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Cantones aúnan fuerzas a escala federal

La nueva Casa de los Cantones en la calle Speichergasse n° 6 de Berna. Keystone

En Berna se abre oficialmente este lunes la denominada 'Casa de los Cantones', que tendrá por objetivo concentrar bajo un mismo techo las distintas conferencias intercantonales.

Con esta institución, los cantones quieren también dotarse de un nuevo centro de competencias para defender mejor sus intereses en el ámbito federal.

A partir de este lunes, 18 de agosto, el centro de gravedad de la política nacional no se encuentra sólo bajo la cúpula del Palacio Federal, sede del Parlamento y del Gobierno suizos.

En la Casa de los Cantones, un edificio de más de 6.000 metros cuadrados situado a pocos pasos de la estación ferroviaria de Berna, se tomarán en el futuro importantes decisiones vinculantes para todo el país.

Los cantones disponen todavía hoy de amplias competencias en Suiza. El federalismo, anclado en la Constitución federal desde 1848, concede a los 26 Estados miembros de la Confederación amplios poderes en los ámbitos de la justicia, policía, economía, fiscalidad, enseñanza pública, cultura, sanidad y sociedad, además de todos los asuntos internos de sus respectivas jurisdicciones cantonales.

Las principales reuniones entre los representantes cantonales —conferencias de los gobiernos cantonales, conferencias sectoriales intercantonales y gremios intercantonales— se desarrollaron hasta ahora en distintas sedes en Berna u otras ciudades. La constitución de la Casa de los Cantones permitirá centralizar estos encuentros y, al mismo tiempo, mejorar la coordinación de las actividades comunes.

Tendencia a la centralización

Con el nuevo centro, en el que trabajarán cerca de 170 personas, los cantones intentan también afianzar su visibilidad en el ámbito federal y hacer sentir mejor su voz en las confrontaciones con el Gobierno y el Parlamento nacionales. Una voz, según los representantes cantonales, que no siempre fue escuchada convenientemente en los últimos años.

“Sobre todo desde la introducción de la nueva Constitución federal en 2000, que ha delimitado aún más la participación de los cantones en algunos ámbitos nacionales, se constata una tendencia a la centralización de las decisiones por parte del poder federal. Al mismo tiempo, en el cuadro de las medidas de saneamiento de las arcas federales, el Gobierno y el Parlamento han intentado en repetidas ocasiones transferir gastos públicos a los cantones”, explica Canizius Braun, secretario de la Conferencia de los Gobiernos Cantonales (CdC).

“Los cantones constituyen, junto con el pueblo, los cimientos de la Suiza política. Históricamente la Confederación nació merced a la voluntad de los cantones de crear un Estado común. Es, por tanto, importante que podamos defender mejor sus intereses”, añade Braun.

Presiones externas

No sólo los poderes cantonales suponen una amenaza para las autoridades nacionales, sino también la integración europea y la globalización. De hecho, Suiza se ve cada vez más presionada a adaptar sus instituciones a los rápidos cambios a escala europea y mundial, y tiene que integrar en su legislación nuevas disposiciones que incumben la competencia de los cantones.

Esta tendencia se está perfilando desde 1992, cuando el Parlamento adoptó en pocas sesiones un paquete de normas europeas en vista de la adhesión de Suiza al Espacio Económico Europeo, una propuesta que luego fue rechazada en votación popular.

Las interferencias en la esfera de competencias de los cantones se han multiplicado en los últimos tiempos. Basta con recordar las presiones ejercidas por la Unión Europea (UE) para obligar a algunos cantones a renunciar a las tarifas fiscales ventajosas concedidas a empresas o ciudadanos provenientes de la Europa de los 27.

“La globalización y el acercamiento progresivo de Suiza a la UE han sido determinantes para la creación de la Conferencia de los Gobiernos Cantonales primero y de la Casa de los Cantones ahora. Tenemos que defender nuestros intereses también en materia de política exterior, después de que la política exterior empezara a condicionar cada vez más la política nacional”, subraya Braun.

¿Peso político ya excesivo?

La votación de 2004 sobre el paquete fiscal fue el detonante que despertó la conciencia de los cantones de sus posibilidades para desarrollar un papel importante en el ámbito federal. Por primera vez, los cantones habían impugnado con éxito el arma del referéndum para oponerse a una decisión del Legislativo nacional.

Sin embargo, la inauguración de la Casa de los Cantones ha sido acompañada por no pocas voces críticas. Según algunos observadores políticos, este centro de competencias es más que superfluo, puesto que los intereses de los cantones ya son defendidos a escala federal por el Consejo de los Estados, la denominada cámara de los cantones (cámara alta).

Es más, los cantones disponen ya hoy de un peso político excesivo, opinan. Su valiente defensa de las competencias heredadas de la Historia y del predominio regional obstaculizaría muchas reformas que se esperan desde hace años y frenaría el desarrollo del país. Así, la imponente Casa de los Cantones, un edificio que costará 1,7 millones de francos anuales sólo para cubrir los gastos de alquiler, ya ha sido apodado ‘Palacio de los barones cantonales’.

swissinfo, Armando Mombelli
(Traducción del italiano: Antonio Suárez Varela)

La Confederación Helvética está constituida por 26 Estados miembros, los denominados cantones, que gozan de una amplia autonomía, conforme a los principios del federalismo.

Desde la fundación de la Confederación moderna en 1848, estas entidades políticas e institucionales disponen de competencias importantes en el ámbito judicial, policial, económico, fiscal, educacional, sanitario y social.

La estructura política de los cantones se asemeja en muchos aspectos a la de la Confederación. Cada cantón dispone de su propia Constitución, de un gobierno y de un parlamento (unicameral) propios.

La población puede participar en la vida política cantonal ejerciendo sus derechos de iniciativa y referéndum. Además, los ciudadanos con derecho a voto también pueden elegir a los miembros de sus respectivos gobiernos cantonales, cosa que no existe a escala federal, donde son los diputados del Parlamento quienes eligen a los miembros del Gobierno federal.

Un hecho destacable es, además, que los gastos públicos de los cantones alcanzan una cifra global de 70.000 millones de francos anuales, un presupuesto superior al de la Confederación, que se sitúa entre los 55.000 o 65.000 millones de francos.

El 18 de agosto de 2008 se inaugura el nuevo centro de competencia de los cantones, situado en el centro de Berna, a pocos cientos de metros del Palacio Federal.

Para las obras de restauración y el equipamiento de la nueva sede se han tenido que versar 6,5 millones de francos. El alquiler de la Casa cuesta 1,68 millones de francos por año.

Los cantones devuelven 20 millones de francos por año para las actividades de colaboración intercantonal, la coordinación de las políticas cantonales y la defensa de sus intereses a escala federal.

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