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La Quinta Suiza se siente traicionada

Para los suizos residentes en el extranjero no siempre es posible participar en las votaciones de su país de origen. Keystone / Anthony Anex

En dos de los cinco temas sometidos a escrutinio la víspera, el resultado fue muy ajustado. ¿Cómo habría votado la Quinta Suiza? Una vez más, muchos de los expatriados no pudieron hacerlo, sea porque no recibieron el material de voto o porque no tuvieron el tiempo de enviarlo de regreso.

Este contenido fue publicado el 28 septiembre 2020 - 14:37

¡Qué domingo de votación! El suspenso duró hasta el final. Con la ley sobre el caza y con la compra de nuevos aviones de combate, la expresión “¡cada voto cuenta!” se repitió una y otra vez durante la tarde. Una situación especialmente irritante para los suizos en el extranjero que no pudieron participar en la votación.

No es de extrañar que un expatriado afirme en nuestras redes sociales: "Con una decisión tan ajustada, los votos del extranjero sin duda habrían contado. ¡Declaro el voto nulo!"

Según una estimación, hasta 30 000 suizos residentes en el exterior no han recibido sus documentos de votación o los recibieron demasiado tarde. Una situación explosiva si se considera que, en el tema de la compra de aviones de combate, el apoyo contó con apenas 8 670 votos de diferencia.

Pero la recepción de los sobres con la documentación para votar no fue el único obstáculo, como muestran los testimonios de nuestros lectores.

Reenvío demasiado caro o imposible

Muchas personas nos dicen que el material de votación llegó a tiempo, pero que era imposible o inasequible devolverlo en vista del caos del tráfico postal internacional.

Hans-Jörg Kalt, por ejemplo, escribe desde la República Dominicana y narra que "el sobre llegó muy temprano, lo que me motivó a ejercer nuevamente mi derecho al voto”. Tuvo tiempo suficiente para informarse, rellenar las papeletas y llevarlas a la oficina de correos. “Pero mi entusiasmo se apagó rápidamente cuando me dijeron que debido a la COVID-19, la oficina de correos dominicana no enviaba cartas a Suiza. La embajada me lo confirmó. Acudí a las empresas de mensajería privada. El mejor precio era el equivalente a 112 francos suizos. Gracias, pero para mí no valía la pena”.

En Serbia, los documentos también llegaron a tiempo, pero allá igualmente hubo un problema con el reenvío, como escribe Detlef Berg. "El reenvío gratuito es obviamente imposible y hacer cola durante horas en la oficina de correos no es divertido”.

También están todos aquellos que devolvieron sus sobres unos días o semanas antes de la fecha límite y cruzaron los dedos para que llegaran a tiempo -lo que nunca sabrán, como nos escriben, por ejemplo, Jean-Michel Donnet en Tailandia, Olivier Wilhem en Uruguay o Malik Berkati en Berlín, donde se registraron huelgas de correos.

Diferencia de un cantón a otro

Es posible constatar que los retrasos se deben a la situación del correo en el país de residencia pero también al envío del material desde el cantón respectivo.

Por ejemplo, Zúrich, Argovia y Vaud están particularmente bien calificados, ya sea por los expatriados que viven en el Reino Unido, Francia o Canadá. Por otra parte, algunos suizos residentes en el extranjero inscritos en el cantón de Berna se quejan, como Hélène Kern, afincada en Alemania, que escribe que, aunque todo funcionó bien al principio, “desde hace algunos años”, ya no recibe sobres del cantón de Berna.

Pero los problemas suelen venir de las oficinas de correos locales, como señalan varios lectores instalados en Estados Unidos, Turquía, países africanos o Filipinas, e incluso en Alemania, desde donde Christian Felder escribe: "Por extraño que parezca, recibí el material muy pronto en Múnich, mientras que mi hijo en Berlín lo recibió apenas la semana anterior a la votación". Sin embargo, ambos están registrados en el mismo cantón.

Gran insatisfacción

La frustración es alta entre muchos suizos en el extranjero. Cada persona lo asume a su manera. Mario Gisiger, con tranquilidad: "Recibí mi sobre el día antes de la votación. Pero eso es probablemente porque apenas hay vuelos a las Seychelles en este momento. Normalmente, todo va bien", concluye enviándonos sus saludos desde el Sur.

Ruth Soguel Dit Piquard, de Nueva Caledonia, no tiene la misma flema. Para ella, "los formularios de votación a menudo terminan en el basurero, o los uso para escribir mis listas de compras. Tengo derecho a votar, pero gracias a las oficinas de correos tortugas, tengo que tragarme mi voto”

Y, por supuesto, prácticamente todo el mundo pide el rápido retorno del voto electrónico y su uso generalizado.

Traducido del francés por Marcela Águila Rubín

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