La Capilla Sixtina tiene un órgano móvil suizo

Tecnología y tradición en el nuevo instrumento.

(swissinfo.ch)

La iglesia del Vaticano realza su solemnidad con un instrumento construido por Mathis, reputada fábrica de maestros artesanos suizos.

Es el segundo órgano suizo en las dependencias de la Santa Sede.

Inaugurado y bendecido el 14 de diciembre último ante un grupo de 150 selectos invitados presidido por el Cardenal Angelo Sodano, Secretario de Estado del Vaticano, el instrumento es un regalo del Principado de Liechtenstein al Papa Juan Pablo II.

El órgano, entrará públicamente en funcionamiento el próximo 12 de enero durante una ceremonia en presencia del Papa.

Realce para la Capilla

El nuevo instrumento, construido por la fábrica Mathis, de Näfels, en el cantón suizo de Glarus, dará relieve a la solemnidad del claustro donde tradicionalmente se reúne el cónclave de cardenales que eligen al Papa.

Servirá también de contrapunto musical a la belleza de los frescos de Botticelli, Perugino,Signorelli, Ghirlandaio y Michelangelo que decoran los muros de la Capilla Sixtina, construida en 1477, bajo el pontificado de Sixto IV, consagrada a María, centro litúrgico y corazón de los museos Vaticanos.

De 3 toneladas y media de peso, 787 tubos y 14 registros, en dos teclados, el órgano tiene la particularidad de ser móvil. No ha sido instalado de manera fija precisamente para no ocultar los frescos de los maestros del Renacimiento.

Inauen-Schätti, otra empresa suiza, también de Glarus, fabricante de funiculares como el del 'Pan de Azucar', de Rio de Janeiro, diseñó y construyó el carro electrohidráulico que permite desplazar el órgano de la Sala Regia a un aula situada en un piso superior.

El costo del instrumento se ha elevado al equivalente en francos suizos de casi medio millón de dólares y fueron necesarias 5.000 horas de trabajo de varias empresas suizas, además de una semana para el montaje y 13 días para su afinamiento.

Dos organistas de San Pedro, y el padre benedictino Theo Flury, Maestro de Capilla del convento suizo de Einsiedeln, acompañados por los coros infantiles de la Sixtina, estrenaron el instrumento. Una obra compuesta por el organista titular de la capilla, J.S Bach e improvisaciones del padre Flury sobre un canto gregoriano de Adviento figuraron en el programa inaugural.

Voz como los frescos de Michelangelo

El padre Theo Flury ha quedado encantado con la sonoridad del instrumento.

"Es un sonido con muchos timbres diferentes. De gran delicadeza, dulzura y potencia al mismo tiempo. No es monumental y es muy luminoso como los colores de los frescos de Michelangelo", explica a swissinfo.

El fabricante de Näfels no sólo da atención a la parte técnica de la construcción de órganos, sino a su estética y a su sonido.

"La Sixtina tiene un volumen de 10.000 metros cúbicos que necesitaría un instrumento más grande para llenar el recinto con la fuerza indispensable. Pero el instrumento diseñado para la capilla se adapta al estilo musical de su actividad: versículos entre los cantos, preludios y postludios. Por eso su sonoridad no es fuerte, sino liviana y cantable", recuerda el fundador de la fábrica, Manfred Mathis.

El lazo de la Guardia suiza

El padre Theo Flury reconoce, para concluir, que en este acontecimiento se mezclan la belleza de la Capilla Sixtina y el arte de Mathis, reunidos por un lazo histórico.

"Mathis había construido, hace 3 años, otro pequeño instrumento para la Capilla de la Guardia Suiza del Vaticano, cuyo sonido dio satisfacción y permitió apreciar su arte. De allí surgió la idea de construir un segundo órgano para la Santa Sede. Hay pues, vínculos históricos, a través de la Guardia suiza".

Jaime Ortega

Contexto

El órgano - sin el carro - tiene 3, 55 metros de alto, 2,42 de ancho, y 1,37 de profundidad.
Su costo ha sido de 640.000 francos suizos.
Con el órgano de la Capilla de la Guardia suiza, será el segundo instrumento suizo en el Vaticano.
En Suiza y en el extranjero funcionan más de 300 órganos construidos en Näfels.



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