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Migrantes en la ruta de los Balcanes Pausa glacial en Belgrado

"El problema son las fronteras". Este grafiti se encuentra en el muro de un edificio abandonado situado cerca de la estación de trenes de Belgrado. La llamada ruta de los Balcanes fue cerrada desde 2016 y desde entonces más de mil inmigrantes quedaron bloqueados en la capital serbia. Dos suizos – un fotógrafo y un voluntario humanitario – dan testimonio.

Belgrado – la 'ciudad blanca'. El término ha tomado un giro un tanto cínico este invierno. Cerca de la estación, en medio de la nieve, hay dos barracas abandonadas. Son hoy refugios "inoficiales" para aquellos que ni pueden continuar su viaje hacia otros puntos de Europa, ni pueden retornar a sus países de origen.

"La situación en los refugios realmente me impactó", informa el fotógrafo suizo Christian Grund. "Cuando entré a la gran bodega, primero mis ojos debieron acostumbrarse a la falta de luz. Después solo percibí que el suelo estaba repleto de cobijas obscuras. Debí ver mejor para descubrir que debajo de ellas se encontraba una multitud de gente. Escuché tocidos en todas partes". 

No haya modo de escaparse de las temperaturas bajo cero en este invierno. Tampoco hay sanitarios. "Duermen en el suelo, cocinan y se bañan al aire libre", testimonia Grund. Para entrar un poco en calor, encienden una fogata en el interior de las construcciones. "El humo asciende al techo y no se puede disipar con facilidad. A veces no se puede respirar en esas condiciones". 

El joven periodista Benjamin von Wyl se suma a las descripciones: "un grupo de entre diez y catorce chicos encendieron su casa de campaña par calentarse, pues no tenían ni cobijas". Von Wyl trabaja como voluntario durante dos semanas allí. "Las barracas están llenas. Por eso algunos buscan un lugar para dormir en la periferia de la estación, en estacionamientos y en los vagones de trenes". 

"Cuando estuve allí la temperatura era de menos catorce grados". Los grupos de voluntarios buscan atenuar el frío al ofrecer té dos veces al día. "El té está caliente, pero representa más que eso", indica este joven de 26 años. 

El encuentro con los volutarios es importante para los inmigrantes, tanto por razones sociales como prácticas: "Los inmigrantes dependen de aquellos que tienen un pasaporte y puden buscar por ellos el dinero que su familia les envía, via Western Union."

"También hay momentos de júbilo. Pero la situación en su conjunto lleva, sobretodo, a la desesperación", considera Benjamin von Wyl. Belgrado, la ciudad blanca. 

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