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Espionaje "Angela Merkel no es Osama bin Laden"

Angela Merkel tiene fama de utilizar con excesiva frecuencia su teléfono portátil.

Angela Merkel tiene fama de utilizar con excesiva frecuencia su teléfono portátil.

(AFP)

Al igual que otros líderes europeos, la canciller alemana Angela Merkel habría sido espiada por Estados Unidos. Esas revelaciones suscitan una ola de indignación. Es el caso de la prensa suiza, que considera que los servicios de inteligencia de Estados Unidos rebasan los límites.

Las revelaciones que rodean la intervención de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA ) no termina de crear revuelo. Después de México y Francia, la controversia afecta ahora a Alemania. De acuerdo con investigaciones periodísticas, la NSA habría puesto bajo escucha el teléfono celular de la canciller Angela Merkel.

La prensa suiza se hizo eco este viernes de la indignación. “Europa está bajo el choc del espionaje estadounidense”, señala Le Temps (Ginebra).  El diario friburgués La Liberté, destaca en un titular: “Merkel bajo escucha: enorme malestar”.

Protesta de México

En su edición electrónica del 23 de octubre, el semanario suizo l’Hebdo reproduce las declaraciones del ministro mexicano de Exteriores, José Antonio Meade, sobre la postura de su país respecto a las denuncias de espionaje por parte de Estados Unidos.

“Deseamos que esa investigación (prometida por Obama al presidente Enrique Peña Nieto) sea ampliada a las denuncias más recientes según las cuales no solamente ciudadanos, sino la presidencia, habrían sido espiadas”, precisó Meade en Ginebra, donde asistió al Examen Periódico Universal sobre derechos humanos de su país.

Según documentos desvelados por Edward Snowden, antiguo analista de la NSA, esa entidad habría pirateado la cuenta e mail del ex presidente Felipe Calderón y el servidor informático de la Presidencia.

Asimismo, habría efectuado operaciones de espionaje sobre las actividades de Peña Nieto, entonces candidato a la primera magistratura.   

México protestó enérgicamente ante Estados Unidos, convocó a su embajador en ese país e inició su propia investigación en torno al espionaje de que habría sido objeto.

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Cóctel altamente tóxico

La mayoría de los comentaristas suizos consideran que las prácticas de la inteligencia de EE.UU. afectan las relaciones entre Estados Unidos y Europa. “¿Es así como se trata a un socio?” La confianza entre Berlín y Washington ha sido dañada”, estima el Aargauer Zeitung (Argovia).

“Con amigos semejantes no se necesitan enemigos. Está claro que este último affaire de espionaje amenaza con afectar las relaciones transatlánticas”, agregan los diarios Bund (Berna) y Tages-Anzeiger (Zúrich).

“Si se remueven y agitan el antiamericanismo latente y la aversión profunda de los alemanes por los servicios de inteligencia, se produce un cóctel de indignación altamente tóxico”, comenta por su parte el Neue Zürcher Zeitung (Zúrich).

Ninguna ingenuidad

Sin embargo, los editorialistas previenen de caer en la ingenuidad y asientan que la mayoría de los Estados se dedican a actividades de espionaje e inteligencia.

“Sería ingenuo creer que los estadounidenses hacen una excepción con la canciller alemana. Amigo o enemigo, en negociaciones difíciles - como el Tratado de Libre Comercio con la UE - es una ventaja estar informado sobre la estrategia y los argumentos de la otra parte”, escribe el Aargau Zeitung.

“Se habría requerido mucha ingenuidad para ignorar el hecho de que todos los países del mundo tienen un servicio de inteligencia y efectúan labores de espionaje. La vigilancia es una tarea de Estado”, acota el Quotidien Jurassien. Precisa, sin embargo que “si bien todo el mundo sabía que el Tío Sam tenía las orejas muy grandes, todo el mundo está sorprendido por la magnitud de las escuchas estadounidenses”.

"...no tienen amigos, sino intereses"

Sin embargo, los periódicos suizos creen que los estadounidenses se sobrepasan con respecto a sus supuestos aliados. El Quotidien Jurassien añade que: “Si podemos entender que Washington esté atento a las acciones de personas y  países de los que sospecha, es impactante y desleal que aliados, como la canciller alemana Angela Merkel y otros dirigentes europeos, hayan sido  atrapados por las redes de la inteligencia estadounidense”.

“Angela Merkel no es Osama bin Laden , los europeos no son terroristas y los diplomáticos preparan negociaciones, no atentados”, subraya el Südostschweiz.

Para este último, “hay dos explicaciones para ese comportamiento. O bien la NSA actúa por su propia iniciativa y Obama sería entonces un presidente que no tiene control sobre su sistema de vigilancia. O el ciber- ejército funciona bajo su mando, lo que lo revelaría como el dirigente sin escrúpulos de una superpotencia que persigue intereses calculados”.

“En materia de Realpolitik  Obama está en el primer lugar. Es por eso que las palabras del primer ministro británico Palmerston también se aplican a su política: Los Estados no tienen amigos, sino intereses”, apunta el Aargauerzeitung.

Negociar

A pesar de que las revelaciones crispan un poco la situación, la mayoría de comentaristas estima que estos casos de espionaje no tendrán consecuencias graves a largo plazo.

“Las emociones a corto plazo son una cosa, los intereses a largo plazo son otra”, relativiza el Neue Zürcher Zeitung. Los europeos saben muy bien que son dependientes de la pantalla de protección de las fuerzas armadas y los servicios de inteligencia de Estados Unidos. Sin los drones (aviones no tripulados) y los satélites de Estados Unidos, la operación militar francesa de Malí, por ejemplo, no se habría llevado a cabo tan fácilmente. Sin embargo, también Washington debe tener presente que las capacidad de cálculo prácticamente ilimitadas y los programas informáticos modernos no pueden sustituir a la inteligencia y el  tacto político”.

El Bund y el Tages-Anzeiger concluyen que “las dos partes deben ahora lograr un acuerdo. Los estadounidenses deben reconocer que sus servicios de inteligencia estaban fuera de control y que no se espía a un país democrático amigo. Y los europeos no deben simplemente indignarse. Finalmente, sus servicios secretos han colaborado a menudo con los estadounidenses. Aunque, evidentemente, esa colaboración no se produjo en condiciones de igualdad”.


Traducción, Marcela Águila Rubín , swissinfo.ch


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