciones de la ONU sobre las importaciones iraquíes han bloqueado numerosos contratos durante varios meses. De ahí la idea de 'sanciones inteligentes'.

El objetivo es facilitar el acceso a los medicamentos, a la alimentación y a los bienes esenciales de la población civil iraquí, sin levantar la prohibición a las importaciones que puedan tener objetivos militares. Es decir, el embargo contra Irak se mantendría pero aligerando sus efectos nefastos sobre el plan humanitario.

Estados Unido se opone a la supresión del embargo contra Irak y pide el retorno de los inspectores de la ONU encargados de verificar el estado del arsenal de Bagdad. Esos inspectores fueron retirados en diciembre de 1998.

Bagdad expresó en forma reciente su deseo de reanudar el diálogo con la ONU sin condiciones previas. El martes (05.02) el secretario general de ese organismo, Kofi Annan afirmó sin embargo, en Nueva York ,que el retorno a Irak de los inspectores no era negociable.


swissinfo y agencias


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