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La lucha de un testarudo

Bernard Rappaz fue detenido en noviembre pasado.

(Keystone Archive)

Este jueves la justicia vuelve a pronunciarse sobre la puesta en libertad del productor de cáñamo suizo, Bernard Rappaz, que lleva 71 días en huelga de hambre.

En el banquillo se los acusados está el 'Zorro del cáñamo', dispuesto a todo para defender su causa. Bernard Rappaz, de 49 años, ha consagrado gran parte de su vida a denunciar lo que él y sus amigos llaman el mercado gris del cáñamo o la hipocresía helvética.

El juez, que le ha negado tres veces la libertad, debe tomar una decisión difícil: prolongar la detención de un hombre cuya salud está en peligro o bien decretar su libertad y ceder, de alguna manera, a las presiones.

"Testarudo como una mula"

Rappaz no es precisamente un angelito. Está considerado como uno de los mayores productores de cáñamo en Suiza. Fue detenido en noviembre pasado, entre otros cargos, por tenencia de 50 toneladas de cáñamo. Se le reprocha haber vendido estupefacientes junto con infusiones, aceites y otros productos derivados del cáñamo, que sí están autorizados.

Bernard Rappaz está en detención preventiva. Hace 70 días inició una huelga de hambre y no tiene intención de desistir. Este antiguo viñatero del cantón del Valais es pertinaz. Sus allegados dicen que es "testarudo como una mula".

Ya protagonizó una huelga de hambre de unos cuarenta días durante una detención precedente, hasta que logró su puesta en libertad. Ahora repite la experiencia para denunciar lo que considera una injusticia.

"El combate de un idealista"

Rappaz no entiende por qué está detenido, cuando las autoridades helvéticas se pronuncian a favor de la liberalización del cáñamo. "Lucha por un ideal. Es una lucha de principios", comenta su abogado.

Aba Neeman visitó a su cliente este martes pasado (22.01.). "Está debilitado. Camina apoyando en un bastón y tiene dificultad para hablar, pero está decidido a proseguir la huelga de hambre. Tengo miedo de que llegue a tal estado de debilidad que no sea capaz de desistir", precisa. En 70 días, Bernard Rappaz ha perdido 24 kg.

Según un nutricionista del Centro Hospitalario del Cantón Vaud (CHUV), un ser puede vivir entre 100 y 120 días tomando sólo agua y sin ingerir alimentos ni bebidas energéticas.

La vida está en peligro cuando el peso se reduce a la mitad. Cabe recordar la muerte en 1981 de Bobby Sands, activista del Ejército Republicano Irlandés (IRA), tras 65 días de huelga de hambre.

La lucha de Bernard Rappaz, en cambio, roza la absurdidad. Sus amigos opinan que el cáñamo no es una causa que merezca poner en peligro la vida. También su abogado ha intentado convencerlo de ello: "Desde el punto de vista humano, sólo puedo aconsejarle cesar el ayuno."

Hasta el momento no se sabe si el acusado estará presente este jueves (24.01.) en la audiencia que tiene lugar en Sion, la capital del Valais. Y, de todas formas, si la justicia decreta su libertad, ésta será provisional.

El valesano debe purgar todavía una pena de 16 meses de prisión, por una condena que se remonta a 1996.

Alexandra Richard

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