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La UE suaviza su lucha contra el hachís

Suiza no será la única si despenaliza el consumo del cannabis. En casi todas partes de la Unión Europea se persigue menos los delitos relacionados con el consumo de drogas. La represión cede el paso a la prevención y al tratamiento.

Este contenido fue publicado el 11 octubre 2000 - 16:08

"Caen los tabúes en la Unión Europea en materia de lucha contra la drogadicción", reveló este miércoles Georges Estievenart, director del Observatorio Europeo de Drogas y Toxicomanías, OEDT. En Bruselas presentó la edición 2000 del Informe anual sobre el uso de estupefacientes en la UE.

El estudio constata una evolución en los hábitos de consumo y en las respuestas políticas. Según Georges Estievenart surge un "modelo europeo". El encarcelamiento es cada vez más remplazado por otras medidas que van desde el servicio de interés general hasta el tratamiento ambulatorio o a domicilio.

"Estas tendencias muestran un consenso en el sentido de que la prisión no es una solución adecuada para el sufrimiento de las personas que sufren problemas de drogodependencia", señala el informe. Aumenta el número de países que renuncian a procesar a los consumidores de hachís, tal como el Gobierno Federal helvético ha propuesto hacerlo en Suiza.

El combate a la posesión de hachís para uso personal pierde "prioridad" en Bélgica desde 1998. El debate sobre el estatuto legal del cannabis es actual en Alemania. Reino Unido anunció, en marzo pasado, pruebas experimentales de entrega de las denominadas drogas "suaves" bajo prescripción médica.

La despenalización del consumo del hachís está igualmente a la orden del día en un proyecto de Ley en Luxemburgo. Portugal piensa seguir el ejemplo de España e Italia, que han introducido sanciones administrativas, entre ellas la imposición de multas y la retención del permiso de conducir o del pasaporte.

En todas partes de Europa se desarrollan programas de intercambio de jeringas. Todos los países de la UE han dado un paso adelante al proponer tratamientos de sustitución. "Estos tratamientos son aceptados poco a poco como un elemento integrante de la panoplia disponible para ayudar a los toxicómanos a salir del círculo vicioso", comentó Georges Estievenart.

La oferta de metadona, aplicada en algunos países desde hace 30 años, se ha extendido a Francia, Alemania, Bélgica y Grecia en los años 90. Nuevos productos de sustitución son igualmente utilizados. Holanda es el único país de la UE que a semejanza de Suiza realiza ensayos entregando heroína bajo prescripción médica. Se trata de un programa controlado que ha dado resultados alentadores en la Confederación Helvética.

Las experiencias de Suiza, que en ninguna parte han sido reproducidas en las mismas condiciones, interesan mucho a la OEDT, según señaló su director. Suiza no es miembro de la UE y, por lo tanto, no puede participar en los trabajos del Observatorio domiciliado en Lisboa.

En el capítulo consagrado al consumo, el informe anota que el hachís sigue siendo la sustancia ilícita más utilizada en la UE. Una de cada cinco personas - de un total de 45 millones - lo ha probado al menos una vez.

El número de heroinómanos en la Unión de los Quince ronda aproximadamente 1.500.000 y representa un grupo en decadencia.

En cambio aumenta el consumo de drogas sintéticas, anfetaminas y ecstasy, y la cocaína. La toxicomanía múltiple preocupa a la OEDT, porque se desarrolla en torno a la cultura musical de las "fiestas movidas", donde los jóvenes suelen mezclar drogas, medicamentos y alcohol.

swisinfo y agencias




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