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Las nuevas tecnologías para desarrollar el cine

Stefan Kaspar: La tecnología digital al servicio del cine latinoamericano. swissinfo.ch

Las nuevas tecnologías digitales son una oportunidad para divulgar mejor la riqueza cultural latinoamericana, estima el realizador suizo Stefan Kaspar.

Este contenido fue publicado el 03 diciembre 2003 - 08:23

Uno de los realizadores helvéticos más conocidos en América Latina cree que con la tecnología digital se podrá democratizar la producción audiovisual.

En entrevista con swissinfo habla de sus proyectos de desarrollar una red digital de distribución de películas latinoamericanas.

En particular su apuesta está en la nueva tecnología digital aplicada al cine, lo que a su juicio está haciendo accesible la producción y la distribución de películas en países donde los costos cinematográficos son prohibitivos. Es el caso del Perú, explica.

“Lo digital tiene un potencial, una fuerza descentralizadora, democratizadora para hacer más amplio el acceso al medio audiovisual y podría ser un motor del desarrollo, para un cambio hacia una sociedad más justa”, afirma convencido este apasionado del cine, oriundo de la ciudad de Biel, Suiza.

Reducción de costos

Primero, explica, el problema de los costos de producción se reduce a la mitad. En Perú por ejemplo, producir un largo metraje en celuloide de 35 milímetros cuesta alrededor de 40 mil dólares, un valor excesivo para un país pobre. En cambio la tecnología digital permite ahora hacer el mismo filme por sólo 10 mil dólares, y quizás menos, sostiene el realizador suizo.

“Tenía problemas de motivación, me faltaban energías, me encontraba desanimado, pues con la tecnología celuloide tenía la impresión de que estábamos dando vueltas a lo mismo, que no avanzábamos, o que a veces retrocedíamos. Era imposible producir con costos tan elevados”, agrega.

“Además, al igual que otros países de la región, con la globalización, en Perú se produjo una concentración de infraestructuras del cine en manos de algunos propietarios de grandes salas. Se acabaron los cines de barrio y hasta el público desapareció, dejó de ir a ver películas porque los precios de las entradas subieron, los propietarios de salas debían rentabilizar sus inversiones”, prosigue.

“Para colmo el Estado modificó la ley que protegía el cine nacional. Pero las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones hicieron su aparición en el mercado. Para mí, en particular la tecnología digital es como empezar un nuevo capítulo”, subraya con entusiasmo.

Es como una revolución

“Pienso que es mucho más que un pequeño paso, es más que un paso, es una renovación lo que viene con el cine digital. Es como una revolución, es como empezar de nuevo, con otras condiciones”, insiste Stefan Kaspar.

A su juicio, ahora lo más importante es aplicar la tecnología digital para la exhibición y distribución del cine latinoamericano, punto que siempre ha sido el más débil del cine en nuestra región.

Con la tecnología digital, Stefan Kaspar y su Asociación “Grupo Cine Latino”, ven la posibilidad de abrir espacios de proyección digital de manera descentralizada, con costos bajos, “y lo más importante -subraya- con programación de lo que es la riqueza y variedad de un cine propio”.

A su juicio el reto es distribuir mejor la riqueza cultural latinoamericana que se encuentra sepultada bajo tierra, mal distribuida y mal exhibida.

swissinfo: Uno de los desacuerdos que existe en torno la próxima cumbre de la Sociedad de la Información se refiere a los problemas de derecho de autor, de propiedad intelectual. ¿Cómo resuelven ustedes esa cuestión?

Stefan Kaspar: En nuestra propuesta, ya que además somos productores, está incluido el aspecto económico, no queremos hacer una red de distribución gratis y no autosustentable, sino que además queremos crear un mercado.

Si organizamos bien la red de distribución produciremos riqueza entre todos los que participan en la cadena. Es lo que hizo la otra cadena, la cadena dominante que demostró que el cine era un gran negocio.

Nosotros lo hacemos solamente con fines educativos culturales, pero también nuestra propuesta tiene fines económicos; el espectador paga actualmente la suma de dos 2 soles, uno es para el productor y el otro es para los distribuidores, de todas maneras es un precio mucho más bajo que el cine de las grandes salas.

Nosotros queremos compensar el precio bajo con la cantidad de espectadores, pues se va desarrollando una estructura descentralizada de distribución, entonces se llega a la gente de manera masiva, ese es nuestro objetivo, de transformarlo en un mercado, en una fuente de ingresos para todos los que participan en la cadena.

Al comienzo, los creativos y los distribuidores, de micro-empresas, no van a ganar mucho dinero, pero habrá siempre la posibilidad para que jóvenes tengan un sustento y puedan ser micro-empresarios en la cadena de distribución del cine digital.

Resolver el problema de la piratería

La piratería es parte del problema de la pobreza, no se puede comprar un libro que cuesta 70 soles o un dvd que cuesta más de 20 dólares, entonces los pobres rápidamente optan por lo que cuesta 10 veces menos. Compran productos pirateados ya que en digital es fácil copiar, pero la piratería significa no pagar a los autores explica Stefan Kaspar.

“Entonces nuestra propuesta de mercado es acercar los precios a los de la piratería, hasta donde sea posible hacer pagar a los pobres”.

Hacer pagar un poquito más, pero conservando la calidad de la exhibición. Pienso que es una opción posible para el espectador pobre. Además queremos hacer estrenos de películas de manera masiva y descentralizada lo que es posible con digital y más adelante a través de Internet, pues ya se puede transmitir dvd por este medio.

Entonces la red que construimos se puede programar y estrenar de manera masiva y descentralizada y con los precios bajos y así adelantarnos a la piratería y, si nos piratean, lo que es inevitable, ya no nos afectará tanto pues ya habremos llegado a una gran cantidad de público.

Nuestro concepto es trabajar de manera legal, estar conectados con los autores, pagar los derechos de autor a sus titulares.

Distribución a través de Internet

También el “Grupo Cine Latino” apuesta al futuro de Internet, y para esos efectos trabaja con una empresa de derechos de autor en España que invirtió sus ganancias obtenidas distribuyendo cine latinoamericano en nuevas producciones.

“Ellos actualmente digitalizan nuestras películas, crean una central digitalizada de la riqueza audiovisual latina y el espectador baja una película, pero la baja codificada, en un archivo desordenado que no se puede ver. Entonces paga un derecho para obtener la clave que cuesta 3 euros”.

“Es un sistema que nos conviene. Cierto, habrá siempre películas que se pueden bajar en forma gratuita, pero la idea es evitar que afecten a las películas latinas, sino al cine del Imperio, afirma con malicia.

“Antes con las antiguas tecnologías, nuestro cine fue afectado porque no se conocía, no era distribuido y era muy caro producir y más aún entrar en las cadenas de distribución y de exhibición”.

“Es una oportunidad para nosotros usar las nuevas tecnologías desde el inicio, con un concepto diferente. No de hacer grandes negocios, ni de dominar, sino de llegar a la gente con un concepto y precios bajos, que hacen menos necesario la piratería”, concluye.

swissinfo, Alberto Dufey

Contexto

Con la tecnología digital los costos de producción se reducen a la mitad.
En Perú por ejemplo, producir un largo metraje en celuloide de 35 milímetros cuesta alrededor de 40 mil dólares, un valor excesivo para un país pobre.

En cambio la tecnología digital permite ahora hacer el mismo filme por sólo 10 mil dólares, y quizás menos, sostiene el realizador suizo Stefan Kaspar.

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