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Los suizos en el extranjero rechazan la iniciativa de inmigración

Los ciudadanos suizos residentes en otros países rechazaron de manera abrumadora la iniciativa de la UDC tendiente a limitar la inmigración procedente de la Unión Europea. Keystone / Anthony Anex
Este contenido fue publicado el 29 septiembre 2020 - 11:07

Como suele ocurrir, el comportamiento electoral de los expatriados se distinguió de aquel de los ciudadanos suizos en su conjunto durante la votación del domingo. El “NO” de los suizos residentes en el extranjero a la iniciativa de limitación fue más abierto y el apoyo a la licencia de paternidad mucho más contundente.

En el escrutinio del domingo pasado, el rechazo de los votantes suizos a la iniciativa de limitación fue claro. Más del 61% de los votantes se negaron a abolir la libre circulación de personas con la Unión Europea, como pedía el la Unión Democrática de Centro (UDC/derecha conservadora).

La negativa de los suizos en el extranjero fue aún más clara, según una encuesta realizada por el instituto gfs.bern por encargo de la Sociedad Suiza de Radiodifusión (SRG), de la que swissinfo.ch forma parte. Casi 7 de cada 10 expatriados que respondieron a la encuesta se opusieron a poner término a la libre circulación. "Mirar a Suiza desde el extranjero lleva a ser más crítico con la iniciativa", resumió el instituto de sondeos.

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Estas conclusiones corresponden a los resultados registrados en los cantones en los que existen estadísticas sobre el comportamiento electoral de los suizos con residencia en el exterior. Y la discrepancia con el resultado general del cantón es a veces muy significativa. Es el caso, por ejemplo, de Appenzell Rodas Interiores, donde la iniciativa de la UDC fue aprobada por más del 54% de los votantes, pero donde el 80% de los expatriados dijo que no.

La Organización de los Suizos en el Extranjero (OSE), la voz de la diáspora suiza, acogió los resultados del escrutinio del domingo con satisfacción y alivio. "Era de vital importancia para los suizos residentes en el extranjero, y en particular para los 460 000 ciudadanos suizos que viven en algún país de la Unión Europea y sus familias, que se mantuviera la ruta bilateral", subrayó la directora de la OSE, Ariane Rustichelli, en un comunicado.

Los suizos no querían perder el enfoque bilateral

Entre las otras conclusiones del sondeo sobre la votación del domingo 27 de septiembre, se advierte el hecho de que la UDC recibió un fuerte apoyo de su electorado, pero apenas pudo convencer a otros de los méritos de su texto más allá de sus filas.

Sobre todo, la encuesta muestra que los suizos no querían arriesgar el acceso a su mercado más importante en tiempos de crisis económica. "La iniciativa fracasó principalmente por el temor de que su éxito significara también el fin de las negociaciones bilaterales", dice el informe.

El rechazo también se basa en la experiencia positiva, según la encuesta. Una mayoría del 61% de los votantes considera que los acuerdos bilaterales con la UE son en esencia positivos, y solamente una minoría tiene una opinión esencialmente crítica.

Sin embargo, el debate sobre un acuerdo marco está lejos de haber terminado. Aunque es evidente que hay más partidarios que oponentes, ninguna de las partes tiene la mayoría absoluta. Una de cada cinco personas señala no poder opinar al respecto actualmente.

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Para Thomas Milic, politólogo de la Universidad de Zúrich, una brecha semejante en los votos no es una sorpresa en un tema de esa naturaleza. "En la política europea, los suizos residentes en el extranjero suelen ser más abiertos”, explicó.

Para este especialista, en el perfil político de la diáspora suiza, el fenómeno puede explicarse sin duda por el hecho de que una gran proporción de sus integrantes viven en los países europeos vecinos y, por lo tanto, se benefician de la libertad de circulación.

Debido a que ellos mismos son inmigrantes, tienden a considerar la inmigración más favorablemente que sus compatriotas en el país. De hecho, rechazaron masivamente la iniciativa de la UDC "contra la inmigración masiva" en 2014.

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A ello se suman factores relacionados con la tipología de la diáspora. "Muchos suizos viven en el extranjero por razones económicas", lo que significa que "en general están a favor de un sistema económico liberal y también votan más abiertamente sobre cuestiones sociales que el conjunto de los suizos" - aunque, por supuesto, hay excepciones, como analizó Thomas Milic en una entrevista anterior con swissinfo.ch.

En el tema de la licencia de paternidad también se observa una gran diferencia entre los suizos que viven dentro o fuera de sus fronteras. Los expatriados apoyaron, con más del 75% de los votos, en casi todos los cantones analizados, mientras que la reforma fue aprobada por el 60% de los votantes a nivel nacional.

Una vez más, el politólogo Thomas Milic considera que este resultado es consistente. "Los suizos en el extranjero tienden a votar más a la izquierda y a ser más verdes que el resto de los suizos". Considera que probablemente ese apoyo sea principalmente ideológico, pero tal vez también esté motivado por los beneficios sociales con los que cuentan en su país de residencia, y/o desearían tener si alguna vez regresaran a su país.

Aunque las diferencias son menos significativas, la mayoría de los expatriados dijeron "sí" a las deducciones fiscales por gastos de guardería y a la ley de caza, que fueron rechazados.

Thomas Milic lo ve como la expresión de otra tendencia de los expatriados a seguir las recomendaciones de voto del Gobierno. Las campañas de carteles les llegan menos, y su fuente de información predominante a la hora de votar sigue siendo el folleto del Consejo Federal, señaló.

Por último, en la cuestión de la renovación de la flota de aviones de combate, la diferencia entre la Quinta Suiza y el resto del país es la menos clara. Poco más del 51% de los suizos afincados en el exterior se opusieron. Los votantes residentes en Suiza apoyaron el crédito, pero solamente con un estrecho 50,1%

Traducido del francés por Marcela Águila Rubín

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